Personaggi

PAULINA ARPASI
La prima congressista Aymara

UNA DONNA PERUVIANA FIERA DEL SUO POPOLO
por  CRISTINA ALVARADO DE CAVA

Paulina Arpasi, congresista electa por el departamento de Puno, se ha convertido en todo un símbolo para las mujeres peruanas, no sólo por ser mujer y haber sido elegida con la más alta votación por el departamento de Puno, sino por ser la primera chola campesina que llega a tan importante esfera de decisión. A partir de Julio del 2001, el Congreso Peruano verá llegar por fin, luego de cinco siglos de poder ajeno, a una genuina representante de  aquel imperio organizado que edificaron los Pre Incas e Incas durante 2500 años y que, en poco tiempo, fue desmembrado y los dueños naturales de estas tierras esclavizados.
PAULINA MUJER
La mujer peruana constituye el 51% de la población, la que participa activamente, en un 47,7% a la economía del país. Sin embargo, 15 de cada 100 mujeres son analfabetas y, del total de mujeres embarazadas, sólo el 49% recibe atención médica. Paulina Arpasi, nacida en el pueblito de Collacachi, coterránea de aquella mítica pareja - Manco Cápac y Mama Ocllo- que un buen día emergió de las espumas del Lago Titicaca para dar conocimientos a 
los hombres y mujeres de estas tierras, ha podido superar todas estas estadísticas y enfrentarse a los retos de la lejanía, de la discriminación y de la falta de oportunidad.
Paulina estudió primaria en la Escuela 71505 y Secundaria en los colegios Daniel Alcides Carrión y Villa del Lago, e hizo estudios superiores en el Tecnológico José A. Encinas. En todas las instancias demostró su espíritu de superación y su capacidad de convocatoria, así lo aseveran sus compañeras de aula; pero donde dio rienda suelta a sus aptitudes de liderazgo, fue en la alta dirigencia de la Confederación Campesina del Perú, como ella misma 
asegura: "Pero mi mejor universidad ha sido sin duda la CCP". A sus 36 años, Paulina confiesa no haberse casado todavía, aunque convive con su pareja muy al estilo andino. Ella optó reservar su maternidad, como mujer de este tiempo, ante las múltiples ocupaciones que le acarrea su situación de dirigenta.  Con su figura robusta, sus polleras de vivos colores y su sombrero puneño; su mirada transparente que deja entrever su alma inocente;  su hablar directo, que algunas veces es un español fluido y otras, cuando se molesta, un quechua ágil que logra frenar las preguntas de periodistas indiscretos. Paulina se aviene a revertir la creencia de que las cholas son feas, sucias, torpes y que, para no ser despreciadas, deben cambiar de apariencia. Ante la insinuación que al asistir al Congreso tendrá que quitarse las polleras, ha respondido: "No sé por qué todos me preguntan eso. Me parece que es una ofensa para mí. Si saben que así ando, es innecesario que me lo pregunten. Esta es mi identidad. Y se sobreentiende que no la voy a dejar."
PAULINA CHOLA
Chola, es la mujer peruana de raza mestiza proveniente, en mayor porcentaje, de los antepasados indios y, en menor porcentaje, producto del abuso sexual del conquistador español. Hay que puntualizar que resulta una falacia decir que el Perú es una heterogeneidad de razas, el 95% de los habitantes de estas tierras son mestizos, es decir somos cholos y chola. Irónicamente, a esta gran mayoría de peruanos, un corpúsculo humano que enarbola con ofensivo orgullo no ser autóctono, se atreve a relegar los derechos de esta mayoría, y hasta a despreciar su identidad y manifestaciones. Si la Colonia destrozó la dignidad del Imperio Incaico con toda clase de ignominias; la Independencia no significó devolverle el 
honor al indio y a sus descendientes; sólo fue un traspaso del control, de los conquistadores a sus herederos. Los mestizos, sucesión directa de los legítimos amos y señores, pasaron a ser sólo ciudadanos de tercera categoría. Paulina llegó a Lima, la ciudad virreinal, haciéndonos rememorar los cinco siglos de opresión que han venido viviendo sus ancestros, y dio un claro mensaje: "Yo tengo el mismo derecho que esas señoras, merezco la misma oportunidad. Yo soy peruana. Y ellas también son peruanas. No hay diferencia." Esta chola natural, auténtica y coherente ha logrado ocupar las primeras páginas de periódicos y revistas, y ser figura central en noticieros y reportajes televisivos. A todo esto ha dicho: "Me tratan como si fuese de otro mundo. Han ido hasta Puno para preguntarme qué hago qué, como,còmo vivo cómo me visto.Yo espero que la prensa me siga los pròximos cinco años, No me van a hacer mi fama y despues hacerme caer," Paulina ha dado un primer paso para recuperar lo que por derecho le pertenece, ella es conciente de su responsabilidad y así lo expresa: 
"Yo voy a reivindicar a las cholas. Y el 2006, habrán muchas cholas más (en puestos de poder) de Huancavelica, Cusco, Cajamarca. Te lo aseguro."
PAULINA CONGRESISTA
Desde que Mariátegui analizó la realidad peruana, han sido muchos los estudiosos interesados en escudriñar el freno que ataja el desarrollo integral del país. Mariátegui habló de "la lucha de clases" y Haya de la Torre sembró la idea de la marginación de los cholos del poder. Sin embargo, los políticos hicieron caso omiso, no les convenía darse por enterados; y así siguieron gobernando, unos más que otros, con direcciones equivocadas y grandes desaciertos. Hasta que asumió el poder Fujimori, un japonés, y es allí cuando hemos abierto los ojos ante tamaña afrenta, dándonos cuenta de nuestra gran equivocación: ¿Por qué, durante décadas, nos hemos dejado gobernar por personajes no representativos de la población peruana? ¿Por qué desestimamos que un cholo asuma el poder?  ¿Por què?nos negamos, nosotros mismos, el derecho a dirigir nuestro destino, si somos una mayoría casi absoluta? Paulina, como dijimos, constituye todo un símbolo. Es el inicio de lo que debe ser: La restitución de la dignidad peruana y, con ella, el reconocimiento de nuestra identidad. Paulina es la representación  de la peruana de ancestros; la que llegada al poder, cuidará con 
amor la tierra de sus antepasados; la que será celosa guardiana de su historia; la que sentirá en sí misma las necesidades de su pueblo. Con la Arpasi, no hay temor de que se alíe a poderes ocultos para saquear a su Perú; No se llevará nada afuera porque tiene profundas raíces aquí; No apoyará a recortar aún más sus tierras fronterizas, las que a fuerza de porras y flechas fueron anexadas al Incanato; No tomará como asesor a un traidor a la Patria, porque sus genes autóctonos, su alma moldeada en la mamapacha, están llenos de amor a la tierra madre. Sin embargo sobre ella pesa una enorme responsabilidad de la cual es consciente, así le dio a saber al periodista Jorge Páucar cuando éste le preguntó: ¿Cómo se siente de ser la primera mujer campesina en llegar al Congreso? A lo que Paulina contestó presta: "Ayyy 
señor, yo no siento nada. El que siente es mi pueblo. Ellos se  sienten ganadores. No estoy muy contenta porque sé que el trabajo no es fácil. Estoy un poco preocupada." Pero Paulina no está sola, las mujeres organizadas han apostado por ella, es la abanderada de su partido y su pueblo masivamente la respalda. Sabemos que su compromiso es contribuir a humanizar el poder, luchar contra cualquier clase de discriminación, en un ejercicio real de la democracia. Desde aquí, los mejores deseos para nuestra congresista.

Testo originale tratto da:  www.somosmujeresperu.com che si ringrazia per la collaborazione


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