UN PASEO POR EL “ CERRO BAUL “
Escrito por Lic. Humberto Jaime Matos Jiménez
MOQUEGUA - PERÚ

 

El Cerro Baúl es una enorme e impresionante atalaya, que se localiza en la actual Región Moquegua; en el sur peruano, en un desvió de la carretera binacional ( Perú- Bolivia ) entre la localidad de Yacango y Torata, y a unos escasos kms. de la carretera que se dirige hacia el campamento minero de Cuajone ( se extrae cobre de la más alta ley ). El cerro Baúl, por las observaciones realizadas, parece haber sido en el pasado un lugar natural de estrategia militar, que desde su parte más elevada se podía divisar todo tipo de movimiento alrededor, que los habitantes de épocas milenarias, permitieron establecerse aquí, como los legendarios “COCHUNAS”  o  “ CUCHUNAS “, por las excavaciones realizadas por grupos de arqueólogos de la Fundación y Museo de Contisuyo; quienes manifestaron que  aquí en estos restos hubieron dos tipos de influencias foráneas, como de aquellos que provinieron y llegaron desde lugares lejanos y que pertenecieron al grupo étnico de los Collas, Aymaras o Tiwanaku y de los Wari, aseverándolo científicamente;  por los restos hallados en las tumbas y momias encontradas en el sitio de tiempos pre-incaicas e incaicas. ( parte de las cuales son exhibidas en el museo Contisuyo, ubicado su infraestructura en el centro de la Ciudad).      

Cerro Baul desde el norte (una vista inusual)

El valle de Moquegua en el sector deTumilaca (al fondo el impresionante y majestuoso Cerro Baúl )

Geográficamente es un escarpado y solitario monumento natural que se puede escalar poniendo a prueba a todo visitante una buena preparación física, manteniendo una gran voluntad y un enorme espíritu de positivismo. Desde lejos se puede apreciar una gran y enorme silueta, que muestra imágenes impresionantes  como: ( la de un gran gorro; o en forma de “ panteón “, o de un ataúd, pero mejor llamarlo: baúl o cofre legendario), surgiendo una gran variedad de interrogantes en cuanto su origen, su forma y como para poder escalar sus cumbres. Nos animamos a coger mochila, un prenda de cabeza lo suficientemente ancha, más de una bebida o refresco ( lo más helado posible ), en esta zona geográfica por pertenecer a la Cordillera del sur del Perú y por estar muy próximos al gran desierto de Atacama, ( no existe suficiente cantidad de agua), por lo cual la localidad es árida, polvorienta, pedregosa y con presencia de cascajo ( pequeñas piedrecillas ). Se recomienda iniciar el escalamiento a muy tempranas horas, ( cuando todavía el clima esta fresco y no aprieta el sol ) pues en las siguientes horas, después de las 8:00 a.m.; se ira experimentando una enorme sensación de sofocación y transpiración, debido al calentamiento del piso ( por ello es recomendable, realizar varias paradas, para ir descansando a medida que vamos ascendiendo las faldas del cerro. Al continuar el escalamiento entre los diversos senderos escarpados, que se han convertido en los caminos obligatorios de todo caminante, pudiendo hallarse en primer lugar algunas murallas antiguas elaboradas con materiales propios del lugar, como son piedras, lajas, tierra y adobón ( se presume que sirvieron como murallas defensivas y como estratégica fortaleza militar para evitar el avance de posible invasores en el pasado.
Vamos pues a animarnos a escalar o subir el Cerro Baúl, allá arriba nos esperan varios cientos de metros por ascender, antes de llegar a la cima. Existen dos caminos: o por la quebrada próxima al actual grifo construido por el Concejo Distrital de Torata “ La Villa Heroica “ o si se prefiere elegir el otro camino que va por el sendero que se encuentra próximo a la garita del INC.( Instituto Nacional de Cultura )Decidimos subir por este último lugar y después de ir caminando por espacio de algunos minutos, en donde el sol comienza a sentirse sofocante, debido a que en las primeras horas siempre esta despejado. Al haber ya superado los primeros ascensos de estos escarpados y accidentados caminos, los cuales nos permitirán conducirnos hacia la parte más alta del atalaya.       

Nuestro camino continua ( ya han transcurrido entre una hora y media)se pueden divisar algunas señales de orientación y dirección de rutas hasta llegar a una enorme piedra; que nos advierte con una gran flecha pintada (         ) en donde se resalta una advertencia: “ CURVA PELIGROSA “ , es aquí justamente en donde se debe tener mayor cuidado en comparación a los tramos anteriores, por aquí un mal paso o un paso en falso que se halla dado significara haber caído al vació lo cual hubiese sido muy lamentable para el caminante.

Recuerdan cuando recomendamos llevar consigo bastante líquido ( agua o bebidas refrescantes), pues a partir de aquí habrá la gran necesidad de consumir mucho líquido, ya que los caminos se tornan más secos y los pasos se realizan con mayor dificultad, por lo que es necesario realizar esporádicos y a la vez continuos descansos, para evitar forzar el paso de camino, ya que a partir de aquí hay que respetar la advertencia, por la proximidad de profundas quebradas, de lugares accidentados y pisos muy escarpados; el camino suele a esta altura volverse más estrecho y peligroso. A esta altura habremos ascendido unos trescientos metros aproximadamente, es todo un gran esfuerzo, el cual será recompensado, ya que a partir de este nivel se podrán apreciar hermosos y muy simpáticos paisajes lo que permite observar áreas verdes tanto de Tumilaca, como de Yacango y el mismo Torata. 

No falta que al apreciar al cielo, puedan observarse alguna águila, arpillas, o gavilanes merodeando los riscos en búsqueda de sus alimentos y que muchas veces terminan en riñas o pleitos por disputas del espacio aéreo, entre picotones y picotones luchan por su respectiva jurisdicción, prueba de ello son los chillidos y aletazos que se propinan entre unas y otras, no permitiéndose volar en esta área, en donde alguna ya la ha declarado como suya.( los ratones y roedores estarán tranquilos por unas horas más, mientras deciden quien es el más fuerte).

Mientras esto sucede en el aire, nosotros aquí abajo, nos damos cuenta de lo sofocante que es el calor, el sol abrasador nos ha quitado un poco de fuerzas y es por eso que habíamos decidido descansar un poco y levantar la mirada para haber observado y recreado con la impresionante lucha del aire, entre el vuelo de las aves silvestres del lugar.

 Descansados un poco, decidimos seguir andando ahora con mayor cuidado que antes, pero falta poco para salvar los senderos difíciles y hallar un sendero un poco más ancho y descansado, el cual puede divisares fácilmente, ya que se puede hallar un tramo en donde las piedras se encuentran acomodadas como si fuese un camino empedrado, lo que nos induce a que estamos próximos a la cima, pero aun nos quedan algunas curvas más por seguir, unos metros y estaremos por llegar a un gran y enorme cruz de madera, la cual es u símbolo de la cristiandad  herencia colonial para que los religiosos de aquella época puedan perseguir y extirpar a los creyentes de idolatrías, esos sucedió en al año 1600, pero los años pasaron y los españoles se retiraron de estas tierras sin poder lograrlo en la totalidad su cometido, sucede que esta cruz esta cubierta y decorada de flores , adornos y milagros, colocados por los visitantes, creyentes y demás tipos de feligreses que expresan su sentir de profundidad cristiana, como también de muestras de paganizad, pues por todo lugar se pueden encontrar botellas vacías de licor, cerveza entre otras bebidas aguardientes, billetes antiguos, restos de envolturas caramelos, rastros de comidas, inciensos y ceras de velas, hojas de coca, cigarrillos y profusas huellas de sangre ( tal vez algún animal sacrificado, para realizar algunas ceremonias de pagos a la tierra), es una costumbre que practican aún los campesinos y moradores de los valles y comunidades próximas, que en sus creencias de poder obtener agua de lluvia en las próximas estaciones o años venideros, se ven en la necesidad de actuar de esta manera, las costumbres en nuestro territorio y resto del país aún son respetadas como en tiempos pasados, pues claman a sus espíritus y  “  apus “ protectores. 

Ya, ya al fin nos queda un pequeño tramo para poder alcanzar al fin la ansiada cima;  debemos haber alcanzado de unos 600 a 650 metros de altitud aproximadamente, ( observar la construcción que se encuentra en la parte inferior de la foto en comparación con la cima del cerro Baúl ) y sobre la parte más alta y unos pasos más allá, podemos al fin sentarnos a descansar y dar gracias por habernos dado fuerza por llegar hasta aquí; podemos ir bebiendo agua y gaseosas que nos permitan refrescarnos del abrasador sol del día. La cima alcanzada nos permite realizar una observación general de todo el panorama y nos damos cuenta que delante de nosotros hay unas graciosas y simpáticas formaciones sobre la superficie de la tierra, son montículos de piedras de todo tamaño ( no son del lugar, son de canto rodado y presupone que lo han traído de las orillas del río). Preguntamos a un lugareño que habían llegado delante de nosotros y nos dijo que el como peregrino al igual que otros llegaban hasta aquí como fieles devotos de la cruz, pero que había una vieja tradición, todo aquel que alcanza la cima del Cerro Baúl, debe dejar sobre su tierra un petitorio, el se le cumplirá con el tiempo y por eso es que se pueden observar variadas formaciones de piedras que representan casas de un piso o más niveles, autos, camiones, buses, chacras, corrales, animales, establos, almacenes; entre otros “supuestos petitorios”, para convertirse en realidad en un futuro determinado. 

Estos tipos de solicitudes deben respetarse por todos los que llegamos hasta ahí, y debemos tener la convicción de dañarse o modificarse el derecho de autor, algunos pensamos y por esto caminamos tanto, para hacer figuritas de piedras, que pudimos hallar en unas ruinas, y bueno fuimos contagiados por lo observado y nos echamos también a realizar nuestras peticiones personales. Andamos y nos trasladamos con cuidado para evitar dañar lo que otros habían solicitado anteriormente, y nos fuimos alejando del lugar con nuestros sueños y futuros planes (respetando las costumbres de todos los creyentes, que ahora también nos involucraba a nosotros)

No nos habíamos percatado de que la cima era bastante amplia y decidimos andar por ella para explorar de lado a lado, podíamos andar con mayor facilidad, sin  tener que preocuparnos muchos, la extensión es de unas 6 a 8 has., ( desde aquí se pueden apreciar las carreteras asfaltadas de la Binacional y de la vías que van rumbo Torata y Cuajone; sin embargo cuando se llega a los bordes u orillas produce una sensación de mayor cuidado, pues en estos límites se puede sentir mayor fuerza del viento y por prudencia es mejor alejarse de estos bordes ya que se pueden producir desprendimientos del piso, por ello es que con sumo cuidado decidimos estar en el centro mismo de la cima, que es una gran explanada, tipo meseta, aquí se pueden encontrar gran cantidad de restos y vestigios de construcciones pre-incas y algunas Incas ( por el uso de piedra trabajada) que son las huellas del pasado de ,os legendarios pobladores que habitaron estos parajes y alturas, este es un lugar mágico , por que te pones a pensar que cuanto les habrá costado a los hombres del pasado que con tecnología no tan moderna como la actual , pudieron llegar hasta aquí y como se animaron a construir sus viviendas, cocinas, almacenes, corrales, garitas de control, parapetos defensivos militares, entre otras construcciones, que facilitaron la existencia de esta población; la gran pregunta entonces surgió… y ¿Cómo hicieron para obtener agua?, pues hallamos también reservorios y en nuestro alrededor próximo tan solo se puede apreciar sequedad y zonas desérticas. Esa pregunta quedo sin respuesta, pero surgieron varias posibilidades, habrá acaso el hombre moqueguano del pasado, de estas comarcas, traído su agua acuesta, así como nosotros trajimos nuestras botellas y cantimploras de agua ( pero tan solo para uso del día… Y el resto del tiempo?)

En la obra, “ Los retazos de Moquegua” del autor moqueguano Luis E. Kuong Cabello, se refiere a la existencia de una población que vivió en estos parajes a la que se les denomino LOS COCHUNAS, y ellos fueron visitados por el Inca Mayta Capac, ( el mismo que tiempo después se convertiría en el Inca descubridor del mar) quien pasaba por estas tierras, proveniente desde el Milenario Cusco, en su proceso de expansionismo, que al notar que esta población se resistía a rendirse ante la superioridad numérica militar de los ejércitos del Inca, ordeno este parlamentar con la población Cochuna, sin embargo esta población desistió todo tipo de ofrecimiento y parlamento, por lo que el Inca enfurecido decidió atacar el atalaya del Cero Baúl, no pudiendo las fuerzas Incas derrotarlos, en vista de esta situación el Inca organizó una estrategia de sitio, ordenando que se rodeara el Cerro baúl, por todos sus frentes y se cortasen todo tipo de provisiones, alimentos y agua; lo cual fue un éxito para los invasores Incas, por que pasados de 30 a 40 días, los pobladores fueron agotando sus reservas de agua y alimentos, razón por la cual es que decidieron ir liberando a los niños de su pueblo, que fueron recibidos y el Inca ordeno que se les protegiese, lo cual fue una señal d agotamiento de la resistencia, para luego ordenar el ataque de sus defensa y al final tomar la Ciudadela, los Cochunas fueron derrotados y sometidos finalmente por los Incas. Tal vez los Incas decidieron establecerse aquí un tiempo para luego dominar las comunidades vecinas y continuar camino hacia el mar, como puede ser divisado desde las alturas más prominentes 

En el Museo de Contisuyo, nos indicaron que hace unos años atrás, la Expedición de arqueólogos que integrar y son financiados por la Fundación Norteamericana de Contisuyo realizar varios hallazgos entre ellos una momia completa de una doncella legendaria hallada al interior de la Ciudadela del Cerro Baúl, así mismo se pudieron encontrar también restos de cerámica, artefactos domésticos, armas y prendas de vestir de la época, así coposo fogones y cocinas. 

En verdad el Cerro Baúl es un lugar indescriptible, tal vez con todavía algunos tesoros históricos que guarda al interior de sus entrañas, observamos nuevamente el cielo y nos vamos dando cuenta que el sol se esta alejando, aún nos quedan un par de horas de luz solar, tiempo suficiente como para poder iniciar nuestro descenso, el cual será mucho más sencillo y menos agotador, porque ya somos conocedores de la ruta y por que también estamos ansiosos de retornar en otra oportunidad; atrás iremos dejando la experiencia de las costumbres, tradiciones e historias de nuestra Cultura Moqueguana, por su incalculable valor cultural. Historia de la cual todos nos sentimos muy orgullosos de haberla conocido y compartido… realmente fue una caminata muy interesante, aleccionadora y de aprendizaje de esta parte de nuestra tierra… MOQUEGUA.. 

Vengan Uds. Aquí a esta nuestra noble y hermosa tierra, los esperamos para conocer esto y mucho más.

  

Es una de  las vías que por lo general usan los caminantes para alcanzar la cima del Cerro Baúl 

 Vista panorámica desde el camino de ascenso a la cima del Cerro Baúl


Licenciado en Educación Humberto Jaime Matos Jiménez.
hmatosjimenez2001@yahoo.es   humber95@hotmail.com
Desde MOQUEGUA – PERÚ, con cariño para el resto del mundo

PERUANITA© 2000-2006
All rights reserved
Progetto grafico e contenuti curati da Pietro Liberati