LOS PRIMEROS SERAN LOS PRIMEROS.
I primi saranno i primi
di Miguel Luna

Crònica de una noche y un dìa para obtener una "Cuota" en Italia.

Lunes 13 de Marzo, Milàn Italia.

Una llamada telefònica interrumpe mis quehaceres pomeridianos.
-Alò, como estàs?
-Bien gracias.
- Escuchame bien, me han dicho que ya se formaron las colas en los correos, asì es que dirigete de inmediato al correo por que sino estaràs entre los ùltimos.

No puedo creerlo!!! , ok gracias voy de inmediato.

5 pm
Al llegar a uno de los miles de correos habilitados para la recepciòn de las solicitudes para obtener la"Quota", me di con la sorpresa de que las personas ya habìan formado la fila desde las dos de la tarde!!.

Disculpe esta es la fila para entregar los formularios?"
Sì, esta es, pero tienes que apuntarte en la lista.
Lista?
Sì, hemos creado una lista para mantener el orden de llegada.

Sujetada al parabrisas de un carro habia una hoja A4 blanca, donde figuraban los nombres de todos aquellos que habìan llegado antes que yo, era el numero diesisiete, escribì mi nombre y al mismo tiempo leì los nombres de los que estaban delante mìo, nombres que traducìan proveniencias de Europa del este, China, Filipinas y sudamerica.

Senor, usted debe quedarse formando la fila porque todos aquellos que se van y no regresan seràn borrados de la lista.

La mitad de los diesisiete apuntados hasta ese momento habìan regresado a sus casas para prepararse a la noche que les esperaba, en el mes de Marzo en la ciudad de Milàn, Italia, aùn se siente un poco de frìo sobre todo en la madrugada cuando la temperatura llega casi a cero.

Sì, entiendo. -respondì-

En ese momento supe que no me quedaba otra cosa que quedarme y dejar de ir a mis lecciones de italiano, admito que la idea no me gustaba para nada por que presuponìa estar de piè por horas y dormir en la calle esperando el dìa siguiente, martes 14 de Marzo a las 2:30 pm hora de la apertura extraordinaria de todos los correos habilitados en Italia para la recepciòn de los formularios. Algunos minutos despuès se me acerco un senor de estatura pequena y hablandome en espanol me dijo :

Disculpe, habla espanol?
Sì -le dije-
Que numero es?
Diesisiete.
-Ah, yo soy el numero catorce, podrìa cuidar mi puesto? mi hijo regresa de todos modos.
Sì, como no.
- Sabe joven debemos estar atentos y cuidar nuestros puestos porque no faltaràn aquellos vivos que querràn meterse adelante.
-sì estoy de acuerdo con usted.

En ese momento se acerco una de las personas que estaban adelante y dijo a todos los presentes.

- Escuchenme por favor, para evitar malentendidos y problemas iniciaremos a pasar lista cada dos horas a partir de las diez de la noche, aquel que no responde a las llamadas durante toda la madrugada serà borrado de la lista, por que aqui hay gente que viene desde lejos y se queda a dormir y ademàs gente que se queda para cuidar su puesto.

El gobierno italiano ha destinado para este 2006, 170 mil cupos de ingreso y se presume que los pedidos seràn el doble, asi que los primeros tendràn màs posibilidades de adjudicarse un cupo.

Todos estabamos de acuerdo, entonces esperè que llegara otra persona detràs mio para dejarle encargado mi puesto y regresar a mi casa para cenar y abrigarme con tiempo antes de las diez de la noche, en el entre tiempo conocì a un peruano que llegaba de trabajar y se habìa acercado al correo para ver si habìa fila o no.

Esta es la fila?
si, hay una lista donde te tienes que apuntar.
Cuantos somos?
No sabrìa decirte, yo soy el numero diesisiete.
Y uno se tiene que quedar toda la noche?
Si, lamentablemente.
Pero esto no es civil, no es justo.
No existe otra forma -respondì-
Es increìble ...-me dijo-

Hablando de una y otra cosa se hizo tarde eran casi las ocho de la noche, y tomamos la desiciòn de regresar a nuestras casas para hacer lo que cada uno tenia que hacer y estar de vuelta poco antes de las diez.

9:45 pm.
Regresando hacia la sucursal del correo, vi que habìa llegado un reportero y un camarografo de la tv italiana, algunos no querìan ser filmados, otros en cambio no se hacian problemas.Pocos minutos después se alejaron y todo volviò a la calma, encontre al amigo peruano y al hijo del senor al cual cuidé el puesto, eran ecuatorianos y los tres nos pusimos ordenadamente a formar la fila.

Cuando llegò la hora de pasar la lista, el numero de 24 que habìamos dejado creciò, llegando hasta casi 20 personas a las diez de la noche, eramos casi cuarenta, y muchos decian que estaba yendo bién porque en otras sucursales a las cinco de la tarde eran màs de cien personas y fuera de la ciudad en las zonas periféricas las colas se habìan hasta triplicado.

10:00 p.m
Después de haber respondido cada uno al llamado de sus respectivos nùmeros de lista, organizada por las mismas personas que debìan entregar los formulàrios al dìa siguiente, se decidiò que cada dos horas se pasarìa lìsta para ir viendo quien estaba y quien no. En el entre tiempo escuchaba las conversaciones de las personas, muchos de ellos -segùn sus palabras- trabajaban sin tener sus documentos en regla y con los flujos tenian la esperanza de poder obtener un estatus de legalidad, no obstante los flujos sean destinados a las personas que viven en el extranjero con la posibilidad de entrar a trabajar en Italia o para otros casos particulares, como habìa sido oportunamente senalado por los organismos competentes en Italia.

La noche se empezaba a hacer sentir y el frìo llegaba poco a poco, algunos habìan traìdo cogines y frasadas y se hecharon a dormir por la vereda, otros trajeron sus sillas y envueltos con frasadas esperaban sentados, y otras personas habìan llegado en sus carros donde esperaron toda la noche.

-Amigos vengan a mi carro, que van a hacer aqui con tanto frìo?
Nos invito el chico peruano, al cual respondimos.
-Si? gracias porque aqui nos pasariamos la noche temblando de frìo.
Una vez acomodados nos pusimos a conversar contandonos historias. Historias de inicios dificiles en Italia con amargas experiencias o inicios màs tranquilos.

Algunos contaban como se tenian que acostumbrar a vivir alquilando una cama y dormir en un departamento de 45 mc con otras seis personas, donde existian horarios fijos para entrar y salir e inevitablemente tantas veces se tenia que esperar bajo la lluvia o la nieve, buscando quizàs refugio en las iglesias o dentro de una cabina telefonica. O aquellas historias de personas que alquilaban el espacio de un departamento pero donde la privacidad practicamente no existia ya que muchas veces, casi siempre, los coinquilinos rebuscaban entre las cosas ajenas o se "deleitaban" comiendo los alimentos que no les pertenecia, experiencias como estas y tantas otras que a decir de muchos suceden a menudo entre los extranjeros.

La media noche habia casi llegado y el segundo llamado de lista estaba por empezar, casi todos se despertaban de sus suenos y presurosos se disponian a responder uno a uno su numero en la lista.

De este modo debia proseguir durante toda la madrugada, cada dos horas un nuevo llamado de lista, no faltaba quien provaba a tentar imposesarse de un lugar entre los primeros veinte, respondiendo al numero que no les correspondìa, pocos en realidad por que reinaba el orden y el respeto. El frìo se hacia sentir no obstante estuvieramos dentro del carro y cubiertos con una frasada, que decir de aquellos que dormian en la calle.

LLegada las seis de la manana del martes 14, al quinto apelo eramos en sesenta, nada mal si comparamos otras sucursales a esa hora.

Fuimos avisados por el chico que pasaba la lista que esta continuaria siempre hasta la hora de abertura.
-La lista se seguira pasando hasta la hora de apertura y ademàs a las ocho de la manana daremos a todos un papel con su numero y una firma para evitar falsificaciones.
Todos de acuerdo.
Muchas personas fueron relevadas por sus familiares para que estas pudieran ir a sus casa a descansar.

Cuando todos tuvimos nuestros numeros en la mano fue mas facil poder identificarse, en el transcurso de la manana empezaron a llegar personas de otras sucursales donde las colas eran demasiado largas como para pretender estar dentro de los cupos, estas se tenian que escribir en la lista, ya a medio dia eramos casi cien.

Y en la espera no faltaba alguien que contaba su experiencia en Italia.

"En Italia sinceramente nada es facil, a mi el ano pasado mis ex empleadores me mintieron diciendome que me habian regularizado, me habian mentido, yo no se, no me siento bien espero esta vez estar entre los 170 mil, extrano mi familia, mis hijos y eso que soy europea provengo de Bulgaria, a veces tengo ganas de regresarme".

Al mediodia algunas personas delante mio, dos para ser exactos, ya no estaban porque dicen que sus empleadores ya no tenian intenciones de contratarlos y otros atràs mio habian vendido su numero a 50 euros, sì! habian ido exclusivamente para eso, para vender un numero!!!, asi decian algunas personas.


Conforme llegaba la hora esperada, el numero de los presentes pasaba los cien facilmente y al momento de ordenarnos numero por numero no falto quien intento infiltrarse en en la fila sin un numero que lo respaldase, habia un muchacho del africa del norte que fue inmediatamente alejado.

Tambien una persona que faltando media hora para la apertura se presentò con un invalido en silla de ruedas y se puso delante de todos pretendiendo ser el primero amparàndose en una ley del estado italiano que da preferencia a los minusvàlidos dentro de los centros pùblicos, las personas protestaban y todos querian llamar a la policia una salida de un empleado advirtio al senor que esta era una apertura extraordinaria y que esta vez no habia privilegio.

Otro caso era el de una muchacha que vestida de voluntaria tenia la intencion de entrar sin un numero porque tenia cinco formularios para entregar en la ventanilla, diciendo que era un operador publico.

Cada persona podia entregar hasta un maximo de cinco pedidos y muchos o hacian favores o cobraban por entregar los formularios de otras personas en las ventanillas, que por diferentes motivos no podian estar presentes.

Asì a la hora indicada, 2:30 p.m , la oficina del correo abrio sus puertas asi como en toda Italia contemporaneamente, ingresabamos de seis en seis, el horario de entrega contaba tanto porque el gobierno lo tomara en cuenta para entregar los cupos por orden de merito de llegada.

Muchos pugnaban aùn por ingresar con la esperanza de entregar a tiempo sus formularios.

"Esperemos que esta vez se de para mi", era el deseo de una senora y el todos aquellos que se amanecieron formando sus filas.

 

Cronaca di una notte ed un giorno per ottenere una "Quota" in Italia.

Lunedì 13 Marzo, Milano  Italia.

Una chiamata telefonica interrompe le mie faccende pomeridiane.
- Pronto, come stai?
- Bene grazie.
- Ascoltami bene, mi hanno detto che c'è gia la fila alle poste, è meglio che vai subito all'ufficio postale altrimenti sarai tra gli ultimi .

Non posso crederci!!! ...Ok  ... grazie,  vado  immediatamente.

ore 17
Arrivando ad uno dei migliaia di uffici postali abilitato per la ricezione dei moduli che servono ad ottenere la "Quota", ho trovato una sorpresa,  c'era gia una fila  di persone che erano arrivate alle ore 14,00 
(24 ore prima dell'apertura)

"Scusi questa è la fila per consegnare i formulari?"
Sì, è  questa,  ma devi segnarti nella lista.
La lista ?!
Sì, abbiamo formato una lista scritta per mantenere l'ordine di arrivo.

Sul parabrezza di un' auto c'era un foglio formato A4 bianco, dove figuravano i nomi di tutti quelli che erano arrivati prima di me, numero diciassette, scrivo il mio nome e contemporaneamente lessi i nomi di coloro che erano prima del mio, nomi che traspiravano le origini di provenienza, nomi  dell'Europa dell'est, della Cina, Filippine e dal sudamerica.

Signore, lei deve rimanere nella fila perché tutti quelli che vanno via e non ritornano saranno cancellati della lista.

La metà dei dieciassette dell'elenco, in quel momento erano andati nelle proprie abitazioni per attrezzarsi a passare la notte all'addiaccio, nel mese di Marzo nella città di Milano, in  Italia, ancora si sente freddo, specialmente all'alba quando la temperatura arriva vicino allo zero.

Sì, ho capito. - rispondo -

In quello momento ho compreso che non sarei potuto andare alla mia lezione di italiano e restare li, ammetto che l'idea non mi piaceva affatto perchè questo  presupponeva di rimanere in piedi per ore e dormire in strada aspettando l'apertura dell'ufficio alle 14,30 del giorno dopo. Un'apertura di tutti gli uffici postali abilitati, in contemporanea in tutta  Italia, per la ricezione dei formulari. Dopo alcuni minuti mi si è avvicinato un signore di piccola  statura e parlandomi in spagnolo mi ha chiesto:

Scusi, parla spagnolo?
Sì  - ho risposto  -
Che numero ha ?
Diciassette
- Ah, io ho il  numero quattordici, puoi tenermi il posto io posto? ad ogni modo mio figlio torna .
Sì, come no.
- Sai giovanotto, dobbiamo stare attenti e badare ai nostri posti perché non mancherà qualche persona che vorrà infilarsi in anticipo
- sì sono d'accordo con lei.

In quello momento si avvicinò una delle persone che stavano davanti e disse a tutti i presenti.

- Ascoltatemi per favore, per evitare malintesi e problemi inizieremo a fare l'appelo della lista ogni  due ore a partire dalle dieci di sera, quelli che non risponderanno alle chiamate fino all'alba saranno cancellati dalla lista perchè qui c'è gente che viene da lontano e rimane a dormire e inoltre c'è gente che resta per tenersi il posto.

Il governo italiano ha destinato per questo 2006, una tetto di entrate  limitato a 170 mila  unità, e si presume che le domande saranno il doppio, cosicché i primi avranno maggiori possibilità di aggiudicarsi un posto

Eravamo tutti d'accordo, intanto speravo che arrivasse un'altra persona dopo di me per lasciargli l'incarico di tenermi il posto e così tornare a casa per cenare e vestirmi con calma, prima delle dieci di sera, in quel frattempo ho riconosciuto un peruviano che arrivando dal lavoro si era avvicinato all'ufficio postale per verificare se c'era la fila o meno
Questa è la fila?
Si, c'è un'elenco dove ti devi segnare.
Quanti siamo?
Non saprei dirti, io sono il numero diciassette
E uno deve rimanere tutta la notte?
Purtroppo si.
Ma questo non è civile, non è giusto.
Non c'è altro  modo - risposi -
È incredibile... - disse -

Parlando del più e del meno si fece tardi erano quasi le otto di sera e prendiamo la decisione di ritornare alle nostre case per fare quello che ognuno doveva fare per esser di ritorno prima delle dieci.

21:45 
Ritornando verso la succursale della posta, ho visto che era arrivato un giornalista con un cameraman della tv italiana, alcuni non volevano essere filmati,  altri  invece non si facevano problemi. Dopo pochi minuti si allontanarono ed si tornò alla calma, trovai l'amico peruviano e il figlio del signore al quale tenevo il posto, erano ecuadoriani e tutti e tre ci mettemmo ordinatamente in fila.

Quando venne l'ora di fare l'appello, dalle 24 persone che avevamo lasciato, alle dieci di sera il numero era aumentato di quasi  20 unità, eravamo cosi in quaranta, e molti dicevano che stava andando bene perché in altri uffici, gia alle cinque del pomeriggio, c'erano più di cento persone e fuori città, nelle zone periferiche, le code erano triplicate.

22:00 p.m
Dopo avere risposto ognuno all'appello del proprio  numero nell'elenco organizzato dalle stesse persone che dovevano consegnare i formulari il giorno dopo, si decise che ogni due ore si sarebbe ripetuto l'appello per verificare chi era presente. In quello frattempo ascoltavo la conversazione delle persone, molti di loro - secondo quanto dicevano- lavoravano senza avere i documenti in regola e con i flussi avevano la speranza di potere ottenere un status di legalità, nonostante che i flussi siano destinati alle persone che vivono all'estero con la possibilità di entrare a lavorare in Italia o per altri casi particolari, come è stato opportunamente spiegato dagli organismi competenti Italiani.

A notte inoltrata, il freddo a poco a poco incominciava a farsi sentire, alcuni avevano portato le coperte e si sono messi a dormire sul marciapiede, altri  avevano le sedie ed avvolti con le coperte  aspettavano seduti, altre persone erano dentro alle proprie automobili con cui erano arrivati 

- Amici venite dentro la mia auto  che fate fuori  con tanto freddo?
Un ragazzo peruviano ci invitò in auto ed al quale rispondemmo.
- Si ? Grazie perché qua passeremmo la notte tremando di freddo.
Una volta sistemati ci mettemmo a parlare raccontando le nostre storie. Storie degli inizi difficili in Italia con  esperienze amare o inizi più tranquilli.

Alcuni raccontavano come dovevano abituarsi a vivere affittando un letto e dormire in un  appartamento di 45 mq con altre sei persone, dove esistevano orari fissi per entrare ed uscire e tante volte inevitabilmentesi si sperava, sotto la pioggia o la neve, di trovare rifugio nelle chiese o dentro una cabina telefonica. O quelle storie di persone che affittavano lo spazio di un appartamento ma dove praticamente l'intimità non esisteva poiché molte volte, quasi sempre, i coinquilini ricercavano tra le cose altrui o si "dilettavano" mangiando gli alimenti che non gli appartenevano, esperienze come queste e tante altre che accadono spesso tra gli stranieri a dire di molti.

La mezzanotte è quasi arrivata  e il secondo appello della lista stava per iniziare, quasi tutti si svegliarono dal sonno e svelti si disposero a rispondere ognuno al proprio numero nella lista.

Con questo sistema si doveva proseguire per tutta la  notte, ogni due ore un nuovo appello, non mancava chi provava a impossessarsi di un posto tra i primi venti, rispondendo ad un numero che non gli corrispondeva, pochi in realtà perchè regnava l'ordine ed il rispetto reciproco. Il freddo si faceva sentire nonostante fossimo dentro all'auto con le coperte, e   che dire di coloro che dormivano per strada.

Arrivarono le sei di mattina di martedì 14, al  quinto appello eravamo in sessanta, niente male se ci paragoniamo alle altre succursali a quell'ora.

Fummo avvisati dal ragazzo che faceva l'appello, che si sarebbe continuato fino all'ora di apertura 
- Si continuerà a fare l'appello fino all'ora di apertura e inoltre alle otto daremo a tutti una carta firmata con il proprio numero per evitare falsificazioni.
Tutti di accordo.
Molte persone furono sostituite dai propri parenti affinché questi potessero andare a casa a riposare.

Quando tutti avemmo i nostri numeri in  mano era  più facile potersi identificare, nel corso della mattinata iniziarono ad arrivare persone da altri uffici dove le code erano troppo lunghe per sperare di stare dentro le quote, questi dovevano iscriversi nella lista, già a mezzogiorno eravamo quasi cento.

E nell'attesa non mancava qualcuno che raccontava la sua esperienza in Italia.

"In Italia sinceramente, nulla è  facile, a me  l'anno scorso i miei ex principali hanno mentito dicendomi che mi avevano regolarizzato, mi avevano mentito io non so, non so  bene, mi aspetto questa volta di essere tra i 170 mila, e che strano io e  la mia famiglia, i miei figli  siamo europei,  provengo della Bulgaria, a volte ho voglia di ritornarci."

A mezzogiorno alcune persone davanti a me, due per essere esatti, se ne vanno perché dicono che i loro principali non li avevano chiamati e ormai non erano intenzionati a contrattarli, altri dietro avevano venduto il proprio numero a 50 euro ! Si ! sono venuti solamente ed esclusivamente per questo, per vendere un numero!!!, così dicevano alcune  persone.

Quando è arrivava l'ora attesa, il  numero dei presenti passava facilmente i cento ed al momento di ordinarci secondo il numero assegnato non è mancato chi ha tentato di infiltrarsi nella fila senza avere il numero,  un ragazzo dell'Africa del nord che è stato immediatamente allontanato.

Anche una persona che quando mancava mezz'ora all'apertura si è presentato con un invalido in sedia a rotelle e si è  messo davanti a tutti pretendendo di essere il primo, affermando che una legge dello Stato italiano da la precedenza agli invalidi all'interno degli uffici pubblici, la gente in fila ha protestato e voleva chiamare la polizia. Un impiegato ha notato la scena e  h sistemato le cose dicendo che questa era un'apertura straordinaria e che non c'erano privilegi.

Un altro caso quello di una ragazza che, vestita da volontaria aveva l'intenzione di entrare senza numero perché aveva cinque formulari da consegnare nello sportello, asserendo che era un operatore pubblico.

Ogni persona poteva consegnare fino ad un massimo di cinque domande e molti o  facevano favori o guadagnavano per consegnare i formulari di altre persone agli sportelli perchè non potevano essere presenti per svariati motivi.

Così all'ora indicata, le 14:30 , l'ufficio postale ha aperto le porte, contemporaneamente  in tutta l'Italia si entrava di sei in sei, l'orario di consegna conta molto, perché il governo prende in considerazione l'orario di consegna per stabilire l'ordine delle quote

Molti  addirittura lottavano per consgnare il proprio formulario con la speranza di consegnarlo in tempo

"Speriamo che questa volta tocchi a me  ", era il desiderio di una signora e di tutti quelli che hanno fatto l'alba mettendosi in coda.


trad. Pietro Liberati

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