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Crònica de una noche y un dìa para obtener una "Cuota" en Italia.
Lunes 13 de Marzo, Milàn Italia.
Una llamada telefònica interrumpe mis quehaceres pomeridianos.
-Alò, como estàs?
-Bien gracias.
- Escuchame bien, me han dicho que ya se formaron las colas en los
correos, asì es que dirigete de inmediato al correo por que sino
estaràs entre los ùltimos.
No puedo creerlo!!! , ok gracias voy de inmediato.
5 pm
Al llegar a uno de los miles de correos habilitados para la
recepciòn de las solicitudes para obtener la"Quota", me di con la
sorpresa de que las personas ya habìan formado la fila desde las dos
de la tarde!!.
“Disculpe esta es la fila para entregar los formularios?"
Sì, esta es, pero tienes que apuntarte en la lista.
Lista?
Sì, hemos creado una lista para mantener el orden de llegada.
Sujetada al parabrisas de un carro habia una hoja A4 blanca, donde
figuraban los nombres de todos aquellos que habìan llegado antes que
yo, era el numero diesisiete, escribì mi nombre y al mismo tiempo
leì los nombres de los que estaban delante mìo, nombres que
traducìan proveniencias de Europa del este, China, Filipinas y
sudamerica.
Senor, usted debe quedarse formando la fila porque todos aquellos
que se van y no regresan seràn borrados de la lista.
La mitad de los diesisiete apuntados hasta ese momento habìan
regresado a sus casas para prepararse a la noche que les esperaba,
en el mes de Marzo en la ciudad de Milàn, Italia, aùn se siente un
poco de frìo sobre todo en la madrugada cuando la temperatura llega
casi a cero.
Sì, entiendo. -respondì-
En ese momento supe que no me quedaba otra cosa que quedarme y dejar
de ir a mis lecciones de italiano, admito que la idea no me gustaba
para nada por que presuponìa estar de piè por horas y dormir en la
calle esperando el dìa siguiente, martes 14 de Marzo a las 2:30 pm
hora de la apertura extraordinaria de todos los correos habilitados
en Italia para la recepciòn de los formularios. Algunos minutos
despuès se me acerco un senor de estatura pequena y hablandome en
espanol me dijo :
Disculpe, habla espanol?
Sì -le dije-
Que numero es?
Diesisiete.
-Ah, yo soy el numero catorce, podrìa cuidar mi puesto? mi hijo
regresa de todos modos.
Sì, como no.
- Sabe joven debemos estar atentos y cuidar nuestros puestos porque
no faltaràn aquellos vivos que querràn meterse adelante.
-sì estoy de acuerdo con usted.
En ese momento se acerco una de las personas que estaban adelante y
dijo a todos los presentes.
- Escuchenme por favor, para evitar malentendidos y problemas
iniciaremos a pasar lista cada dos horas a partir de las diez de la
noche, aquel que no responde a las llamadas durante toda la
madrugada serà borrado de la lista, por que aqui hay gente que viene
desde lejos y se queda a dormir y ademàs gente que se queda para
cuidar su puesto.
El gobierno italiano ha destinado para este 2006, 170 mil cupos de
ingreso y se presume que los pedidos seràn el doble, asi que los
primeros tendràn màs posibilidades de adjudicarse un cupo.
Todos estabamos de acuerdo, entonces esperè que llegara otra persona
detràs mio para dejarle encargado mi puesto y regresar a mi casa
para cenar y abrigarme con tiempo antes de las diez de la noche, en
el entre tiempo conocì a un peruano que llegaba de trabajar y se
habìa acercado al correo para ver si habìa fila o no.
Esta es la fila?
si, hay una lista donde te tienes que apuntar.
Cuantos somos?
No sabrìa decirte, yo soy el numero diesisiete.
Y uno se tiene que quedar toda la noche?
Si, lamentablemente.
Pero esto no es civil, no es justo.
No existe otra forma -respondì-
Es increìble ...-me dijo-
Hablando de una y otra cosa se hizo tarde eran casi las ocho de la
noche, y tomamos la desiciòn de regresar a nuestras casas para hacer
lo que cada uno tenia que hacer y estar de vuelta poco antes de las
diez.
9:45 pm.
Regresando hacia la sucursal del correo, vi que habìa llegado un
reportero y un camarografo de la tv italiana, algunos no querìan ser
filmados, otros en cambio no se hacian problemas.Pocos minutos
después se alejaron y todo volviò a la calma, encontre al amigo
peruano y al hijo del senor al cual cuidé el puesto, eran
ecuatorianos y los tres nos pusimos ordenadamente a formar la fila.
Cuando llegò la hora de pasar la lista, el numero de 24 que habìamos
dejado creciò, llegando hasta casi 20 personas a las diez de la
noche, eramos casi cuarenta, y muchos decian que estaba yendo bién
porque en otras sucursales a las cinco de la tarde eran màs de cien
personas y fuera de la ciudad en las zonas periféricas las colas se
habìan hasta triplicado.
10:00 p.m
Después de haber respondido cada uno al llamado de sus respectivos
nùmeros de lista, organizada por las mismas personas que debìan
entregar los formulàrios al dìa siguiente, se decidiò que cada dos
horas se pasarìa lìsta para ir viendo quien estaba y quien no.
En el entre tiempo escuchaba las conversaciones de las personas,
muchos de ellos -segùn sus palabras- trabajaban sin tener sus
documentos en regla y con los flujos tenian la esperanza de poder
obtener un estatus de legalidad, no obstante los flujos sean
destinados a las personas que viven en el extranjero con la
posibilidad de entrar a trabajar en Italia o para otros casos
particulares, como habìa sido oportunamente senalado por los
organismos competentes en Italia.
La noche se empezaba a hacer sentir y el frìo llegaba poco a poco,
algunos habìan traìdo cogines y frasadas y se hecharon a dormir por
la vereda, otros trajeron sus sillas y envueltos con frasadas
esperaban sentados, y otras personas habìan llegado en sus carros
donde esperaron toda la noche.
-Amigos vengan a mi carro, que van a hacer aqui con tanto frìo?
Nos invito el chico peruano, al cual respondimos.
-Si? gracias porque aqui nos pasariamos la noche temblando de frìo.
Una vez acomodados nos pusimos a conversar contandonos historias.
Historias de inicios dificiles en Italia con amargas experiencias o
inicios màs tranquilos.
Algunos contaban como se tenian que acostumbrar a vivir alquilando
una cama y dormir en un departamento de 45 mc con otras seis
personas, donde existian horarios fijos para entrar y salir e
inevitablemente tantas veces se tenia que esperar bajo la lluvia o
la nieve, buscando quizàs refugio en las iglesias o dentro de una
cabina telefonica. O aquellas historias de personas que alquilaban
el espacio de un departamento pero donde la privacidad practicamente
no existia ya que muchas veces, casi siempre, los coinquilinos
rebuscaban entre las cosas ajenas o se "deleitaban" comiendo los
alimentos que no les pertenecia, experiencias como estas y tantas
otras que a decir de muchos suceden a menudo entre los extranjeros.
La media noche habia casi llegado y el segundo llamado de lista
estaba por empezar, casi todos se despertaban de sus suenos y
presurosos se disponian a responder uno a uno su numero en la lista.
De este modo debia proseguir durante toda la madrugada, cada dos
horas un nuevo llamado de lista, no faltaba quien provaba a tentar
imposesarse de un lugar entre los primeros veinte, respondiendo al
numero que no les correspondìa, pocos en realidad por que reinaba el
orden y el respeto. El frìo se hacia sentir no obstante estuvieramos
dentro del carro y cubiertos con una frasada, que decir de aquellos
que dormian en la calle.
LLegada las seis de la manana del martes 14, al quinto apelo eramos
en sesenta, nada mal si comparamos otras sucursales a esa hora.
Fuimos avisados por el chico que pasaba la lista que esta
continuaria siempre hasta la hora de abertura.
-La lista se seguira pasando hasta la hora de apertura y ademàs a
las ocho de la manana daremos a todos un papel con su numero y una
firma para evitar falsificaciones.
Todos de acuerdo.
Muchas personas fueron relevadas por sus familiares para que estas
pudieran ir a sus casa a descansar.
Cuando todos tuvimos nuestros numeros en la mano fue mas facil poder
identificarse, en el transcurso de la manana empezaron a llegar
personas de otras sucursales donde las colas eran demasiado largas
como para pretender estar dentro de los cupos, estas se tenian que
escribir en la lista, ya a medio dia eramos casi cien.
Y en la espera no faltaba alguien que contaba su experiencia en
Italia.
"En Italia sinceramente nada es facil, a mi el ano pasado mis ex
empleadores me mintieron diciendome que me habian regularizado, me
habian mentido, yo no se, no me siento bien espero esta vez estar
entre los 170 mil, extrano mi familia, mis hijos y eso que soy
europea provengo de Bulgaria, a veces tengo ganas de regresarme".
Al mediodia algunas personas delante mio, dos para ser exactos, ya
no estaban porque dicen que sus empleadores ya no tenian intenciones
de contratarlos y otros atràs mio habian vendido su numero a 50
euros, sì! habian ido exclusivamente para eso, para vender un
numero!!!, asi decian algunas personas.
Conforme llegaba la hora esperada, el numero de los presentes pasaba
los cien facilmente y al momento de ordenarnos numero por numero no
falto quien intento infiltrarse en en la fila sin un numero que lo
respaldase, habia un muchacho del africa del norte que fue
inmediatamente alejado.
Tambien una persona que faltando media hora para la apertura se
presentò con un invalido en silla de ruedas y se puso delante de
todos pretendiendo ser el primero amparàndose en una ley del estado
italiano que da preferencia a los minusvàlidos dentro de los centros
pùblicos, las personas protestaban y todos querian llamar a la
policia una salida de un empleado advirtio al senor que esta era una
apertura extraordinaria y que esta vez no habia privilegio.
Otro caso era el de una muchacha que vestida de voluntaria tenia la
intencion de entrar sin un numero porque tenia cinco formularios
para entregar en la ventanilla, diciendo que era un operador
publico.
Cada persona podia entregar hasta un maximo de cinco pedidos y
muchos o hacian favores o cobraban por entregar los formularios de
otras personas en las ventanillas, que por diferentes motivos no
podian estar presentes.
Asì a la hora indicada, 2:30 p.m , la oficina del correo abrio sus
puertas asi como en toda Italia contemporaneamente, ingresabamos de
seis en seis, el horario de entrega contaba tanto porque el gobierno
lo tomara en cuenta para entregar los cupos por orden de merito de
llegada.
Muchos pugnaban aùn por ingresar con la esperanza de entregar a
tiempo sus formularios.
"Esperemos que esta vez se de para mi", era el deseo de una senora y
el todos aquellos que se amanecieron formando sus filas. |
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Cronaca di una notte ed un giorno per ottenere una "Quota" in
Italia.
Lunedì 13 Marzo, Milano Italia.
Una chiamata telefonica interrompe le mie faccende pomeridiane.
- Pronto, come stai?
- Bene grazie.
- Ascoltami bene, mi hanno detto che c'è gia la fila alle poste, è
meglio che vai subito all'ufficio postale altrimenti sarai
tra gli ultimi .
Non posso crederci!!! ...Ok ... grazie, vado
immediatamente.
ore 17
Arrivando ad uno dei migliaia di uffici postali abilitato per la
ricezione dei moduli che servono ad ottenere la "Quota", ho trovato
una sorpresa, c'era gia una fila di persone che erano
arrivate alle ore 14,00
(24 ore prima dell'apertura)
"Scusi questa è la fila per consegnare i formulari?"
Sì, è questa, ma devi segnarti nella lista.
La lista ?!
Sì, abbiamo formato una lista scritta per mantenere l'ordine di
arrivo.
Sul parabrezza di un' auto c'era un foglio formato A4 bianco, dove
figuravano i nomi di tutti quelli che erano arrivati prima di me,
numero diciassette, scrivo il mio nome e contemporaneamente lessi i
nomi di coloro che erano prima del mio, nomi che traspiravano le
origini di provenienza, nomi dell'Europa dell'est, della Cina,
Filippine e dal sudamerica.
Signore, lei deve rimanere nella fila perché tutti quelli che vanno
via e non ritornano saranno cancellati della lista.
La metà dei dieciassette dell'elenco, in quel momento erano andati
nelle proprie abitazioni per attrezzarsi a passare la notte
all'addiaccio, nel mese di Marzo nella città di Milano, in
Italia, ancora si sente freddo, specialmente all'alba quando la
temperatura arriva vicino allo zero.
Sì, ho capito. - rispondo -
In quello momento ho compreso che non sarei potuto andare alla mia
lezione di italiano e restare li, ammetto che l'idea non mi piaceva
affatto perchè questo presupponeva di rimanere in piedi per
ore e dormire in strada aspettando l'apertura dell'ufficio alle
14,30 del giorno dopo. Un'apertura di tutti gli uffici postali
abilitati, in contemporanea in tutta Italia, per la ricezione
dei formulari. Dopo alcuni minuti mi si è avvicinato un signore di
piccola statura e parlandomi in spagnolo mi ha chiesto:
Scusi, parla spagnolo?
Sì - ho risposto -
Che numero ha ?
Diciassette
- Ah, io ho il numero quattordici, puoi tenermi il posto io
posto? ad ogni modo mio figlio torna .
Sì, come no.
- Sai giovanotto, dobbiamo stare attenti e badare ai nostri posti
perché non mancherà qualche persona che vorrà infilarsi in anticipo
- sì sono d'accordo con lei.
In quello momento si avvicinò una delle persone che stavano davanti
e disse a tutti i presenti.
- Ascoltatemi per favore, per evitare malintesi e problemi
inizieremo a fare l'appelo della lista ogni due ore a partire
dalle dieci di sera, quelli che non risponderanno alle chiamate fino
all'alba saranno cancellati dalla lista perchè qui c'è gente che
viene da lontano e rimane a dormire e inoltre c'è gente che resta
per tenersi il posto.
Il governo italiano ha destinato per questo 2006, una tetto di
entrate limitato a 170 mila unità, e si presume che le
domande saranno il doppio, cosicché i primi avranno maggiori
possibilità di aggiudicarsi un posto
Eravamo tutti d'accordo, intanto speravo che arrivasse un'altra
persona dopo di me per lasciargli l'incarico di tenermi il posto e
così tornare a casa per cenare e vestirmi con calma, prima delle
dieci di sera, in quel frattempo ho riconosciuto un peruviano che
arrivando dal lavoro si era avvicinato all'ufficio postale per
verificare se c'era la fila o meno
Questa è la fila?
Si, c'è un'elenco dove ti devi segnare.
Quanti siamo?
Non saprei dirti, io sono il numero diciassette
E uno deve rimanere tutta la notte?
Purtroppo si.
Ma questo non è civile, non è giusto.
Non c'è altro modo - risposi -
È incredibile... - disse -
Parlando del più e del meno si fece tardi erano quasi le otto di
sera e prendiamo la decisione di ritornare alle nostre case per fare
quello che ognuno doveva fare per esser di ritorno prima delle
dieci.
21:45
Ritornando verso la succursale della posta, ho visto che era
arrivato un giornalista con un cameraman della tv italiana, alcuni
non volevano essere filmati, altri invece non si
facevano problemi. Dopo pochi minuti si allontanarono ed si tornò
alla calma, trovai l'amico peruviano e il figlio del signore al
quale tenevo il posto, erano ecuadoriani e tutti e tre ci mettemmo
ordinatamente in fila.
Quando venne l'ora di fare l'appello, dalle 24 persone che avevamo
lasciato, alle dieci di sera il numero era aumentato di quasi 20
unità,
eravamo cosi in quaranta, e molti dicevano che stava andando bene
perché in altri uffici, gia alle cinque del pomeriggio, c'erano più di
cento persone e fuori città, nelle zone periferiche, le code erano
triplicate.
22:00 p.m
Dopo avere risposto ognuno all'appello del proprio numero
nell'elenco organizzato dalle stesse persone che dovevano consegnare
i formulari il giorno dopo, si decise che ogni due ore si sarebbe
ripetuto l'appello per verificare chi era presente.
In quello frattempo ascoltavo la conversazione delle persone, molti
di loro - secondo quanto dicevano- lavoravano senza avere i
documenti in regola e con i flussi avevano la speranza di potere
ottenere un status di legalità, nonostante che i flussi siano
destinati alle persone che vivono all'estero con la possibilità di
entrare a lavorare in Italia o per altri casi particolari, come è
stato opportunamente spiegato dagli organismi competenti Italiani.
A notte inoltrata, il freddo a poco a poco incominciava a farsi
sentire, alcuni avevano portato le coperte e si sono messi a dormire
sul marciapiede, altri avevano le sedie ed avvolti con le
coperte aspettavano seduti, altre persone erano dentro alle
proprie automobili con cui erano arrivati
- Amici venite dentro la mia auto che fate fuori con tanto
freddo?
Un ragazzo peruviano ci invitò in auto ed al quale rispondemmo.
- Si ? Grazie perché qua passeremmo la notte tremando di freddo.
Una volta sistemati ci mettemmo a parlare raccontando le nostre
storie. Storie degli inizi difficili in Italia con esperienze
amare o inizi più tranquilli.
Alcuni raccontavano come dovevano abituarsi a vivere affittando un
letto e dormire in un appartamento di 45 mq con altre sei
persone, dove esistevano orari fissi per entrare ed uscire e tante
volte inevitabilmentesi si sperava, sotto la pioggia o la neve, di
trovare rifugio nelle chiese o dentro una cabina telefonica. O
quelle storie di persone che affittavano lo spazio di un
appartamento ma dove praticamente l'intimità non esisteva poiché
molte volte, quasi sempre, i coinquilini ricercavano tra le cose
altrui o si "dilettavano" mangiando gli alimenti che non gli
appartenevano, esperienze come queste e tante altre che accadono
spesso tra gli stranieri a dire di molti.
La mezzanotte è quasi arrivata e il secondo appello della
lista stava per iniziare, quasi tutti si svegliarono dal sonno e
svelti si disposero a rispondere ognuno al proprio numero nella
lista.
Con questo sistema si doveva proseguire per tutta la notte,
ogni due ore un nuovo appello, non mancava chi provava a
impossessarsi di un posto tra i primi venti, rispondendo ad un
numero che non gli corrispondeva, pochi in realtà perchè regnava
l'ordine ed il rispetto reciproco. Il freddo si faceva sentire
nonostante fossimo dentro all'auto con le coperte, e che
dire di coloro che dormivano per strada.
Arrivarono le sei di mattina di martedì 14, al quinto appello
eravamo in sessanta, niente male se ci paragoniamo alle altre
succursali a quell'ora.
Fummo avvisati dal ragazzo che faceva l'appello, che si sarebbe
continuato fino all'ora di apertura
- Si continuerà a fare l'appello fino all'ora di apertura e inoltre
alle otto daremo a tutti una carta firmata con il proprio numero per
evitare falsificazioni.
Tutti di accordo.
Molte persone furono sostituite dai propri parenti affinché questi
potessero andare a casa a riposare.
Quando tutti avemmo i nostri numeri in mano era
più facile potersi identificare, nel corso della mattinata
iniziarono ad arrivare persone da altri uffici dove le code erano
troppo lunghe per sperare di stare dentro le quote, questi dovevano
iscriversi nella lista, già a mezzogiorno eravamo quasi cento.
E nell'attesa non mancava qualcuno che raccontava la sua esperienza
in Italia.
"In Italia sinceramente, nulla è facile, a me l'anno
scorso i miei ex principali hanno mentito dicendomi che mi avevano
regolarizzato, mi avevano mentito io non so, non so bene, mi
aspetto questa volta di essere tra i 170 mila, e che strano io e la mia
famiglia, i miei figli siamo europei, provengo della
Bulgaria, a volte ho voglia di ritornarci."
A mezzogiorno alcune persone davanti a me, due per essere esatti, se
ne vanno perché dicono che i loro principali non li avevano chiamati
e ormai non erano intenzionati a contrattarli, altri dietro avevano
venduto il proprio numero a 50 euro ! Si ! sono venuti solamente ed
esclusivamente per questo, per vendere un numero!!!, così dicevano
alcune persone.
Quando è arrivava l'ora attesa, il numero dei presenti passava
facilmente i cento ed al momento di ordinarci secondo il numero
assegnato non è mancato chi ha tentato di infiltrarsi nella fila
senza avere il numero, un ragazzo dell'Africa del nord che è
stato immediatamente allontanato.
Anche una persona che quando mancava mezz'ora all'apertura si è
presentato con un invalido in sedia a rotelle e si è messo
davanti a tutti pretendendo di essere il primo, affermando che una
legge dello Stato italiano da la precedenza agli invalidi
all'interno degli uffici pubblici, la gente in fila ha protestato e
voleva chiamare la polizia. Un impiegato ha notato la scena e
h sistemato le cose dicendo che questa era un'apertura straordinaria
e che non c'erano privilegi.
Un altro caso quello di una ragazza che, vestita da volontaria aveva
l'intenzione di entrare senza numero perché aveva cinque formulari
da consegnare nello sportello, asserendo che era un operatore
pubblico.
Ogni persona poteva consegnare fino ad un massimo di cinque domande
e molti o facevano favori o guadagnavano per consegnare i
formulari di altre persone agli sportelli perchè non potevano essere
presenti per svariati motivi.
Così all'ora indicata, le 14:30 , l'ufficio postale ha aperto le
porte, contemporaneamente in tutta l'Italia si entrava di sei
in sei, l'orario di consegna conta molto, perché il governo prende
in considerazione l'orario di consegna per stabilire l'ordine delle
quote
Molti addirittura lottavano per consgnare il proprio
formulario con la speranza di consegnarlo in tempo
"Speriamo che questa volta tocchi a me ", era il desiderio di
una signora e di tutti quelli che hanno fatto l'alba mettendosi in
coda.
trad. Pietro Liberati |