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Como cada año
en todo el mundo anglosajón se celebra la fiesta de Halloween, una fiesta
de lejanos origenes europeos. En países como Italia una docena de años
atrás era raro ver niños disfrasados con máscaras monstruosas caminando
por las calles y preguntar "Dolcetto o Scherzetto?"; en el Perú el
festejamiento de Halloween se contrapone a la fiesta de la música criolla,
la música de la costa, los caballeros de antaño y aquellos que han
heradado el culto de la música que hizo grande Pinglo, Jesús Vasquez,
Teresa Velásquez, Lucha Reyes, y la lista sería interminable de mencionar
a todos los grandes de la música peruana, han visto como poco a poco el
día de las brujas y muertos fue ganando terreno entre las nuevas
generaciones, prefiriendo una calabaza a una revolución caliente o un
ritmo de guitarra y cajón a uno de Marilyn Manson.
Pero, ¿Que cosa es halloween?, ¿que misterios encierran sus festejos?, y
sobre todo ¿quienes lo festejaban?
Cuenta la historia, que Halloween es una tradición europea festejada por
los Celtas, "Los primeros europeos". Un pueblo de grandes tradiciones y
guerreros que pobló 2/3 de las tierras de Europa durante mil años.
Aparecieron alrededor del año 1000 A.C en la zona del río Reno y del
Danubio y dominaron el viejo continente desde el oeste hasta el este,
desde Irlanda hasta la odierna Turquía, en asia menor, y de norte a sur,
desde Bélgica hasta Italia y España, incluso llegaron a Egipto donde
intentaron obtener posedimientos.
La palabra Halloween deriva probablemente de la contracción de la frase "All
Hallows eve", que significa "Día de todos los santos".
Los Celtas celebraban el 31 de octubre la festividad de fin de verano: en
esta fiesta llamada Samhain (Soueen), los colores típicos eran el
anaranjado que recordaba el cálido y el fin de la estación del sol, y el
negro que representaba la inminente llegada de la oscuridad, del invierno.
En este día los espíritus de las personas muertas en el último año
regresaban durante la noche en busca de un cuerpo para poseerlo durante el
siguiente año. Ellos creían que en esta noche mágica, el orden normal del
universo y las barreras físicas se suspendían, rindiendo posible la unión
entre lo natural y lo sobrenatural, entre el mundo real y el más allá. Es
por eso que estas poblaciones transformaban sus casas, apagando el fuego y
volviendolas tétricas, ellos mismos se ponían mascaras y se rendian
horribles a fines de espaventar a los espíritus.
Los Druidas (Sacerdotes y Maestros Celtas) encendían una gran fogata la
noche del 31 de octubre en una de las colinas, donde los pobladores
acudían para volver a prender el fuego de sus casas, la más conocida es
aquella de Usinach en Irlanda.
Se dice que estos druidas pasaban de casa en casa pidiendo una ofrenda a
cada familia, que podia ser un bien comestible, animal o de otro género. A
aquellas familias que concedian la ofrenda, los sacerdotes Celtas dejaban
como recompensa un nabo de gran tamaño con un pequeño fuego en el
interior, que servía para espaventar los espíritus, a este acto se le
consideraba un Trato
Pero si la familia se negaba a dar la ofrenda, los sacerdotes druidas
marcaban la puerta de la casa y los espíritus podían entrar esa noche sin
ningún tipo de obstáculo. Esto era conocido como Treta es por eso el "Trick
or Treat, "Trato o Treta, después cambiado a "Dulce o Broma" o "Dulce o
Travesura".
Otra explicación del "Trato o Treta" dice que tuvo origen en el siglo IX ,
llamado en inglés Souling, que se podría traducir como Dar una limosna al
alma. Cada dos de noviembre los primeros cristianos caminaban de pueblo en
pueblo pidiendo un poco de Pan para las almas, un dulce hecho con pasas,
quienes más dulces daban más oraciones por sus muertos recibía y de este
modo esas almas pasaban rápidamente del limbo al paraíso.
Durante ese mismo siglo Pápa Gregorio IV intento "combatir" esta usanza
muy difundida en la Irlanda Céltica, trasladando la festividad de "Todos
los santos" y de "Los difuntos" celebrada en el mes de Mayo, al primero y
dos de Noviembre.
Los antiguos Romanos, que tuvieron más de una guerra con las diferentes
poblaciones Célticas, hicieron suyas estas prácticas, pero con el pasar
del tiempo desapareció el temor de ser poseídos por los espíritus la noche
del 31 de octubre, y quedo en ellos solo la vieja tradición del disfráz.
Siglos después, esta festividad llegó al nuevo mundo, cuando los
inmigrantes irlandeses escapaban de la "Isla verde" a causa de la carestía
y con ellos llevaron a Norte América sus tradiciónes, entre las cuales
Halloween, corría el XIX.
Fue en los estados de norte américa donde a falta de los grandes nabos de
las tierras de orígen, fueron sustituídas con las calabazas, una icona de
esta festividad, llamada "Jack-O-Lantern".
Miguel Luna |