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APORTES ACERCA DE
NUESTRO PISCO
de FREDY GAMBETTA El 8 de febrero, de
ahora en adelante, será dedicado a celebrar el Día del Pisco Sauer gracias a
una decisión gubernamental y a la iniciativa, entre otros, de mi caro amigo
Raúl Vargas Vega, Director de Noticias de Radio Programas del Perú, la más
grande cadena noticiosa del país y la de mayor credibilidad en esta nuestra
patria.
La iniciativa partió como respuesta a nuestros vecinos del sur que dedicaron
ese día a la Piscola, una mezcla de pisco con coca cola.
Creo que el asunto no puede circunscribirse a buscar una patente única, de
parte nuestra, de pretender tener el exclusivo derecho de fabricar pisco,
como lo entienden algunos. En ese caso nadie más que los portugueses podrían
fabricar oporto; champán, los franceses, o vodka los rusos. No. De lo que se
trata es patentar al pisco como originario del Perú y a que se fabrique
siguiendo algunas normas y fórmulas que impidan pasar gato por liebre o
simple aguardiente por el sólido, fuerte y rico pisco. No hacerlo sería
dejarnos pisar el poncho.
Aquel sábado en Tacna, como en todo el Perú, nos reunimos, desde muy
temprano, en diversos escenarios, para hablar sobre el pisco, invitarlo, en
la frontera, a los turistas y luego, como no podía ser menos, degustarlo
hasta que las velas no ardieran.
Invitado por algunas buenas gentes dije algunas cosas sobre el pisco.
Mínimas, es cierto, extraídas de mi biblioteca y de estudios de serios
estudiosos de la materia como, por ejemplo, el doctor César Ángeles
Caballero que ha dedicado varios sesudos trabajos a fundamentar la
peruanidad de nuestro pisco que nace con la conquista y, que como veremos,
debe su nombre a los hombres que poblaron la costa de lo que hoy es la
Región Ica.
A base de esas fuentes nos apoyamos en el cauce étnico, en la cultura pre
inca de Paracas, en la que vivieron los piskos, famosos alfareros expertos
en fabricar objetos de cerámica. Entre ellos esas vasijas cónicas en las que
guardaban líquidos y en las que, con la llegada de los españoles, se
conservó el aguardiente que, por ellas precisamente, le denominaron pisco.
El cauce zoológico nos remonta a los pájarillos de nombre piskos. De ello
dan cuenta, entre otros viejos colegas cronistas, Cieza de León, Diego
Gonzáles Holguín y el propio Garcilaso.
El cauce toponímico nos conduce a Pisco, el puerto de Ica, y el cauce
industrial a que se usa la denominación pisco, de manera popular, frecuente,
desde el siglo XVIII. La encontramos en el Diccionario de Peruanismos de
Juan de Arona y, más de una vez, en las tradiciones de Palma.
Rubrica todo estos argumentos, la Vigésima Segunda Edición del Diccionario
de la Lengua Española, de la Real Academia Española, de 2001. Allí se lee:
PISCO. Aguardiente superior fabricado en Pisco, lugar peruano.
Pero, como a confesión de parte, relevo de pruebas, cito, siempre siguiendo
a mi buen amigo César Ángeles Caballero, los testimonios de tres notables
investigadores chilenos.
Rodolfo Lenz, en su DICCIONARIO ETIMOLÓGICO DE VOCES CHILENAS DERIVADAS DE
LENGUAS INDÍGENAS AMERICANAS, publicado en 1905, escribe: ”… el actual pisco
se llamaba aguardiente de Pisco porque de allí y de Ica venía. La provincia
de Ica es fértil y rica en viñedos. El nombre de la ciudad ha llegado a ser
genérico no menos que el de Cognac, coñac”.
Otro chileno, Manuel Antonio Román, en su obra DICCIONARIO DE CHILENISMOS,
anota: “Pisco. m. Aguardiente muy estimado que se fabrica en el Perú… y
conocido ya en todo el mundo. Principió sin duda en el puerto de Pisco, y
por eso tomó este nombre”.
Finalmente, uno de los más reputados historiadores que ha dado Chile, José
Toribio Medina, (1852-1930) polígrafo, cuyas obras publicadas suman más de
300. Obras en las que no solamente estudia la historia de su país sino que
se extiende a un prolijo estudio de la conquista española y que, entre todo
lo publicado, destacan su Historia de la literatura colonial en Chile;
Cervantes en las letras chilenas e Historiadores de Chile. Medina, en su
libro CHILENISMOS, publicado en 1928, define:”Pisco (del pueblo de Pisco, en
el Perú). m. Aguardiente de uva moscatel de esa procedencia..”
Como la verdad nos asiste procuremos que el pisco no nos enemiste con nadie.
Simplemente hay que aclarar las cosas, remarcarlas, defenderlas con
argumentos. Y a otro asunto. Vale.
20 de febrero de 2003 |