NOCHE TACNEÑA DE CRIOLLISMO
de FREDY GAMBETTA
En mi infancia, que tuvo tardes de chocolate, como tantos otros de mis
caros lectores que hoy peinan canas o se las pintan para ocultarlas,
escuchaba, en una radio Phillips, comprada en la bella tienda que don
Eloy Pérez Aranibar tenía en una esquina de la plaza de armas, las
transmisiones de música criolla. Era una costumbre, entonces, sintonizar
los sábados, en la Radio Nacional, el programa Fin de Semana en el Perú
que conducía don César Negreiros Pascua.
En el elenco estable de la radio, como así se decía, destacaban dos
pianistas que hacían hablar al piano tocándolo a cuatro manos. Me
refiero a Filomeno Ormeño y Lucho de la Cuba.. A través de la emisora
del estado, cuya filial en Tacna la inauguró el Presidente General
Manuel A. Odría, en 1954, como quedaba testimoniado en una hermosa placa
de bronce que los infelices cacos no han respetado, los tacneños, y
especialmente los niños, nos familiarizábamos con los cantantes criollos
que triunfaban en la capital y, por ende, en todo el Perú. Lima era
entonces el Perú, como en 1919 , según la frase de Valdelomar y como
ahora lo sigue siendo pese al apurado proceso de regionalización.
Gracias a los programas que emitían las radios, que en aquellos años era
un placer sintonizar, aún tengo en el oído las voces de los señores
locutores Guillermo Lecca Iturbi, Víctor Dongo Cassalino y José Gonzáles
Menacho. Y, por supuesto, las canciones interpretadas por Jesús Vásquez,
sin duda ninguna la Reina y Señora de la Canción Criolla, única e
incomparable; la gracia de Alicia Lizárraga, la Cholita Linda del Perú o
de Esther Granados que solita se jaraneaba; de Teresita Velásquez y
Teresa Bolívar; de Eloísa Angulo; de las limeñitas, Graciela y Noemí
Polo; de la Limeñita y Ascoy; de Roberto Tello y Luis Abanto Morales; de
Rafael Matallana. Entre los dúos Los Troveros Criollos, Jorge Pérez y
Lucho Garland y el dúo Irma y Oswaldo. Los tríos como Los Chamas, Los
Ases del Perú, Los Quipus o los nunca superados Morochucos que lucían,
como un diamante, la voz de Alejandro Cortés.. Naturalmente que el
nombre de muchos solistas, dúos y tríos o grupos como Fiesta Criolla,
con la primera guitarra del Perú, Oscar Aviles, y la alegría
incomparable y jaranera de Panchito Jiménez, se me escapan ahora pues
escribo de memoria.
Los tacneños de otrora tenían lo suyo. Había, recuerdo, un grupo musical
Radio Selecciones, que se reunía en Radio Tacna y desde allí transmitían
sus sesiones de criollismo. Recuerdo, a lo lejos, a don Alberto Ercilla,
a Efraín Eguiluz, Eduardo Murillo, Silvio Dinamarca, Jorge Vildoso “el
Cantor del Pueblo”, Jorge Obando, Luis Quintana y al piano Lalo Guzmán
que, si tengo bien el dato, falleció en tierras de los yonis. No sé si
en aquellos tiempos, o en otros, cantaban también Pedro Alzamora,
Roberto Niño de Guzmán y la dama Iris Rojas, la tacneña que más alto
llegó en la canción criolla..
En mi memoria, de aquellos años, junto a Inés Lazcano, una chilenita que
se fue y no volvió jamás, tengo la presencia y la voz de José Begazo, el
siempre popular y vigente “Chato” Begazo que he vuelto a ver y que,
según he comprobado en la noche de criollismo, que comentaré más
adelante, no ha crecido ni un centímetro desde entonces. El “Chato”
Begazo ganó, en 1959, el festival TACNA CANTA que la cerveza Cristal, la
más peruana de las cervezas, auspició en el Teatro Municipal. Begazo,
además es bolerista y mantiene el timbre de su voz pese a que muchos
ríos de vino y “chela” han pasado por su gaznate.
Con los pícaros años muchos chicos, como es natural, fueron creciendo e
integraron nuevos grupos criollos o se fueron destacando como solistas.
Entre ellos las hermanas García, María Elena Raffo, los Hermanos Romero,
los Hermanos Ascuña, Francisco Chávez, Carlos Olvea, Saúl Flores, Carola
Briones, Carmen Terreros Rojas, expresión de aquello de que lo heredado
no se hurta; los hermanos García, cuzqueños que quieren a Tacna; Paul
Lanfranco, un as con las castañuelas que esa noche desempolvó valses de
la Guardia Vieja; Charito Mistral, simpática ileña afincada mucho tiempo
a orillas del Caplina como lo estuvo, por años, Nuncia Rivera, una dama
moqueguana que vivía en el Alto Lima.
En la noche tacneña de criollismo, que con gran tino auspició la
Municipalidad Provincial de Tacna, en el Rancho San Antonio, para
reconocer a los criollos, estuvo presente la memoria del gran Federico
Barreto autor de algunos poemas a los que les han puesto música de
valse. El más popular es Último Ruego, convertido en Ódiame. (“Ódiame
por favor yo te lo pido/ ódiame sin medida ni clemencia...). Cómo no
evocar a nuestro Eduardo Pérez Gamboa, autor de la música de la polka MI
TACNA HERMOSA y del valse Mimos y caricias de mujer, que grabó en Chile
el Trío Añoranzas.
Aquella noche, y merece un párrafo aparte, honraron nuestra mesa el
compositor nacional Eduardo Tasayco Soto y el abogado “Chamaco” Pérez
Gómez, hijo de don Eduardo Pérez Gamboa. Tasayco Soto tiene 80 años y 25
hijos. O sea que crea y procrea. Chinchano de nacimiento, amante de
Tacna, nos regaló con un poema dedicado a la mujer tacneña. Don Eduardo
es una enciclopedia andante, dicharachero, vivaz, de mente rápida,
lúcido y bueno para empinar el codo pese a que casi se va de rumba al
otro barrio, hace poco nomás. Acompañándonos estuvo con nosotros nuestro
caro amigo Luis Cavagnaro autor del vals La Fuente que, según todo
pronóstico, pese a su vasta y valiosísima producción sobre la historia
de Tacna, será por lo que la posteridad recuerde a este ilustre hijo del
Caplina. Así como César Miró era Todos Vuelven, así Cavagnaro es La
Fuente. Bien dice Borges que hay poetas de un solo verso. Ejemplo, si
digo “Volverán las oscuras golondrinas...”, digo Bécquer.
Después de las palabras de circunstancia y de la entrega de los
reconocimientos se armó la jarana criolla. Algunos intérpretes
confesaron que subían a un escenario después de mucho tiempo. Todos
volvían alegres, en medio de los dichos graciosos de sus colegas, y del
aplauso unánime, agradecidos a la Municipalidad Provincial por haber
propiciado este encuentro que ha dado pie para que se delineen políticas
culturales que tomen en cuenta la canción popular, especialmente la
criolla. Bien por todos. ¡ Salud!
Tacna, 2007-10-31