APUNTES PARA UN ESTUDIO DE LA PRESENCIA DE CHILE
EN LA POESÍA DE PABLO NERUDA
A mi distinguido amigo Fernando Irrazabal Hoces, diplomático chileno
TACNA-PERU
Pablo Neruda, el poeta oceánico, el ciudadano del mundo, que adhirió a un partido político que postulaba el internacionalismo proletario, nunca dejó de cantar a su patria.
El joven Neftalí Ricardo Reyes Basoalto publicó, por primera vez, a los 14 años, en la revista Corre Vuela, que se editaba en Santiago. Aquel poema auroral se titula Mis ojos. Un año después, en 1919, participó, con éxito, en los Juegos Florales de Cauquenes. Tenía 15 años y usaba dos seudónimos: Kundalini y Ricardo Aramis.
En el primer poemario que publica el poeta, con el definitivo seudónimo, Pablo Neruda, titulado CREPUSCULARIO, que recoge versos escritos entre 1920 a 1923, encontramos las primeras alusiones al paisaje chileno. En el poema, BARRIOS SIN LUZ leemos una mención al campo: "el campo, el campo verde/ en que jadean los bueyes y los hombres
sudorosos""
En el poema AROMOS RUBIOS EN LOS CAMPOS DE LONGOCHE, donde por vez primera, con su nombre, se refiere a un pueblo del sur de Chile, comunica su profunda identificación con la tierra, con el ambiente geográfico que lo rodea. Es, en este poema, en el que nos expresa a todos quienes, por artistas, por poetas, sentimos una unión permanente con el lugar donde
habitamos:
" Yo soy una palabra de este paisaje muerto,
yo soy el corazón de este cielo vacío".
En su obra cumbre, el CANTO GENERAL, que Neruda publica en 1950, en los Talleres Gráficos de La Nación, en México, encontraremos muchos testimonios de su amor por la geografía, por la historia y los hombres que la hicieron, por las cosas de su país natal. Al referirse al río Bio Bio, escribe :
" ancho y florido, murmurando
una historia color de sangre"
En la parte III, dedicada a los Conquistadores, el poema XVIII recuerda al Conquistador Pedro de Valdivia. Para él el poeta tiene solamente reproche: " Valdivia, el capitán intruso,/ cortó mi tierra con espada".
Pero para Alonso de Ercilla tiene solamente gratitud. No podía ser otra su actitud al recordar al hermano poeta de otro siglo, a quien cantara, en LA ARUCANA, la gesta de la conquista de Chile sin menospreciar el valor de la raza nativa.
" Hombre Ercilla sonoro, oigo el pulso del agua
de tu primer amanecer, un frenesí de pájaros y un trueno en el follaje"
En la Parte IV, LOS LIBERTADORES, sus versos Neruda los dedica a los padres indígenas de su raza. Allí está el sacrificio de Caupolicán y, en un hermoso poema, el canto a las pruebas que tuvo que vencer el joven Lautaro para alcanzar la alta categoría de Toqui. Entre esas duras pruebas, producto de la férrea disciplina, "para ser digno de su pueblo", el joven Cacique "entretuvo los pétalos del fuego" y "estudió para viento huracanado". El retrato que hace del Toqui, es redondo :
" Lautaro era una flecha delgada.
Elástico y azul fue nuestro padre"
Luego aparecen los personajes próceres de la Patria Vieja chilena. José Miguel Carrera y Manuel Rodríguez, el guerrillero, recorren los versos, mortaja azul eterna para la gloria de sus hazañas.
Manuel Rodríguez, aquel huidizo guerrillero que se disfrazaba para escapar de sus perseguidores fue, un poco, el precursor de las odiseas que, en el campo chileno, en la clandestinidad, años después viviera Neruda.
La cueca, a la memoria de Rodríguez, termina con un lamento por su muerte en Til-Til. Esa muerte que era para no creerla.
" Quien lo diría
él, que era nuestra sangre,
nuestra alegría"
EL CANTO GENERAL está orlado de homenajes. Allí encontramos al Presidente José Manuel Balmaceda, el presidente suicida, agobiado por los reaccionarios de su tiempo. A Recabarren, " bonachón, corpulento, espacioso,/ clara mirada, frente firme".
En las menciones, a los revolucionarios de su tiempo, a las luchas del Partido Comunista de Chile, al que adhería, no omite cantar al hombre simple, al que trabaja el cobre y a ese enorme, grande líder proletario que fue Elías Lafertte. Paralelamente sus versos se dirigen, como saetas de fuego, contra el Presidente Gabriel González
Videla.
La Parte VII la dedica integralmente, a su CANTO GENERAL DE CHILE. En ese largo poema están citados los pueblos, Tocopilla, Peumo, la región del desierto de Atacama; la alfarería, la talabartería, junto a terremotos e inundaciones canta, aquel mostrario de belleza, a las aves de Chile, los chucanes y las loicas; el mar chileno y los buenos amigos, Tomás Lago, Rubén Azócar, Diego Muñoz, el poeta Juvencio Valle, acompañados por Olegario Sepúlveda, zapatero de Talcahuano, el Maestro Huerta, obrero de la mina La Despreciada y por el bueno Eufrosino Ramirez, natural de
Chuquicamata.
Al empezar estos cantos, Neruda le dice a su patria :
" Acoge
esta guitarra ciega
y esta frente perdida.
Patria mía: quiero cambiar de rosa.
Quiero poner mi brazo en tu cintura exigua
y sentarme en tus piedras por el mar calcinadas,
a detener el trigo y mirarlo por dentro"
Al termino de su ejercicio poético todos sus personajes son Juan, él los reúne, él los representa porque, siempre, " detrás de los libertadores estaba Juan/ trabajando, pescando y combatiendo/ en su trabajo de carpintería o en su mina mojada".
La Parte X, y última, que el vate titula EL FUGITIVO, describe, en verso, sus avatares, sus peripecias, huyendo del dictador, en 1948. Fugitivo de la policía, que le pisa los talones, literalmente, se acerca y se cobija, se abriga, en el corazón de su pueblo. Casa humildes lo acogieron. Se sentó a la mesa de los pobres para comer con ellos el pan y para beber el vino en una comunión de sangre verdadera. Deja testimonio de los campos de concentración de Pisagua, y de las rebeldías proletarias, sin cesar de cantar a la Isla de Pascua o a la gélida
Antártica.
En rotundo versos le dice al dictador González Videla :
" Podrás dormir apenas rodeado de compradas carabinas
mientras en el regazo de mi patria
vivo yo, el fugitivo de la noche"
¿ Cuál es pregunto, nos preguntamos, honra más grande? Una vez más el triunfo de la poesía, de la belleza. La clave de porqué el poder es ajeno a los poetas. "La eternidad del canto", definida certeramente.
Concluye su extenso Canto con un TESTAMENTO, dirigido a sus compatriotas y se va
"cantando bajo/ las alas clandestinas de mi patria", antes de cumplir los cuarenta y cinco años de su edad.
En el libro LAS UVAS Y EL VIENTO, publicado por la Editorial Nacimiento, en 1954, en Santiago de Chile, nos encontramos, en la Parte XI, con el poema CUANDO DE CHILE.
El CUANDO DE CHILE es el canto desesperado del exiliado que anhela regresar a su patria cautiva. En ese extenso poema está la que, a mi juicio, es la más bella descripción de aquel país austral de la América. Pablo Neruda, el hijo predilecto, escribe:
" Oh Chile, largo pétalo
de mar y vino y nieve"
Retoma, una vez más, la figura aquella del querer ser uno con la patria, como se es uno con la amada, en el lecho de amor. Angustiado, anhelante, febril, amante, Neruda escribe
" Ay, cuándo y cuándo
despertaré en tus brazos
empapado de mar y de rocío"
En otro de sus libros cumbres, ODAS ELEMENTALES, que la Editorial Losada publicara, en Buenos Aires, en 1954, el poeta dedica odas a las aves chilenas; al cobre que, en la feliz frase del Presidente Salvador Allende, es el sueldo de Chile; al puerto de Valparaíso y al popular caldillo de congrio del que, en verso, nos ofrece una receta avalada por su justa fama de gourmet.
En el libro NUEVAS ODAS ELEMENTALES, que vio la luz en 1956, en la Editorial Losada, publica sus odas a la Araucaria araucana, a las flores de la costa y al mes de septiembre, el mes de su patria, cuyo aniversario nacional se celebra el 18. El poeta le pide, al mes de septiembre, que baile con los pies de la patria.
En el TERCER LIBRO DE LAS ODAS, editado en diciembre d 1957, en Buenos Aires, por la Editorial Losada, su poesía canta ahora al aromo, al barco pesquero, a la lluvia devoradora
"que golpea el corazón de Chile y sus claveles". En este libro están sus odas a la calle San Diego, de Santiago de Chile y aquella escrita con nostalgias, lejos de su patria, enm1956.
En ESTRAVAGARIO, publicado en Buenos Aires, en 1958, por la misma Editorial Losada, vuelve una vez más a referirse a la cordillera. Esta vez a la de Malleco, donde galopaba
"sobre el caballo de la lluvia".
En el poema DÓNDE ESTARÁ LA GUILLERMINA Neruda recuerda a un amor adolescente que tuvo en Temuco y que la da pie para escribir su autorretrato, de aquellos veloces años :
"Yo tenía catorce años y era orgullosamente oscuro,
delgado, ceñido y fruncido,
funeral y ceremonioso"
En ESTRAVAGARIO está expresado su amor por la madera, que pide para construir su casa, y una identificación con la capital de su país, en el poema CONTRACIUDAD-CANTASANTIAGO :
"Si, Santiago, soy una esquina
de tu amor siempre movedizo
como entusiasmo de bandera"
Al hacer el elogio de su compañera, Matilde Urrutia, que aparece en el poema TESTAMENTO DE OTOÑO, dice que ella tiene en su pecho "
el crepúsculo de Cauquenes - y el olor de Peumo de Chile"
En el libro NAVEGACIONES Y REGRESOS, editado por Losada, en Buenos Aires, en 1959, leemos sus odas al ancla y a las alas de setiembre y un poema escrito en el tren cerca de Cautín en 1958. Tren que recorre "
la interminable patria custodiada por la estatura infinita de la
nieve". Neruda, después de sus exilios, se encuentra con su "
Áspera y dulce amada" de la que, estando lejos, decía que era él una
"piedra pobre de Chile, de sus ríos - canto rodante, corazón
rodado". El poeta vuelve y canta su encuentro con el mar, con las gaviotas de Antofagasta, con los trenes del sur que le recuerdan el viejo tren lastrero que su llovido padre conducía.
CIEN SONETOS DE AMOR, tuvo una primera edición privada, de 300 ejemplares, en los talleres de la Prensa de la Editorial Universitaria, en 1959, en Santiago.
No obstante que el tema predominante es el amor Pablo Neruda no desperdicia ocasión para hacer alusión a los trenes de Tocopilla,
"al mar sobre la luz de Chile", a los viejos y artesanales hornos de Temuco, a las arenas de la extensa costa chilena.
El mineral de su patria está cantado en el poemario LAS PIEDRAS DE CHILE, editado por Losada, en Buenos Aires, en 1961, en una bella edición con fotografías de Antonio Quintana.
Su amigo, don Asterio Alarcón, cronometrista del puerto de Valparaíso es evocado por el poeta junto a sus cantos dedicados a la noche de Isla Negra, al cardo o al propio puerto, reiteradamente, en el poemario PLENOS PODERES que Losada editen Buenos Aires, en 1962.
El ambiente familiar, nuevamente el recuerdo de los trenes nocturnos, el mar siempre presente, la tierra del sur y las cordilleras chilenas están en MEMORIAL DE ISLA NEGRA, libro publicado por Losada, en 1964, en Buenos Aires.
Es conocida la afición que tuvo Neruda por coleccionar mascarones de proa. Viejos, antiquísimos mascarones que, después de recorrer, de navegar todos los mares, llegaban a su casa a descansar. En el libro UNA CASA EN LA ARENA, editado por la editorial Lumen, de Barcelona, en 1966, el vate publica sus cantos a la Bonita, La Micaela, La Novia, La Cymbelina o la María Celeste, anclados para siempre frente al mar de Chile, en la residencia azul del poeta.
Las casas de Neruda fueron el producto de su imaginación. En ellas construyó su propio mundo, realizó sus sueños, reunió lo que traía de sus viajes por el ancho y ajeno mundo.
En el poemario LA BARCAROLA, editado en Buenos Aires, en 1967, leemos su poema a La Chascona, una de sus casas; una canción triste por los terremotos que, de cuando en cuando, castigan a algunas regiones de la geografía chilena; un poema de amor filial dedicado a Rubén Azócar, novelista autor de GENTE EN LA ISLA, íntimo amigo del vate,
"el mejor de los míos, el hermano Rubén está inmóvil - adentro de un
nicho".
La Barcarola, que da nombre al libro, fue una canción que estuvo de moda en Chile, a principios del siglo XX.
En LA BARCAROLA recuerda Neruda a Lord Cochrane, Primer Almirante de la marina de Chile, gestor de la expedición libertadora al Perú y Chile y canta a Joaquín Murieta, bandido chileno que vivió y murió en California, en la época de la fiebre del oro. Ese poema luego lo ampliaría en una obra de teatro que escribiera con el nombre de FULGOR Y MUERTE DE JOAQUÍN
MURIETA.
La Isla de Pascua, exótico territorio, alejado del Continente, es objeto de inspiración para Neruda. "
Antigua rapa Nui, patria sin voz - perdónanos a nosotros los parlanchines del
mundo", escribe el poeta, como pidiendo permiso para cantarle.
No pudo haber encontrado mejor título para la colección de esos versos, dedicados a Isla de Pascua, que el de ROSA SEPARADA. El libro lo editó Losada, en Buenos Aires, en 1973. En el año de su muerte, Neruda llegaba a la isla, con sus versos, "a golpear las puertas del silencio".
El año 1973 ha quedado grabado, con fuego, en la historia de Chile. En marzo, el gobierno de Salvador Allende luchaba por sostenerse. Neruda, que había tomado partido por el gobierno de la Unidad Popular que pretendía ser una experiencia nueva, escribe un conjunto de poemas destinados a servir de apoyo a quienes adherían a esa causa. El libro se llama
INCITACIÓN AL NIXONICIDIO Y ALABANZA DE LA REVOLUCIÓN CHILENA. Fue editado en Lima, por la editorial Causachun, en el mencionado
mes.
Para iniciar su canto Neruda, en Isla Negra, enfermo y dolido por los acontecimientos que observaba y por el futuro que, como vate, presentía, invoca a Walt Whitman, poeta de la tierra en donde él afirma que vienen los enemigos de Chile. El libro culmina con un poema, a dos voces, con su viejo, querido y admirado colega don Alonso de
Ercilla.
El 11 de setiembre de 1973 tuvieron lugar los dolorosos episodios que el mundo conoce.
Pablo Neruda murió, amortajado por la primavera, el 23 de ese mes inolvidable para la conciencia del pueblo chileno y de quienes seguimos esos acontecimientos que ensangrentaron a su patria y al corazón de América.
La última referencia en la poesía de Neruda, a personajes chilenos, se encuentra en el libro póstumo JARDÍN DE INVIERNO, que editó Losada, en Buenos Aires, en 1974. Se trata del poema IN MEMORIAM, MANUEL BENJAMÍN. Dos muertos queridos
"uno envuelto en Santiago, el otro en Tacna".
El muerto en Tacna, al sur del Perú, es el escritor, Premio Nacional chileno, Benjamín Subercaseaux, fallecido cuando cumplía su misión de Cónsul General. Neruda dice que Subercaseaux era :
" ave de rama en rama de la vida,
fuego centrista como un bello faro
de intermitentes rayos"
A Neruda ningún tema le fue ajeno. Como el rey Midas, que todo lo que tocaba en oro lo convertía, el poeta todo lo hacía poesía.
Neruda "conoció el mundo y sus archipiélagos" pero sin dejar de lado jamás el amor por su patria. El paisaje, los hombres, las cosas, la historia, los frutos de la tierra, los tres reinos reunidos, fueron con él, viajaron con él. En su memoria estaba el canto de los pájaros, el fuego de los hogares, el sonido lento del mar.
Pablo Neruda es ejemplo de poeta. Hombre vasto, heterodoxo, iconoclasta pero, paralelamente, rendido amante de lo suyo, hasta el dolor.
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