Moquegua divina y señorial
fruto de piedra, mojinete y canción
tu luna enamorada se enreda
en las rejas de seda
de una vieja mansión.
Dulce Moquegua
dorada hija del sol
cuna de almíbar
pisco y alfajor
recostada dormitas
un sueño de estrellas
a la verde sombra
de tu valle en flor.
Las riquezas
que la tierra abriga
los altos senderos iluminarán
y en una mañana que esperan
tus hijos en triunfo
los recorrerán.
Moquegua-Tacna, abril de 2002
