TACNA 20 DE JUNIO DE 2000

 testo in ITALIANO  

DISCURSO EN LA PLAZA ZELA PRONUNCIADO EL 20 DE JUNIO DE 2000 POR FREDY GAMBETTA INVITADO POR EL ALCALDE DEL CONCEJO PROVINCIAL

Una vez más, como todos los años, los tacneños nos reunimos en esta plaza para honrar la memoria del Prócer Francisco Antonio de Zela y Arizaga, criollo limeño; de sus lugartenientes los indígenas José Rosa y Toribio Ara y de criollos y mestizos naturales de Tacna que aquel 20 de junio de 1811 levantaron su voz por la libertad y la independencia en un momento en que el concepto de Patria fermentaba en los pueblos de América.

Sobre Zela y sus compañeros de rebelión, se ha dicho bastante. Inútil sería que en esta ocasión repita los hechos consabidos. Tal vez, sería necesario reforzar, de alguna manera, algunas ideas que nos ayuden a comprender el marco ideológico de aquellos años iniciales del siglo XIX ahora, en este 2000, último año del brillante siglo XX, en una reflexión útil, sobre todo, para los estudiantes. Digo esto porque, con pena confieso que en la escuela, por lo menos en mis tiempos de escolar, nunca los profesores supieron explicarnos claramente los reales motivos de la rebelión de Tacna.

Para mi análisis me apoyaré en una de las corrientes que, en mi concepto, explican mejor cual era el sentimiento español en los pueblos conquistados. Y esa corriente es la de resaltar el sentido de libertad que tuvieron los hijos de la península que llegaron a estas tierras y sus descendientes.

Ellos eran herederos de quienes habían fundado los primeros parlamentos en la Edad Media. Una prueba es que los cabildos no son de origen romano sino del más puro origen y estilo hispano. Por poner un ejemplo, las provincias vascas de Aragón y Cataluña tenían derechos y libertades únicas en el mundo de entonces. En América, muchas poblaciones eligieron a los integrantes de los Cabildos y a sus gobernadores, como en el caso del Virreinato del Río de Plata.

El espíritu de independencia de los españoles que vivían en América, y de los criollos, sus hijos, forjó en ellos un íntimo orgullo, una obsesión por la libertad y los derechos individuales. Este sentimiento, paralelamente, fue forjando sólidos principios en los mestizos e indios que por ser integrantes de la misma sociedad no podían vivir al margen de su realidad.

Podemos leer como la mayoría de los conquistadores, en sus cartas y relaciones, se dirigen al Rey como si hablaran a su padre. Tienen una relación de familiaridad, no de vasallaje. Fueron respetuosos y sencillos. En resumen, aquella vanidad de los españoles de ser libres en América pasó íntegra a los criollos y mestizos.

La conquista no fue obra, solamente, como se le ha pretendido hacer aparecer, de aventureros. En ella participó el pueblo español que trajo a estas tierras sus virtudes y sus defectos pero, sobre todo, su principio de libertad. Por eso, no como lo hicieron otros conquistadores, en otras latitudes, ellos se unieron a las indias naturales y fueron forjando en el crisol del mestizaje lo que sería el Nuevo Hombre de América aquel que, en futuras épicas jornadas, alcanzaría la independencia total de nuestros pueblos del imperio español. Prueba ejemplar del mestizaje es el Inca Gracilazo de la Vega, educado en España y que a honra tenía que corriera por sus venas la sangre española, de los conquistadores y la sangre noble indígena por su madre, orgullo que también compartía el ilustre paraguayo Ruy Diaz de Guzmán.

En la conquista los españoles, por el hecho de fundar ciudades, adquirían el título de hidalgos. La nobleza, por lo tanto, no se heredaba, sino que se conquistaba. La nobleza heredada en América era hasta ridiculizada. En cambio se respetaba la fortuna, fruto del esfuerzo y del trabajo. Los deshonestos difícilmente hacían fortuna. Los gobernantes, a partir de los Virreyes, eran sometidos a juicios de residencia. Cualquier persona podía acusarlos ante su sucesor. Las ciudades enviaban a España a un delegado o a un procurador para que defendiera sus derechos ante el Consejo de Indias. Las protestas eran escuchadas y muchas veces se obtenían enmiendas. Los hombres de América supieron ser disciplinados, a la par que independientes de la lejana monarquía.

Todo ese concepto de la libertad fue avasallado con la llegada de los Borbones al trono de España. Apareció un absolutismo que convirtió a los monarcas en autócratas. El siglo XVIII fue testigo de ese fenómeno. En lugar de las antiguas cortes apareció una pléyade de favoritos. Algunos dijeron que los Borbones eran liberales. Se basaban en que, por su manera absoluta de ejercer el poder, suprimieron algunas prerrogativas a la poderosa Iglesia Católica que vio recortadas muchas de las gollerías que gozaban. Una de ellas fue que utilizaron la nefasta " Santa Inquisición ", no para perseguir herejes o críticos de los dogmas, sino para arrasar contra los políticos que se oponían a sus intereses.

El perseguir a la iglesia les dio a los Borbones el falso halo de ser liberales mientras que imponían aquellos términos como " El Estado soy yo " y " Después de mí el diluvio ".

Surgieron entonces dos bandos claramente definidos. Unos que apoyaban a los absolutistas, es decir al gobierno que los Borbones habían impuesto en España y otros que, fieles a los monarcas de la casa de Austria, abrazaban el auténtico liberalismo. Estas corrientes provocarían la toma de partido entre los españoles, criollos, mestizos e indios de América. Los principios, de unos y de otros, pasaron, se transmitieron de padres a hijos, y fueron un motor importantísimo de las guerras civiles que concluyeron con la independencia de las naciones americanas.

Al final, como sucedió, triunfaron los liberales. La revolución de Mayo de 1810 se inspiró en el liberalismo y se extendió y fortificó, más todavía, en 1814, cuando se conoció que el Rey Fernando VII había abrazado el absolutismo y mandado quemar la Constitución liberal de Cádiz. Se empezó a advertir, fácilmente, que la unión de España era cada vez menos insostenible. Allá dominaban los absolutistas y en América el pensamiento liberal era el predominante. Liberales españoles aconsejaban, inclusive, salvar a España en América, por la independencia. Pero no eran solamente los liberales españoles los interesados en el fin del absolutismo. También lo estaban muchos extranjeros, especialmente ingleses y norteamericanos que luchaban por los principios de la libertad, la igualdad y la fraternidad, supremo lema de la Revolución Francesa.

En estas luchas contra el absolutismo de los Borbones jugaron un papel importantísimo las logias secretas que trabajan en los distintos valles americanos. Las logias masónicas tuvieron un rol protagónico, de primer orden, en la causa de la independencia, que es hora de destacar. Entre ellas especial mención merece la logia Lautaro, que levantó columnas en Buenos Aires y a la que pertenecieron la flor y nata de los patriotas que integraron las expediciones libertadoras, con el General José de San Martín como líder. A las logias masónicas, que llegaron a la América a través de la vertiente inglesa y la española, se le oponían los tribunales del Santo Oficio de la Inquisición que apoyaban decididamente a los absolutistas pese a que habían sido recortados en sus derechos por ellos.

La invasión de Napoleón a España fue demasiado para los liberales. Empezaron los levantamientos que tuvieron como escenario a La Paz, Quito y Chuquisaca. El prócer Domingo Murillo, mentor y actor del levantamiento en La Paz, en su Proclama del 27 de Julio de 1810, es muy claro:"Ya es tiempo de sacudir yugo tan funesto a nuestra felicidad como favorable al orgullo nacional del español. Ya es tiempo de organizar un sistema nuevo de gobierno, fundado en los intereses de nuestra patria, altamente deprimida por la política bastarda de Madrid. Ya es tiempo, en fin, de levantar el estandarte de la libertad de estas desgraciadas colonias adquiridas sin el menor título y conservadas con la mayor injusticia y tiranía "

La rebelión del 25 de Mayo en Buenos Aires explica claramente lo que expusimos, respecto a las disputas entre liberales y absolutistas. Allí los rebeldes, encabezados por Castelli habían pedido, en las primeras horas de aquel día, al Virrey Cisneros, la instalación de una Junta. Sin embargo, al seguir las presiones, el Virrey renunció y se instaló la Junta Gubernativa integrada por Saavedra, Castelli, Belgrano, Azcuénaga, Alberti, Matéu y Larrea. Todo aconteció de manera incruenta. Estas noticias llegaron a Lima. Fueron el tema del día y un motivo para que empezaran a inquietarse los ánimos.

Las noticias de la instalación de la Junta de Buenos Aires y de las incursiones de Belgrano y de Castelli, en el Alto Perú, llegaron a Tacna que, como todo el territorio, hasta el río Loa, mantuvo desde siempre un intenso tráfico comercial con el altiplano. Los tacneños asumieron la causa de la independencia.

Pero ¿ qué era Tacna entonces ? Según datos de mi distinguido amigo, el Historiador, Dr. Luis Cavagnaro Orellana, este pueblo no tenía más de cuatro mil habitantes y sus límites eran la iglesia y el Tajamar, o el Tambo de Alayza, que es el lugar donde hoy estamos ubicados en esta ceremonia de homenaje.

Sin embargo, los tacneños fueron capaces de reunirse, de abrazar la causa de la independencia porque eran liberales, en su mayoría. Un instrumento motivador habría sido el texto de la primera Proclama que Castelli emitió en Laja el 5 de febrero de 1811, en contra de una suscrita y difundida por orden del Virrey Abascal. 

La segunda Proclama del argentino Castelli, difundida el 13 de Junio de 1811, cuando los soldados patriotas y realistas se encontraban frente a frente, en Huaqui, seguramente no llegó a Tacna.

Zela se rebela con el vecindario tacneño la noche del 20 de Junio de 1811 mientras que el español Goyeneche triunfa en Huaqui. Zela asume el mando como Comandante Militar de las Milicias de América, emite una Proclama e insta al Ayuntamiento vecino de Arica para que se sume a la rebelión. El domingo 23 tuvo lugar, en la pampa del Caramolle, ante un Zela enfermo y afiebrado, la revista a las tropas rebeldes y el mensaje del comando a persistir en la lucha. Lo demás es historia harto conocida que terminó con la prisión de Zela en Panamá, donde muriera el año 1821.

Los compañeros de la revuelta de Zela no sufrieron condenas notables. Es más, varios de ellos fueron indultados. El 2 de Agosto de 1814, el Virrey Abascal comunicaba al Secretario del Despacho de Gracia y Justicia que solamente quedaba apresado el cabecilla Francisco Antonio de Zela. 

No se ha probado si hubo o no delatores o traidores en el movimiento del 20 de Junio de 1811. Algunos historiadores presumen que si hubieron quienes traicionaron o no se plegaron a la insurrección después de haber comprometido su concurso. Ello lo deducen de una carta que el propio Zela envió a su esposa. Sin embargo en esa misiva no da nombres. Pese a todo, el fuego estaba prendido y los tacneños, esta vez con Paillardeli, repetirían sus afanes de rebeldía en 1813, en una causa que es preciso estudiar, investigar y conmemorar con más dedicación porque se trata de otro galardón para Tacna.

Zela, es útil recordarlo, no había esperado la ocasión que se presentó a raíz de la instalación de la Junta de Buenos Aires. El, desde antes, había empezado sus conspiraciones. Una prueba de ello es la correspondencia que mantuvo con Ignacio Oviedo, Estanquillero de la Renta de papel sellado y tabaco del Valle de Azapa y que fuera interceptada por el Gobernador Felipe Portocarrero y Calderón, Sargento Mayor de la Compañía de Dragones de Arica.

La insurrección de Zela nos ha legado dos lecciones imperecederas. La primera es el carácter siempre democrático y liberal del pueblo de Tacna. Tanto es así que, como ningún otro movimiento revolucionario en el Perú, el de Tacna es pluri-clasista. Aquí se unieron los criollos, los mestizos y los indios, y tal vez más de algún español liberal.

La segunda y más grande es que por su espíritu libertario ganó, para Tacna, aquella noche del 20 de Junio de 1811, el galardón de HEROICA CIUDAD que, en 1828, el Presidente José de La Mar le impusiera.

Tacna siempre tuvo y tiene a honra, en primer lugar, el no haber sido fundada por españoles y el no tener un escudo que el Rey de España le haya otorgado. Tacna es una ciudad que se fue haciendo en el tiempo y los blasones que ostenta son blasones republicanos y democráticos. En Tacna, ciudad liberal, nunca existieron conventos. En Tacna, tal vez inspirados en aquellos viejos conspiradores clandestinos, se fundó en el valle del Caplina la Logia Masónica " CONSTANCIA Y CONCORDIA ", Nrº 11, la segunda más antigua del Perú. En Tacna, en fin, se preparó el camino para la independencia y, en su suelo, hasta lo que producía su suelo, como dice el informe de Landa, estaba a favor de la libertad.

Ese espíritu hizo posible que en esta tierra heroica naciera un liberal de la talla de Francisco de Paula González Vigil, que como dijo González Prada es " una columna de mármol a orillas de un río cenagoso ", uno de los más grandes peruanos del siglo XIX. Ese espíritu libertario, ese indoblegable amor a la libertad y a la justicia, fue un motivo inspirador para que la Heroica Ciudad resistiera enhiesta cincuenta años en poder de Chile y que nunca arriara su bandera ni declinara su amor al Perú, ganándose el derecho de ser dos veces peruana, despreciando halagos y resistiendo con espartano estoicismo las cadenas del cautiverio.

Tacna, queridos amigos, es eso. Es la entrega romántica comandada por Zela; es idea, doctrina rebelde con González Vigil y es, como diría el poeta, fuerza y grito en la boca de un león.



TACNA  

Discorso nella Piazza Zela pronunciato il 20 giugno 2000 da Fredy Gambetta inviato dal capo del consiglio provinciale.

Ancora una volta come tutti gli anni, noi abitanti di Tacna ci riuniamo in questa piazza per onorare la memoria del magnate Francisco Antonio de Zela y Arizaga, creolo abitante di Lima, e dei suoi luogotenenti,gli indigeni José Rosa e Toribio Ara e dei creoli e meticci nativi di Tacna che quel 20 giugno 1811 alzarono la voce per la libertà e per l' indipendenza in un momento in cui il concetto di Patria fermentava nei popoli d' America.

Su Zela e i suoi compagni di ribellione si è detto abbastanza. Sarebbe inutile che in questa occasione ripeta fatti conosciuti. Forse sarebbe necessario rafforzare,in qualche modo, alcune idee che ci aiutino a capire l' aspetto ideologico di quegli anni di inizio secolo XIX,adesso, nel 2000, ultimo anno del brillante XX secolo, in un' utile riflessione, soprattutto per gli studenti. Dico ciò, perchè, con dispiacere, confesso che a scuola, almeno ai miei tempi, i professori non hanno mai saputo spiegarci chiaramente i reali motivi della ribellione di Tacna.

Per la mia analisi mi baserò su una delle correnti che, secondo me, spiegano meglio quale fosse il sentimento spagnolo nei popoli conquistati. E questa corrente è quella di esaltazione del senso di libertà che ebbero i figli della penisola che arrivarono in queste terre, e i loro discendenti.

Essi erano eredi di coloro che avevano fondato i primi parlamenti nel Medioevo. Una prova è che questi capitoli non sono di origine romana ma di pura origine e stile spagnoli. Per fare un esempio, le province basche, di Aragona e Catalogna avevano diritti e libertà unici nel mondo di allora. In America molti popoli elessero i partecipanti ai Capitoli ed i loro governatori, come nel caso del Viceregno del Rio de la Plata.

Lo spirito di indipendenza degli Spagnoli che vivevano in America, e dei creoli, loro figli, formò in essi un intimo orgoglio, un' ossessione per la libertà e per i diritti individuali. Questo sentimento parallelamente, è andato formando solidi principi nei meticci e negli indios che essendo parte integrante della stessa società non potrebbero vivere al margine della sua realtà.

Possiamo leggere, come, la maggior parte dei conquistatori, nelle loro lettere e relazioni, si rivolgano al re come se parlassero a loro padre. Hanno una relazione di familiarità, non di vassallaggio. Furono rispettosi e semplici. In sintesi quella vanità degli Spagnoli di essere liberi in America passò integra ai creoli ed ai meticci.

La conquista non fu solo opera di avventurieri come la si fa apparire. Ad essa partecipò il popolo spagnolo che portò in questa terra le sue virtù ed i suoi difetti ma, soprattutto, il suo principio di libertà. Per questo, non come fecero altri conquistatori, in altre latitudini, essi si unirono alle indigene e formarono il crogiolo del MESTIZAJE ciò che sarebbe stato il Nuovo Uomo d'America, quello che, in future giornate epiche, avrebbe raggiunto l'indipendenza totale dei nostri popoli dall' impero spagnolo. Prova esemplare del MESTIZAJE è l' Inca Garcilaso de la Vega, educato in Spagna, e che, a suo onore, scorreva nelle sue vene sangue spagnolo, dei conquistatori, e il nobile sangue indigeno di sua madre, orgoglio che condivideva anche l'illustre paraguaiano Ruy Diaz de Guzman.

Nella conquista, gli Spagnoli, per il fatto di aver fondato città, acquisivano il titolo di nobili. La nobiltà quindi non si ereditava, ma si conquistava. La nobiltà ereditata in America era persino ridicolizzata. Invece si rispettava la fortuna, frutto dello sforzo e del lavoro. I disonesti difficilmente facevano fortuna. I governanti, a partire dai vicerè, erano sottomessi a giudizi di residenza. Qualunque persona poteva accusarli davanti al loro successore. Le città inviavano in Spagna un delegato o un procuratore perchè difendesse i loro diritti davanti al Consiglio delle Indie. Le proteste venivano ascoltate e molte volte si ottenevano risarcimenti. Gli uomini d' America seppero essere disciplinati così come indipendenti dalla lontana monarchia.

Questo concetto di libertà fu assoggettato con l'arrivo dei Borboni al trono di Spagna. Apparve un assolutismo che trasformò in monarchi in autocrati. Il secolo XVIII  fu testimone di questo fenomeno. Al posto delle antiche corti apparve una costellazione di favoriti. Alcuni dissero che i Borboni erano liberali. Si basavano, per il loro modo assoluto di esercitare il potere, sul fatto che avevano soppresso alcune prerogative della potente chiesa cattolica che vide eliminati molti dei privilegi di cui godeva. Una di queste fu che usarono la nefasta "Santa Inquisizione" non per perseguitare eretici o critici dei dogmi ma per eliminare i politici che si opponevano ai loro interessi.

Il perseguitare la chiesa diede ai Borboni la falsa apparenza di essere liberali mentre imponevano termini come "Lo Stato sono io" e "Dopo di me il diluvio".

Sorsero quindi due gruppi ben definiti. Alcuni che appoggiavano gli assolutisti, cioè il governo che i Borboni avevano imposto in Spagna, ed altri che, fedeli ai re della casa d'Austria, abbracciavano il vero liberalismo. Queste correnti avrebbero provocato la presa di posizione tra Spagnoli , creoli, meticci ed indios d' America. I principi degli uni e degli altri, si trasmisero dai padri ai figli, e furono un motore importantissimo delle guerre civili che conclusero con l'indipendenza delle nazioni americane.

Alla fine, come accadde, trionfarono i liberali. La rivoluzione del 1810 si ispirò al liberalismo, si estese e si rafforzò ancor più nel 1814, quando si venne a sapere che il re Ferdinando VII aveva abbracciato l'assolutismo ed ordinato di bruciare la Costituzione liberale di Cadice. Si iniziò a percepire, facilmente, che l'unione della Spagna era sempre meno insostenibile. Là dominavano gli assolutisti ed in America era predominante il pensiero liberale. I liberali spagnoli consigliavano, persino, di salvare la Spagna in America attraverso l'indipendenza. Ma non erano solo i liberali spagnoli ad interessarsi alla fine dell'assolutismo. Si interessavano anche molti stranieri specialmente Inglesi e Nordamericani che lottavano per i principi di libertà, uguaglianza e fraternità, supremo lemma della Rivoluzione francese.

In queste lotte contro l'assolutismo dei Borboni, ebbero un ruolo importantissimo le società segrete che lavoravano nelle diverse valli americane. Le logge massoniche ebbero un ruolo preminente, di primo ordine, nella causa dell' indipendenza ed è ora di metterlo in evidenza. Tra loro merita speciale menzione la Loggia Lautaro, che sollevò rivolte a Buenos Aires e alla quale appartennero i patrioti che fecero parte delle spedizioni indipendentiste, con il generale José de San Martin come capo. alle Logge massoniche che arrivarono in America attraverso i versanti inglese e spagnolo si opponevano i tribunali del Santo Uffizio dell'Inquisizione che appoggiavano decisamente gli assolutisti nonostante gli fossero stati tolti i loro diritti.

L'invasione di Napoleone in Spagna fu troppo per i liberali. Iniziarono le rivolte che ebbero come scenario La Paz, Quito e Chuquisaca. Il magnate Domingo Murillo, che agì nella rivolta di La Paz, nel suo proclama del 27 luglio 1810, è molto chiaro: "E' ormai ora di liberarsi da un potere così funesto contro la nostra felicità come favorevole all'orgoglio nazionale dello Spagnolo. E' ormai ora di organizzare un nuovo sistema di governo, fondato sugli interessi della nostra patria, altamente depressa per la politica bastarda di Madrid. Infine, è ormai ora di alzare lo stendardo della libertà di queste disgraziate colonie acquisite senza il minimo titolo e conservate con la massima ingiustizia e tirannia".

La ribellione del 25 maggio a Buenos Aires spiega chiaramente ciò che abbiamo esposto sulle dispute tra liberali ed assolutisti. Lì,  i ribelli capeggiati da Castelli, avevano chiesto, nelle prime ore di quel giorno, al vicerè Cisneros, la creazione di una Giunta. Tuttavia, seguendo le pressioni, il vicerè rinunciò e fu creata la Giunta Governativa composta da Saavedra, Castelli,  Belgrano,  Azcuenaga, Alberti, Mateu e Larrea. Tutto accadde in modo non cruento. Queste notizie arrivarono a Lima. Furono il tema del giorno ed un motivo perchè gli animi iniziassero ad inquietarsi.

Le notizie della creazione della Giunta di Buenos Aires e delle incursioni di Belgrano e di Castelli, nell'Alto Perù, arrivarono a Tacna che, come tutto il territorio fino al fiume Loa, mantenne sempre un intenso traffico commerciale con l'altopiano. Gli abitanti di Tacna assunsero la causa dell'indipendenza.

Ma cos'era Tacna allora? Secondo i dati del mio distinto amico, lo storico Dr. Luis Cavagnaro  Orellana, questo villaggio non aveva più di 4000 abitanti ed i suoi confini erano la chiesa ed il Tajamar, o il Tambo de Alayza, che è il posto dove oggi siamo ubicati in questa cerimonia.

Tuttavia, gli abitanti di Tacna furono capaci di riunirsi, di abbracciare la causa dell'indipendenza perchè erano in maggioranza liberali. Lo strumento che li motivava era il testo del primo Proclama che Castelli emise a Laja il 5 febbraio 1811, contro un proclama diffuso per ordine del vicerè Abascal.

Il secondo proclama dell' argentino Castelli, diffuso il 13 giugno 1811, quando i soldati patrioti e realisti si incontravano a Huaqui, di sicuro non arrivò a Tacna.

Zela si ribellò con il vicinato di Tacna la notte del 20 giugno 1811 mentre lo spagnolo Goyene che trionfò a Huaqui. Zela assunse il comando come Comandante Militare delle Milizie d' America, emise un proclama e ordinò al vicino comune di Arica di unirsi alla ribellione. Domenica 23 ebbe luogo, nella pampa di Caramolle, davanti a Zela malato ed influenzato, l'ispezione delle truppe ribelli ed il messaggio del comando a continuare a lottare. Il resto è storia ben conosciuta e finì con la cattura di Zela a Panama, dove sarebbe morto nel 1821.

I compagni di Zela non ebbero condanne pesanti. Anzi, molti di loro ebbero l' indulto. Il 2 agosto 1814, il vicerè Abascal comunicava al segretario del Ministero di Grazia e Giustizia che rimaneva prigioniero soltanto il capo Francisco Antonio de Zela.

Non ci sono prove sul fatto che ci fossero stati o no traditori o delatori nel movimento del 20 giugno 1811. Alcuni storici presumono che se ci furono quelli che tradirono o no, questi si piegarono all' insurrezione dopo aver compromesso la loro presenza. Ciò si deduce da una lettera che lo stesso Zela mandò a sua moglie. Tuttavia in questa lettera non dà nomi. Nonostante tutto, gli abitanti di Tacna, questa volta con Paillardeli, avrebbero ripetuto le loro ansie di ribellione nel 1813, in una causa che è necessario studiare, investigare e commemorare con più dedizione perchè si tratta di un altro premio per Tacna.

Zela, è utile ricordarlo, non aveva aspettato l'occasione che si presentò alla base della creazione della Giunta di Buenos aires. Egli, da prima, aveva iniziato a cospirare. Una prova di ciò è la corrispondenza che ebbe con Ignacio Oviedo, e che fu intercettata dal governatore Felipe Portocarrero y Calderon, Sergente maggiore della compagnia dei dragoni di Arica.

L'insurrezione di Zela ci ha lasciato 2 lezioni imperiture. La prima è il carattere sempre democratico e liberale del popolo di Tacna. Tanto è vero che , come nessun altro movimento rivoluzionario in Perù, quello di Tacna è pluriclassista. Qui si riunirono i creoli, i meticci e cli indios e forse vari spagnoli liberali. La seconda e più grande è che per il suo spirito liberale ottenne, per Tacna, quella notte del 20 giugno 1811, il premio di Città Eroica che, nel 1828, il presidente José de la Mar le impose.

Tacna ha sempre avuto ed ha a suo onore, in primo luogo, il non essere stata fondata da Spagnoli ed il non avere uno scudo che il re di Spagna le abbia conferito. Tacna è una città che è andata creandosi nel tempo ed i blasoni che ostenta sono repubblicani e democratici. A Tacna, città liberale, non sono mai esistiti conventi. A Tacna, forse ispirati da quei vecchi cospiratori clandestini, è stata fondata nella Valle del Caplina, la Loggia massonica "Costanza e Concordia", num.11, la seconda più antica del Perù. A Tacna, infine, si è preparata la strada per l'indipendenza e , nel suo suolo, persino ciò che produceva il suo suolo, come dice l'informativa di Landa, era a favore della libertà. 

Questo spirito rese possibile che in questa terra eroica nascesse un liberale come Francisco de Paula Gonzalez Vigil, che, come disse Gonzalez Prada, è "una colonna di marmo in riva ad un fiume fangoso", uno dei più grandi peruviani del XIX secolo. Questo spirito liberale, questo amore per la libertà e per la giustizia furono motivi ispiratori perchè l'Eroica città resistesse per 50 anni sotto il potere del Cile e mai ammainasse la sua bandiera e calasse il suo amore per il Perù, guadagnandosi il diritto di essere due volte peruviana, disprezzando lusinghe e resistendo con stoicismo spartano alle catene della prigionia.

Cari amici,Tacna è questo. E' la dedizione romantica comandata da Zela; è idea, dottrina ribelle con Gonzalez Vigil ed è, come direbbe il poeta, forza e grido nella bocca di un leone.

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