DISCURSO DEL DIRECTOR DEL ARCHIVO
REGIONAL DE TACNA,
DON FREDY GAMBETTA URÍA, CON OCASIÓN
DE CELEBRARSE EL 30 ANIVERSARIO DE LA INSTITUCIÓN"
El 1 de abril de 1975 se creó, al amparo de la Ley
General de Archivos, promulgada durante el Gobierno
Revolucionario de la Fuerza Armada el, entonces, Archivo
Departamental de Tacna. Apoyando las gestiones de su
creación participaron, con entusiasmo, entre otros, los
ilustres tacneños doctores Jorge Basadre y José Jiménez
Borja. Su primer Director fue el doctor Luis Cavagnaro
Orellana, designado en mérito a sus altas calidades
cívicas e intelectuales y su probada dedicación a la
investigación y al análisis y estudio de documentos
relacionados con su tierra natal. Sin necesidad de
concursos ni de convocatorias porque en su caso, como en
algunos otros pocos, el hombre hace al cargo y no
viceversa.
El material del archivo partió de cero. Fue una labor
paciente e inteligente de su Director el empezar a
ubicar y acopiar el acervo documental que existía en la
ciudad. Por ello, en los primeros meses, y como los
Archivos dependen normativamente del Ministerio de
Justicia, la sede fue unos ambientes de la Corte
Superior de Justicia que hasta hace poco tenía
jurisdicción sobre Tacna y Moquegua. En la tarea de
seleccionar documentos y de ordenarlos participó
entusiastamente el abogado don Víctor Barrientos Bendezú.
Buscar un local fue otra de las tareas prioritarias de
la dirección del naciente Archivo. En el camino apareció
tendida la fraterna mano del buen y recordado amigo
Güido Fernández de Córdova quien, generosamente, prestó
varios ambientes de un local ubicado en la sexta cuadra
de la avenida Bolognesi, del que era propietario.
Con los meses y los años el material documental de
Archivo fue incrementándose gracias al traslado de
documentos y expedientes del Poder Judicial, de las
Municipalidades, de las oficinas del sector público y de
personas que por querer a Tacna se fueron desprendiendo
de documentos, periódicos, fotografías y demás recuerdos
que atesoraban. Existe una relación de tacneños,
inclusive de familias, que han donado materiales
valiosos al Archivo de Tacna. Desde una colección
completa de EL MENSAJERO DE TACNA, el primer periódico
tacneño que apareció el 1 de febrero de 1840, donado por
la empresa Química Sol y copiada de los originales cuyo
propietario era el doctor Félix Denegri Luna, gran
tacneñista, hasta colecciones completas de diarios LA
VOZ DEL SUR, EL TACORA y de otros que vieron la luz
antes de la Guerra del Pacífico, durante el Cautiverio y
en los primeros años de la ciudad liberada. Las más
recientes colecciones son de LA VOZ DE TACNA y CORREO.
Cabe anotar, en párrafo aparte, que uno de los
principales donantes ha sido su primer Director quien,
sin alardes, calladamente, se ha desprendido de
documentación que le pertenecía y que la había adquirido
por compra o a través de donaciones que le hacían
quienes conocían de su serio trabajo intelectual.
En esta hora de celebración, homenaje y recuerdo es
preciso evocar los nombres tan queridos para nosotros de
notables tacneñistas que demostraron su amor por nuestra
Heroica Ciudad apoyando al Archivo, ora en las gestiones,
ora en los trámites, ora donando documentos o libros.
Entre ellos, Percy Cayo Córdova, Franklin Pease García,
César Gutiérrez Muñoz, Alberto Rosas Siles, realmente el
principal promotor de que Tacna tenga su archivo, Ella
Dumbar Temple, Guillermo Ugarte Chamorro y Félix Denegri
Luna.
Una tacneña que merece nuestro reconocimiento y público
homenaje es Virginia Lázaro Villarroel. Ella, siendo
Directora del Instituto Nacional de Cultura, Filial en
Tacna, no reparó, en ningún momento, en colaborar con el
Archivo cediendo todo el material documental,
periodístico, libros y folletos que se preservaban desde
los tiempos lejanos de la antigua Biblioteca Pública y
otros en el museo. Tacneña intelectual, sensible,
inteligente no se enredó en los trámites burocráticos ni
adoptó las poses que algunos adoptan al creerse
reyezuelos de los pequeños feudos que detentan en la
función pública que casi siempre es ingrata y siempre
transitoria.
El Archivo Departamental de Tacna parecía condenado a
tener un destino nómada. A su Director, y a sus amigos
cercanos, eso no nos causaba extrañeza. En este Perú
dulce y cruel, que diría Basadre, la cultura o lo que
con ella tiene relación siempre está condenada a ser la
última rueda del coche. Algunos intonsos creen que
trabajar por ella es un adorno, una simple pose, cuando
no un trabajo inútil, una pérdida de tiempo. Pobres
quienes así piensan pues ignoran que alentar la creación,
o preservar los testimonios del pasado, son tareas que
las llevan a buen puerto quienes están concientes de
entregar su esfuerzo e inteligencia a lo único que no es
perecedero, por lo menos en un largo lapso de tiempo más
duradero siempre que las obras físicas o los logros
fútiles.
La segunda morada del Archivo estuvo ubicada en una
residencia, de la Sucesión Cárcamo, en la avenida
Bolognesi 1737, y la tercera en una casa de propiedad de
la familia Gamero-Alvarez, en la Plazuela del Teatro.
Es necesario, y justo, dejar testimonio de que el
Archivo debe al entonces Diputado por Tacna y Ministro
de Educación, Gróver Pango Vildoso, el lugar en el que
hoy funciona. Fue Gróver quien logró que el Ministerio
del Interior, propietario de la casona ubicada en la
esquina de la calle Zela, con el pasaje Calderón de la
Barca, sea cedida en uso al Instituto Nacional de
Cultura, en 1987, para que éste, a su vez, la cediera al
Archivo Departamental. Tenía que haber sido un probado
tacneño, un intelectual amoroso de su lar nativo, quien
lograra ese ansiado objetivo con lo que se daría fin a
la trashumancia del archivo. También es justo reconocer
que, en variados trámites, colaboraron el entonces
Ministro de Guerra, General de División don Jorge Flores
Torres, ilustre tacneño, y el Prefecto don Raúl Urviola
Hani. En la restauración de la casona, que había sido
usada como residencia de los prefectos, contribuyó el
Municipio local que presidía entonces el ingeniero Tito
Chocano Olivera. Las obras se concluyeron en 1989.
En todo esto que les narro creo ver, siempre, una vez
más, el amparo del espíritu luminoso del doctor Jorge
Basadre, nuestro mentor. No parece casual que tres, de
sus más caros hermanos menores, como le gustaba
llamarnos, tuviéramos que ver con esta institución a la
que le esperan aún días mejores. Luis Cavagnaro, su
primer Director y organizador; Gróver Pango, quien
dotara de local al archivo y el autor de estas líneas
ocupando la Dirección para llevar adelante nuevos
proyectos que espero alcanzar con el valioso apoyo de la
generosa colectividad tacneña y de los directivos del
gobierno nacional, regional y local, de la empresa
privada y de la cooperación internacional.
La Dirección del Archivo se apoya en dos órganos de
línea. Uno es el Archivo Histórico y el otro el Archivo
Intermedio. En el primero, encargado al Técnico don
Ronald Ramirez Fernández, se conservan documentos que
tienen más de 30 años de antigüedad, a la fecha. En
ellos es posible ubicar desde una Real Cédula, firmada
por el Rey Felipe IV, en el siglo XVI hasta expedientes
de rubros diferentes todos debidamente organizados en
Fondos, Secciones, Series y Sub Series. En la gestión
anterior, bajo la dirección de la señora Elvira Téllez
de García y con el valioso asesoramiento del doctor
Cavagnaro se logró trabajar, en Convenio con el Programa
de Apoyo al Desarrollo de Archivos Iberoamericanos, de
España, un proyecto que se plasmó en la edición de un
Catálogo de Apelaciones – Causas Civiles 1880 – 1883 que
contiene una relación completa del material, que
custodiamos, de ésa época crucial, en la vida de Tacna,
comprendida entre el inicio del cautiverio y la firma
del Tratado de Ancón. Apenas asumí la Dirección me he
comunicado, en reiteradas ocasiones, con la funcionaria
del mencionado Programa ADAI, remitiendo la solicitud y
la ayuda memoria de un nuevo proyecto, y se me ha
comunicado que en esta ocasión si el Perú no participa
como contraparte no será posible llevarlo adelante. Una
lástima. Sin embargo, tocaremos otras puertas.
En el Archivo Intermedio conservamos el acervo
documental de las notarias que trabajaron en Tacna y
debemos recibir la documentación que procede de los
municipios, poder judicial, direcciones regionales,
empresas y proyectos del estado una vez que hayan
cumplido el plazo fijado por la ley.
En este aspecto debo hacer hincapié que, desde que se me
encargó la Dirección, he redoblado mis esfuerzos para
que, a través de la Directora del Archivo Intermedio,
Abogada doña Paula Paya Colque y su personal técnico, se
realicen periódicamente visitas de supervisión a los
archivos centrales de las instituciones. Los informes
que me presentan son remitidos, con las recomendaciones
y conclusiones correspondientes, a los jefes de las
reparticiones para su conocimiento. Después de algunos
meses volvemos para verificar en el terreno si se cumple
con lo propuesto.
Nuestro objetivo principal es sembrar, difundir, la
conciencia archivística. No es posible que los
organismos del estado no tengan, en muchos casos,
organizados sus archivos centrales y que en algunos
trabaje personal sancionado o a punto de ser separado.
No es posible que no exista el Archivo Central en los
organigramas como un órgano de apoyo al máximo directivo.
Muy pocos parecen comprender que los archivos son la
memoria de la institución y que, por lo mismo, deben
estar los documentos ordenados, clasificados, listos
para servir a los usuarios que soliciten un documento y
preparados para que, cumplido el tiempo que la ley fija,
pasen al Archivo Regional para su custodia. Es muy
triste recibir a los ancianos que acuden al Archivo
buscando planillas de organismos del estado que han
desaparecido, o que han cambiado de nombre, para
reclamar algún derecho, y que no se les pueda apoyar. En
nuestro inveterado descuido, en el pensar solamente en
resolver lo inmediato, haciendo gala de la vocación
natural de bombero que tenemos los peruanos, de acudir
cuando el incendio se ha desatado, soslayamos o no
queremos ver que toda institución cumple un rol social y
que se debe al pueblo que paga los impuestos.
Pero lo que es más triste, y me duele como peruano y lo
debo decir en voz alta, es que en organismos técnicos se
da el caso que, por no contar con un archivo
técnicamente organizado, desaparecen proyectos, planes
de trabajo, memorias descriptivas. Se los llevan los
vivos, “los criollos”, a los que en el lenguaje vulgar
se les conoce con otro nombre, para retocarlos,
actualizarlos, ingresarlos a la memoria de datos si es
que han sido elaborados en otra época, en la que no
existía la computadora, es decir a maquillarlos para
venderlos a comunidades, grupos de vecinos, pueblos que
requieren servicios, cuando no a la misma institución.
En este campo hay muchos que no podrían tirar la primera
piedra. Conclusión, un archivo bien organizado evitará
que se cometan estos delitos contra la fe pública.
Hoy el trabajo archivístico se ha modernizado
notablemente con el uso de la informática. La profesión
de Archivero es una profesión no del futuro sino que
debe haber sido prioritaria antes de ayer. Pocos saben
que existe una Escuela Nacional de Archiveros de la que
egresan profesionales que son contratados por entidades
públicas y privadas. El trabajo de conciencia
archivística que realizamos tiene como objetivo que, al
crearse las plazas correspondientes y ubicar al archivo
central en los organigramas, se tenga, necesariamente,
que contratar personal especializado. Por eso me permito
sugerir que la Escuela Nacional de Archiveros inaugure
en Tacna una filial que podría servir para que en ella
estudien jóvenes destinados a atender la demanda de las
regiones del sur, Tacna, Moquegua y Puno.
Actualmente los ambientes de la Casa Jurídica, sede de
nuestro Archivo Regional, están totalmente ocupados. Es
preciso, cuánto antes, construir un local para que
funcione allí el Archivo Intermedio puesto que si mañana,
por poner un ejemplo, una sola Dirección Regional se
decidiera a entregarnos su acervo documental, en
cumplimiento de la ley, simplemente no tendríamos donde
ubicarlo.
En el año 1990, el Municipio de entonces cedió en uso un
terreno en la avenida Arica para que se construyera el
mencionado Archivo. Desgraciadamente, desde entonces
hasta hoy, transcurridos quince años no se ha edificado
nada. Hoy, cuando existía la intención de que ese
terreno revirtiera al municipio, apenas iniciada mi
gestión hemos enviado múltiples oficios para que ello no
suceda y, es más, solicitando que nos entreguen títulos
de propiedad pues, teniéndolos, es la única manera de
que podamos solicitar partidas al presupuesto regional o
a la cooperación internacional. Sin embargo, lo digo con
pena, ha pasado medio año y no tenemos ni una venia como
respuesta a nuestro requerimiento.
El principal proyecto de mi gestión es lograr la
construcción del Archivo Intermedio para que la casona
que ocupamos, luego que el Gobierno Regional, a quien lo
hemos solicitado, logre que ella pase a los bienes
regionales y sea entregada perpetuamente al Archivo, la
convirtamos en el primer Archivo y Museo de la
Tacneñidad, al ingreso de la patria. Aquí tenemos
suficiente material para exhibirlo en varias salas.
Seríamos un archivo vivo, que ofrece servicios, entre
ellos la venta de recuerdos, de copias de documentos,
scaneo de diarios, de revistas, de fotografías. Ello se
podría hacer con un convenio con PROMPERU y las Escuelas
de Turismo.
Tenemos siempre presente que la casona que ocupamos es
la que tiene mayor valor sentimental para los tacneños.
Suelo decir que en ella habita el Alma de Tacna, de
manera literal y figurada. Literal, porque exhibimos con
orgullo, en nuestro museo, un ejemplar autografiado del
ALMA DE TACNA, que escribieran Jorge Basadre y José
Jiménez Borja, con el seudónimo UNOS TACNEÑOS, en 1926,
como propaganda para mantener latente el sentimiento
peruano en los nativos de Tacna y Arica, que venían a
votar en el plebiscito, y figuradamente porque aquí se
instaló la Comisión Plebiscitaria, que los tacneños
llamaban comisión jurídica, presidida por el General
José Ramón Pizarro. Posteriormente fueron sus ambientes
los testigos de la firma del Acta de Entrega de Tacna,
en la tarde del 29 de Agosto de 1929.
Por esos pergaminos, por sobre cualquier otra casona con
historia, que las hay en Tacna, la que ocupa el Archivo
Regional es la más importante y es en ella, y lo
propongo desde hoy, donde cada 28 de Agosto, antes de la
Sesión Solemne, se ingrese a recordar aquel histórico
acto con el que se premió la lealtad de los tacneños que
nunca negaron a su nación. Y que sea también propicia
esa ocasión para guardar un minuto de silencio por los
mártires caídos en defensa del honor nacional y por la
pérdida de Arica que, desde ese día, inicia su
chilenidad.
Señoras y señoras:
Hace menos de un año que estoy encargado de la Dirección
del Archivo Regional, donde otrora investigué y fiché
documentación que he utilizado para escribir una novela
histórica y libros de crónicas.
Aquí trabajamos con las limitaciones de presupuesto que
son inherentes a la mayoría de entidades del sector
público. Necesitamos modernizarnos, reorganizarnos.
Lograr que la institución de un salto adelante para
ponerse a la altura de los tiempos y de la moderna
tecnología. Estamos años luz en relación con los
archivos de los países desarrollados. Para lograr
nuestros objetivos precisamos mucho más que buena
intención y entusiasmo.
Convoco a la empresa privada de la región, en especial a
la empresa Southern Peru, emblemática de ese sector, que
así como realiza una excelente labor en Moquegua, con el
Museo Contisuyo y en Arequipa, con proyectos culturales
de la Universidad Nacional San Agustín pueda, cuando se
lo requiramos, apoyarnos también. Yo estoy seguro que lo
harán. Que ojalá pueda ser el Archivo Regional de Tacna
uno de sus grandes objetivos de proyección a la
comunidad regional. Este pueblo noble, heroico y
generoso lo agradecerá.
Invoco a las buenas gentes de mi ciudad natal para que
colaboren con su Archivo entregándonos documentos,
fotografías, periódicos, es decir todo aquello que pueda
incrementar nuestro patrimonio.
“Los pueblos se enlazan con la muerte el mismo día en
que se divorcian de su historia”. Si no preservamos,
apoyamos e incrementamos este Archivo, que es una fuente
principalísima de la historia citadina, desaparecerá
gran parte de las bases de la identidad de nuestra Tacna.
Eso no lo podemos permitir.
Treinta años son solamente un hito, una simple estación
en el tiempo. Por lo pronto esperamos estar presentes en
las Bodas de Plata, en un archivo moderno a tono con los
tiempos y a la altura del futuro de gloria que el
destino le debe a nuestra Heroica Ciudad.
MUCHAS GRACIAS
Tacna, 1 de abril de 2005
Discorso del Direttore Dell'Archivio
Regionale di TACNA,
Don FREDY GAMBETTA URÍA,
in
occasione del 30° Anniversario dell'Istituzione
Il 1 di aprile del 1975 è stato istituito, come previsto
dalla Legge Generale degli Archivi, promulgata durante
il Governo Rivoluzionario delle Forze Armate, l'Archivio
Dipartimentale di Tacna. Subito diedero con
entusiasmo il loro appoggio personaggi illustri di Tacna,
tra gli altri il dott. Jorge Basadre e il dott. José
Jiménez Borja. Il primo Direttore fu il dott. Luis
Cavagnaro Orellana, designato per le sue alte qualità
civiche ed intellettuali oltre alla sua provata
consacrazione alla ricerca, all'analisi e allo studio
dei documenti collegati con la sua terra natìa. Senza
necessità di concorsi né di bandi perché nel suo caso,
come in pochi altri, l'uomo fa l'incarico e non
viceversa.
L'Archivio, in quanto a materiali, partì da zero. Fu un
lavoro paziente e intelligente del suo Direttore,
iniziare a raccogliere, catalogare, ammassare il
patrimonio documentale che esisteva in città. Per
questo, nei primi mesi, la sede, gli Archivi che
dipendono come normativa dal Ministero della Giustizia,
fu ricavata in alcuni ambienti della Corte
Superiore di Giustizia che fino a qualche tempo fa aveva
giurisdizione su Tacna e Moquegua. Nel compito di
selezionare e ordinare i documenti partecipò
entusiasticamente l'avvocato Don Víctor Barrientos
Bendezú.
Cercare un locale idoneo fu un altro dei compiti
prioritari della Direzione del nascente Archivio. In
questo percorso apparve la fraterna mano tesa del
buon amico Güido Fernández di Córdova che,
generosamente, prestò vari ambienti di un locale ubicato
nel sesto isolato di viale Bolognesi, del quale era
proprietario.
Nei mesi e anni seguenti il materiale documentale
dell'Archivio si accrebbe grazie al trasloco della
documentazione del Potere Giudiziale, della
Municipalità, degli Uffici del settore pubblico e delle
molte persone che raccoglievano documenti riguardanti la
città di Tacna, giornali, fotografie ed altri ricordi
che conservavano gelosamente. Esiste una sezione formata
da preziosi documenti che varie famiglie di Tacna, hanno
donato all'Archivio. Vi è una collezione completa de 'Il
Messaggero di TACNA', il primo periodico cittadino che
apparve il 1 di febbraio del 1840, donato dall'impresa 'Química
Sol' e copiata dall'originale di cui era proprietario il
dottor Félix Denegri Luna, gran tacneñista,
varie collezioni complete di giornali quali: ' LA VOZ
DEL SUR, EL TACORA' e altri che videro la luce
prima della Guerra del Pacifico, durante l'occupazione
(Cilena) e nei primi anni della città liberata. Le più
recenti collezioni sono de 'La Voce Di TACNA' e 'CORREO'.
Bisogna dire, in un paragrafo a parte, che uno dei
principali donatori è stato il suo primo Direttore che,
senza sfoggi, silenziosamente, si è staccato dalla
documentazione che gli apparteneva e che aveva acquisito
per acquisto o attraverso donazioni che gli facevano
coloro che conoscevano la sua serietà e il lavoro
intellettuale che portava avanti.
In questa celebrazione in omaggio e ricordo di questa
istituzione è necessario ricordare nomi, tanto cari a
noi, delle massime personalità di Tacna che mostrarono
il proprio amore per la nostra Eroica Città favorendo
l'Archivio, sia nella gestione, sia nella pratica, sia
donando documenti o libri. Tra loro, Percy Cayo Córdova,
Franklin Pease García, César Gutiérrez Muñoz, Alberto
Rosa Siles, il principale artefice che permise a Tacna
di avere il proprio archivio, Ella Dumbar Temperi,
Guillermo Ugarte Chamorro e Félix Denegri Luna.
Una cittadina che merita il nostro riconoscimento e un
pubblico omaggio è Virginia Lázaro Villarroel. Lei,
essendo la Direttrice dell'Istituto Nazionale di
Cultura, Filiale di Tacna, non mancò mai, in
nessun momento, di collaborare con l'Archivio cedendo
tutto il materiale documentale, giornalistico, libri ed
opuscoli che si conservavano da tempi lontani
nell'antica Biblioteca Pubblica e in altri siti.
Intellettuale, sensibile e intelligente non interpose
metodi burocratici ne adottò posizioni ostili, come
fanno sovente alcuni soggetti che, arroccandosi come
regnanti nelle posizioni di funzionari pubblici,
osteggiano qualsiasi forma collaborativa dimenticando la
transitorietà dell'incarico.
L'Archivio Dipartimentale di Tacna sembrava condannato
ad avere un destino da nomade. Al suo Direttore, ed ai
suoi amici più vicini, questo non causava stranezza. In
questo dolce e crudele Perù come direbbe Basadre, la
cultura e quello in relazione con questa è sempre
condannato ad essere l'ultima ruota del carro!. Alcuni
intonsi credono che lavorare per lei sia una cosa
marginale, una semplice posa, quando non un lavoro
inutile, una perdita di tempo. Poveri coloro che
la pensano così, ignorano che incoraggiare la creazione,
o preservare le testimonianze del passato, sono compiti
che si conducono a buon fine se si è coscienti di
consegnare i propri sforzi e intelligenza all'unica cosa
che non è mortale, e che sicuramente è più longeva delle
opere materiali o dei risultati futili.
La seconda dimora dell'Archivio era ubicata in una
residenza, della Successione Cárcamo, in viale Bolognesi
1737, e la terza in una casa di proprietà della famiglia
Gamero-Alvarez, nella Piazzola del Teatro.
È necessario e giusto, lasciare testimonianza che
l'Archivio deve il posto nel quale oggi funziona,
all'allora Deputato per Tacna e Ministro di Educazione,
Gróver Pango Vildoso. Fu Gróver che riuscì a far cedere
in uso, all'Istituto Nazionale di Cultura il Palazzo
ubicato nell'angolo della strada Zelache con il
passaggio Calderón de la Barca, dal proprietario che era
il Ministero dell'Interno, affinché questo, a sua volta
lo cedesse nel 1987, all'Archivio Dipartimentale. Doveva
essere un cittadino tacneño, un intellettuale amoroso
del suo lare nativo perché riuscisse ad ottenere questo
agognato obiettivo, e con questo si sarebbe posto fine
alla transumanza dell'Archivio. È anche giusto
riconoscere che, in vari modi, collaborarono l'allora
Ministro della Guerra, Generale di Divisione Don Jorge
Fiori Torri, illustre tacneño, ed il Prefetto Don Raúl
Urviola Hani. Ai restauri del palazzo, che era stato
usato come residenza dei prefetti, contribuì il
Municipio locale presieduto allora dall'ingegnere Tito Chocano Olivera. Le opere si conclusero nel 1989.
In tutto questo che vi sto dicendo credo di vedere, da
sempre, la difesa dello spirito luminoso del dottor
Jorge Basadre, il nostro mentore. Non sembra casuale che
tre, dei suoi più cari fratelli minori, come gli piaceva
chiamarci, dovessimo vedere questa istituzione alla
quale aspettano giorni ancora migliori. Luis Cavagnaro,
il suo primo Direttore ed organizzatore; Gróver Pango
che la dotò dei locali per l'archivio e l'autore di
queste righe occupandosi della Direzione per portare
avanti nuovi progetti che spero di raggiungere con il
prezioso appoggio della generosa collettività tacneña e
dei dirigenti del governo nazionale, regionale e locale,
dell'impresa privata e della cooperazione
internazionale.
La Direzione dell'Archivio si basa in linea su due
organi. Uno è l'Archivio Storico e l'altro l'Archivio
Intermedio. Nel primo, curato dal Tecnico Don Ronald
Ramirez Fernández, si conservano documenti che hanno
oltre 30 anni. Tra loro è possibile trovare un
Certificato Reale, firmato dal Re Felipe IV, nel secolo
XVI fino ad espedienti di titoli differenti tutti
debitamente organizzati in Fondi, Sezioni, Serie e Sub
Serie. Nella gestione precedente, con la direzione della
signora Elvira Téllez di García e con la preziosa
assistenza del dottor Cavagnaro si riuscì a lavorare, in
accordo con il Programma di Appoggio allo Sviluppo degli
Archivi Ibero-americani, della Spagna, un progetto che
si è sviluppato nell'edizione di un Catalogo di
Appelli-Cause Civili 1880-1883 che contiene una
relazione completa del materiale che custodiamo di quell'epoca cruciale, per la vita di Tacna, compresa tra
l'inizio dell'occupazione e la firma del Trattato di
Ancón. Appena assunsi la Direzione mi sono interessato,
in reiterate occasioni, con la funzionaria del
menzionato Programma ADAI, sollecitando aiuto e
sottoponendole un nuovo progetto, mi è stato comunicato
che in questa occasione se il Perù non partecipa quale
controparte non sarà possibile portarlo avanti. Una
pena. Tuttavia, busseremo ad altre porte.
Nell'Archivio Intermedio conserviamo il patrimonio
documentale dei notai che lavorarono a Tacna e dobbiamo
ricevere la documentazione che proviene dai municipi,
dal potere giudiziale, dalle direzioni regionali, dalle
imprese e progetti dello Stato, una volta scaduti i
termini fissati dalla legge.
Per questo aspetto devo dire che da quando fui
incaricato della Direzione, ho raddoppiato i miei sforzi
affinché, attraverso la Direttrice dell'Archivio
Intermedio, Avvocato signora Paula Paya Colque ed il suo
personale tecnico, si realizzino periodicamente visite
di supervisione agli archivi centrali delle istituzioni.
Le relazioni che mi presentano sono le risposte, con le
raccomandazioni e conclusioni corrispondenti, dai capi
delle ripartizioni per la propria conoscenza. Dopo
alcuni mesi torniamo per verificare sul posto se viene
fatto quello proposto.
Il nostro obiettivo principale è seminare, diffondere,
la coscienza archivistica. Non è possibile che gli
organismi dello Stato non abbiano, in molti casi,
organizzati i suoi archivi centrali e che in alcuni,
lavori personale punito o sul punto di essere
allontanato. Non è possibile che non esista negli
organigrammi un organo di appoggio al massimo direttivo
nell'Archivio
Centrale. Molto pochi sembrano comprendere
che gli archivi sono la memoria delle istituzioni e che,
per questi motivi, i documenti devono essere ordinati,
classificati, listati per servire gli utenti che
sollecitino un documento e preparati affinché, terminato
il tempo che la legge fissa, passino all'Archivio
Regionale per la custodia. È molto triste ricevere gli
anziani che consultano l'Archivio cercando moduli di
organismi dello Stato che sono spariti, o che hanno
cambiato nome, per reclamare qualche diritto, e che non
possano essere aiutati. Nella nostra inveterata
disattenzione, nel pensare solamente a risolvere la cosa
immediata, facendo sfoggio della vocazione naturale di
pompiere che abbiamo noi peruviani, di accorrere quando
l'incendio ormai è acceso, schiviamo o non vogliamo
vedere che ogni istituzione compie un ruolo sociale e
che si deve al Popolo che paga le imposte.
Ma quello che è più triste, e mi fa male come peruviano
e devo dirlo a voce alta, è che dagli organismi tecnici,
non potendo contare su di un archivio tecnicamente
organizzato, spariscono progetti, piani di lavoro,
memorie descrittive. Glieli portano i vivi, "i creoli",
che sono conosciuti con un altro nome nel linguaggio
volgare, per ritoccarli, aggiornarli, riversarli nella
memoria dati se sono stati elaborati in un'altra epoca,
quando non esisteva la calcolatrice, cioè a truccarli
per venderli a comunità, gruppi di vicini, paesi che
richiedono servizi, quando non alle stesse istituzioni.
In questo campo ci sono molti che non potrebbero tirare
la prima pietra. Conclusione, un archivio ben
organizzato eviterà che si commettano questi delitti
contro la fede pubblica.
Il lavoro archivistico oggi si è modernizzato
notevolmente con l'uso dell'informatica. La professione
di Archivista è non una professione del futuro ma
sarebbe dovuto essere prioritaria prima di ieri. Pochi
sanno che esiste una Scuola Nazionale di Archivisti
della quale escono professionisti che sono contrattati
da entità pubbliche e private. Il lavoro di conoscenza
archivistica che realizziamo ha come obiettivo la
creazione di scuole simili e che poi occorre inserire
negli organigrammi dell'archivio centrale il personale
specializzato. Per quel motivo mi permetto di suggerire
che la Scuola Nazionale di Archivisti inauguri a
Tacna una filiale che potrebbe servire affinché vi
studino giovani destinati a rispondere alle domande
delle regioni del sud, Tacna, Moquegua e Castigo.
Attualmente gli ambienti della Casa Giuridica, sede del
nostro Archivio Regionale, sono completamente occupati.
È necessario, quanto prima, costruire un locale affinché
vi funzioni l'Archivio Intermedio dato che se domani,
per fare un esempio, una sola Direzione Regionale si
decidesse a consegnarci il suo patrimonio documentale,
in compimento della legge, semplicemente non avremmo
dove metterlo.
Nel 1990, il Municipio di allora cedé in uso un terreno
nel viale Arica affinché si costruisse il menzionato
Archivio. Disgraziatamente, da allora fino ad oggi,
trascorsi quindici anni non si è edificato niente. Oggi,
quando esisteva l'intenzione che quel terreno ritornasse
al municipio, appena iniziata la mia gestione abbiamo
inviato multeplici comunicazioni affinché ciò non
succeda, ed in più,abbiamo sollecitato che ci
consegnino titoli di proprietà perché, avendone il
possesso, è l'unico modo per sollecitare l'inizio al
presupposto regionale o alla cooperazione
internazionale. Tuttavia, lo dico con pena, sono passati
sei mesi e non abbiamo nessun riscontro come risposta
alla nostra ingiunzione.
Il principale progetto della mia gestione è riuscire
nella costruzione dell'Archivio Intermedio affinché il
palazzo che occupiamo, dopo che il Governo Regionale a
cui abbiamo sollecitato, riesca a far passare la
proprietà dai beni regionali direttamente
all'Archivio in modo perpetuo, trasformandolo nel primo
Archivio e Museo dedicato a Tacna ed ai suoi abitanti
dal ritorno in patria. Qui abbiamo materiale a
sufficienza per esibirlo in varie sale. Saremmo un
archivio vivo che offre servizi, tra i quali anche la
vendita di ricordi, di copie di documenti,
scannerizzazione di diari, di riviste, di fotografie.
Questo si potrebbe fare con un accordo con PROMPERU e le
Scuole del Turismo.
Abbiamo sempre presente che il Palazzo che occupiamo è
quella che ha maggiore valore sentimentale per i
tacneños. Normalmente dico che in lei abita l'Anima di
Tacna, in maniera letterale e figurata. Letterale,
perché esibiamo con orgoglio, nel nostro museo, un
esemplare autografato dell'Anima Di TACNA che
scrivessero Jorge Basadre e José Jiménez Borja, con lo
pseudonimo Alcuni TACNEÑOS, nel 1926, come propaganda
per mantenere vivo il sentimento peruviano dei nativi di
Tacna ed Arica che venivano a votare al plebiscito, e
figurativamente perché qui si stabilì la Commissione
Plebiscitaria che i tacneños chiamavano commissione
giuridica, presieduta per il Generale José Ramón Pizarro.
Successivamente furono i suoi locali testimoni della
firma dei Verbali di Consegna di Tacna, nel pomeriggio
del 29 Agosto del 1929.
Da quelle pergamene, attraverso qualunque altro palazzo
con sua la storia che ci sono a Tacna, quella che occupa
l'Archivio Regionale è la più importante ed è in lei, e
lo propongo da oggi, dove ogni 28 Agosto, prima della
Sessione Solenne, si versi a ricordare quello storico
atto col quale si premiò la lealtà dei tacneños che non
negarono mai alla propria nazione. E che sia propizia anche quell'occasione per osservare un minuto di silenzio per
i martiri caduti in difesa dell'onore nazionale e per la
perdita di Arica che, da quello giorno, inizia ad essere
cilena.
Signore e signore:
È da meno di un anno che sono incaricato della Direzione
dell'Archivio Regionale, dove in altri tempi investigai
e schedai documentazioni che ho utilizzato per scrivere
un romanzo storico e libri di cronaca.
Qui lavoriamo con le limitazioni di presupposto che sono
inerenti alla maggioranza delle entità del settore
pubblico. Dobbiamo modernizzarci, riorganizzarci.
Riuscire a far si che l'istituzione faccia un salto in avanti per
mettersi all'altezza dei tempi e della moderna
tecnologia. Siamo anni luce, in relazione con gli
archivi dei paesi sviluppati. Per riuscire i nostri
obiettivi occorre molto più che buone intenzioni ed
entusiasmo.
Mi appello all'impresa privata della regione,
specialmente la Southern Perú, emblematica di questo settore
che come ha realizzato un eccellente lavoro in Moquegua, con
il
Museo Contisuyo, Arequipa, con i progetti culturali
dell'Università Nazionale San Agustín possa, quando
lo richiederemo, di appoggiarci. Io sono sicuro
che lo faranno. Che magari possa essere l'Archivio
Regionale di Tacna uno dei suoi grandi obiettivi di
proiezione verso comunità regionale. Questo paese nobile,
eroico e generoso lo ringrazierà.
Invoco la buona gente della mia città natale affinché
collaborino con il suo Archivio consegnandoci documenti,
fotografie, giornali, cioè tutto quello che possa
incrementare il nostro patrimonio.
"I paesi si imparentano con la morte lo stesso giorno in
che divorziano dalla propriaa storia". Se non preserviamo,
appoggiamo ed incrementiamo questo Archivio che è la
fonte principale della storia cittadina, sparirà gran
parte dalle basi dell'identità della nostra Tacna. Questo
non possiamo permetterlo.
Trenta anni sono solamente una pietra miliare, una
semplice stazione nel tempo. Per ora speriamo di
essere presenti nelle Nozze d'Oro, in un archivio
moderno in linea con i tempi ed all'altezza del futuro di
gloria che il destino deve alla nostra Eroica Città.
MOLTE GRAZIE
Tacna, 1 di aprile di 2005
Fredy Gambetta 2005©
por Peruan-Ità -
Traduzione di Pietro Liberati
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