EL ARCHIVO REGIONAL DE TACNA

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DISCURSO DEL DIRECTOR DEL ARCHIVO REGIONAL DE TACNA,
DON FREDY GAMBETTA URÍA, CON OCASIÓN DE CELEBRARSE EL 30 ANIVERSARIO DE LA INSTITUCIÓN"

El 1 de abril de 1975 se creó, al amparo de la Ley General de Archivos, promulgada durante el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada el, entonces, Archivo Departamental de Tacna. Apoyando las gestiones de su creación participaron, con entusiasmo, entre otros, los ilustres tacneños doctores Jorge Basadre y José Jiménez Borja. Su primer Director fue el doctor Luis Cavagnaro Orellana, designado en mérito a sus altas calidades cívicas e intelectuales y su probada dedicación a la investigación y al análisis y estudio de documentos relacionados con su tierra natal. Sin necesidad de concursos ni de convocatorias porque en su caso, como en algunos otros pocos, el hombre hace al cargo y no viceversa.

El material del archivo partió de cero. Fue una labor paciente e inteligente de su Director el empezar a ubicar y acopiar el acervo documental que existía en la ciudad. Por ello, en los primeros meses, y como los Archivos dependen normativamente del Ministerio de Justicia, la sede fue unos ambientes de la Corte Superior de Justicia que hasta hace poco tenía jurisdicción sobre Tacna y Moquegua. En la tarea de seleccionar documentos y de ordenarlos participó entusiastamente el abogado don Víctor Barrientos Bendezú.

Buscar un local fue otra de las tareas prioritarias de la dirección del naciente Archivo. En el camino apareció tendida la fraterna mano del buen y recordado amigo Güido Fernández de Córdova quien, generosamente, prestó varios ambientes de un local ubicado en la sexta cuadra de la avenida Bolognesi, del que era propietario.

Con los meses y los años el material documental de Archivo fue incrementándose gracias al traslado de documentos y expedientes del Poder Judicial, de las Municipalidades, de las oficinas del sector público y de personas que por querer a Tacna se fueron desprendiendo de documentos, periódicos, fotografías y demás recuerdos que atesoraban. Existe una relación de tacneños, inclusive de familias, que han donado materiales valiosos al Archivo de Tacna. Desde una colección completa de EL MENSAJERO DE TACNA, el primer periódico tacneño que apareció el 1 de febrero de 1840, donado por la empresa Química Sol y copiada de los originales cuyo propietario era el doctor Félix Denegri Luna, gran tacneñista, hasta colecciones completas de diarios LA VOZ DEL SUR, EL TACORA y de otros que vieron la luz antes de la Guerra del Pacífico, durante el Cautiverio y en los primeros años de la ciudad liberada. Las más recientes colecciones son de LA VOZ DE TACNA y CORREO.

Cabe anotar, en párrafo aparte, que uno de los principales donantes ha sido su primer Director quien, sin alardes, calladamente, se ha desprendido de documentación que le pertenecía y que la había adquirido por compra o a través de donaciones que le hacían quienes conocían de su serio trabajo intelectual.

En esta hora de celebración, homenaje y recuerdo es preciso evocar los nombres tan queridos para nosotros de notables tacneñistas que demostraron su amor por nuestra Heroica Ciudad apoyando al Archivo, ora en las gestiones, ora en los trámites, ora donando documentos o libros. Entre ellos, Percy Cayo Córdova, Franklin Pease García, César Gutiérrez Muñoz, Alberto Rosas Siles, realmente el principal promotor de que Tacna tenga su archivo, Ella Dumbar Temple, Guillermo Ugarte Chamorro y Félix Denegri Luna.

Una tacneña que merece nuestro reconocimiento y público homenaje es Virginia Lázaro Villarroel. Ella, siendo Directora del Instituto Nacional de Cultura, Filial en Tacna, no reparó, en ningún momento, en colaborar con el Archivo cediendo todo el material documental, periodístico, libros y folletos que se preservaban desde los tiempos lejanos de la antigua Biblioteca Pública y otros en el museo. Tacneña intelectual, sensible, inteligente no se enredó en los trámites burocráticos ni adoptó las poses que algunos adoptan al creerse reyezuelos de los pequeños feudos que detentan en la función pública que casi siempre es ingrata y siempre transitoria.

El Archivo Departamental de Tacna parecía condenado a tener un destino nómada. A su Director, y a sus amigos cercanos, eso no nos causaba extrañeza. En este Perú dulce y cruel, que diría Basadre, la cultura o lo que con ella tiene relación siempre está condenada a ser la última rueda del coche. Algunos intonsos creen que trabajar por ella es un adorno, una simple pose, cuando no un trabajo inútil, una pérdida de tiempo. Pobres quienes así piensan pues ignoran que alentar la creación, o preservar los testimonios del pasado, son tareas que las llevan a buen puerto quienes están concientes de entregar su esfuerzo e inteligencia a lo único que no es perecedero, por lo menos en un largo lapso de tiempo más duradero siempre que las obras físicas o los logros fútiles.

La segunda morada del Archivo estuvo ubicada en una residencia, de la Sucesión Cárcamo, en la avenida Bolognesi 1737, y la tercera en una casa de propiedad de la familia Gamero-Alvarez, en la Plazuela del Teatro.

Es necesario, y justo, dejar testimonio de que el Archivo debe al entonces Diputado por Tacna y Ministro de Educación, Gróver Pango Vildoso, el lugar en el que hoy funciona. Fue Gróver quien logró que el Ministerio del Interior, propietario de la casona ubicada en la esquina de la calle Zela, con el pasaje Calderón de la Barca, sea cedida en uso al Instituto Nacional de Cultura, en 1987, para que éste, a su vez, la cediera al Archivo Departamental. Tenía que haber sido un probado tacneño, un intelectual amoroso de su lar nativo, quien lograra ese ansiado objetivo con lo que se daría fin a la trashumancia del archivo. También es justo reconocer que, en variados trámites, colaboraron el entonces Ministro de Guerra, General de División don Jorge Flores Torres, ilustre tacneño, y el Prefecto don Raúl Urviola Hani. En la restauración de la casona, que había sido usada como residencia de los prefectos, contribuyó el Municipio local que presidía entonces el ingeniero Tito Chocano Olivera. Las obras se concluyeron en 1989.

En todo esto que les narro creo ver, siempre, una vez más, el amparo del espíritu luminoso del doctor Jorge Basadre, nuestro mentor. No parece casual que tres, de sus más caros hermanos menores, como le gustaba llamarnos, tuviéramos que ver con esta institución a la que le esperan aún días mejores. Luis Cavagnaro, su primer Director y organizador; Gróver Pango, quien dotara de local al archivo y el autor de estas líneas ocupando la Dirección para llevar adelante nuevos proyectos que espero alcanzar con el valioso apoyo de la generosa colectividad tacneña y de los directivos del gobierno nacional, regional y local, de la empresa privada y de la cooperación internacional.

La Dirección del Archivo se apoya en dos órganos de línea. Uno es el Archivo Histórico y el otro el Archivo Intermedio. En el primero, encargado al Técnico don Ronald Ramirez Fernández, se conservan documentos que tienen más de 30 años de antigüedad, a la fecha. En ellos es posible ubicar desde una Real Cédula, firmada por el Rey Felipe IV, en el siglo XVI hasta expedientes de rubros diferentes todos debidamente organizados en Fondos, Secciones, Series y Sub Series. En la gestión anterior, bajo la dirección de la señora Elvira Téllez de García y con el valioso asesoramiento del doctor Cavagnaro se logró trabajar, en Convenio con el Programa de Apoyo al Desarrollo de Archivos Iberoamericanos, de España, un proyecto que se plasmó en la edición de un Catálogo de Apelaciones – Causas Civiles 1880 – 1883 que contiene una relación completa del material, que custodiamos, de ésa época crucial, en la vida de Tacna, comprendida entre el inicio del cautiverio y la firma del Tratado de Ancón. Apenas asumí la Dirección me he comunicado, en reiteradas ocasiones, con la funcionaria del mencionado Programa ADAI, remitiendo la solicitud y la ayuda memoria de un nuevo proyecto, y se me ha comunicado que en esta ocasión si el Perú no participa como contraparte no será posible llevarlo adelante. Una lástima. Sin embargo, tocaremos otras puertas.

En el Archivo Intermedio conservamos el acervo documental de las notarias que trabajaron en Tacna y debemos recibir la documentación que procede de los municipios, poder judicial, direcciones regionales, empresas y proyectos del estado una vez que hayan cumplido el plazo fijado por la ley.

En este aspecto debo hacer hincapié que, desde que se me encargó la Dirección, he redoblado mis esfuerzos para que, a través de la Directora del Archivo Intermedio, Abogada doña Paula Paya Colque y su personal técnico, se realicen periódicamente visitas de supervisión a los archivos centrales de las instituciones. Los informes que me presentan son remitidos, con las recomendaciones y conclusiones correspondientes, a los jefes de las reparticiones para su conocimiento. Después de algunos meses volvemos para verificar en el terreno si se cumple con lo propuesto.

Nuestro objetivo principal es sembrar, difundir, la conciencia archivística. No es posible que los organismos del estado no tengan, en muchos casos, organizados sus archivos centrales y que en algunos trabaje personal sancionado o a punto de ser separado. No es posible que no exista el Archivo Central en los organigramas como un órgano de apoyo al máximo directivo. Muy pocos parecen comprender que los archivos son la memoria de la institución y que, por lo mismo, deben estar los documentos ordenados, clasificados, listos para servir a los usuarios que soliciten un documento y preparados para que, cumplido el tiempo que la ley fija, pasen al Archivo Regional para su custodia. Es muy triste recibir a los ancianos que acuden al Archivo buscando planillas de organismos del estado que han desaparecido, o que han cambiado de nombre, para reclamar algún derecho, y que no se les pueda apoyar. En nuestro inveterado descuido, en el pensar solamente en resolver lo inmediato, haciendo gala de la vocación natural de bombero que tenemos los peruanos, de acudir cuando el incendio se ha desatado, soslayamos o no queremos ver que toda institución cumple un rol social y que se debe al pueblo que paga los impuestos.

Pero lo que es más triste, y me duele como peruano y lo debo decir en voz alta, es que en organismos técnicos se da el caso que, por no contar con un archivo técnicamente organizado, desaparecen proyectos, planes de trabajo, memorias descriptivas. Se los llevan los vivos, “los criollos”, a los que en el lenguaje vulgar se les conoce con otro nombre, para retocarlos, actualizarlos, ingresarlos a la memoria de datos si es que han sido elaborados en otra época, en la que no existía la computadora, es decir a maquillarlos para venderlos a comunidades, grupos de vecinos, pueblos que requieren servicios, cuando no a la misma institución. En este campo hay muchos que no podrían tirar la primera piedra. Conclusión, un archivo bien organizado evitará que se cometan estos delitos contra la fe pública.

Hoy el trabajo archivístico se ha modernizado notablemente con el uso de la informática. La profesión de Archivero es una profesión no del futuro sino que debe haber sido prioritaria antes de ayer. Pocos saben que existe una Escuela Nacional de Archiveros de la que egresan profesionales que son contratados por entidades públicas y privadas. El trabajo de conciencia archivística que realizamos tiene como objetivo que, al crearse las plazas correspondientes y ubicar al archivo central en los organigramas, se tenga, necesariamente, que contratar personal especializado. Por eso me permito sugerir que la Escuela Nacional de Archiveros inaugure en Tacna una filial que podría servir para que en ella estudien jóvenes destinados a atender la demanda de las regiones del sur, Tacna, Moquegua y Puno.

Actualmente los ambientes de la Casa Jurídica, sede de nuestro Archivo Regional, están totalmente ocupados. Es preciso, cuánto antes, construir un local para que funcione allí el Archivo Intermedio puesto que si mañana, por poner un ejemplo, una sola Dirección Regional se decidiera a entregarnos su acervo documental, en cumplimiento de la ley, simplemente no tendríamos donde ubicarlo.

En el año 1990, el Municipio de entonces cedió en uso un terreno en la avenida Arica para que se construyera el mencionado Archivo. Desgraciadamente, desde entonces hasta hoy, transcurridos quince años no se ha edificado nada. Hoy, cuando existía la intención de que ese terreno revirtiera al municipio, apenas iniciada mi gestión hemos enviado múltiples oficios para que ello no suceda y, es más, solicitando que nos entreguen títulos de propiedad pues, teniéndolos, es la única manera de que podamos solicitar partidas al presupuesto regional o a la cooperación internacional. Sin embargo, lo digo con pena, ha pasado medio año y no tenemos ni una venia como respuesta a nuestro requerimiento.

El principal proyecto de mi gestión es lograr la construcción del Archivo Intermedio para que la casona que ocupamos, luego que el Gobierno Regional, a quien lo hemos solicitado, logre que ella pase a los bienes regionales y sea entregada perpetuamente al Archivo, la convirtamos en el primer Archivo y Museo de la Tacneñidad, al ingreso de la patria. Aquí tenemos suficiente material para exhibirlo en varias salas. Seríamos un archivo vivo, que ofrece servicios, entre ellos la venta de recuerdos, de copias de documentos, scaneo de diarios, de revistas, de fotografías. Ello se podría hacer con un convenio con PROMPERU y las Escuelas de Turismo.

Tenemos siempre presente que la casona que ocupamos es la que tiene mayor valor sentimental para los tacneños. Suelo decir que en ella habita el Alma de Tacna, de manera literal y figurada. Literal, porque exhibimos con orgullo, en nuestro museo, un ejemplar autografiado del ALMA DE TACNA, que escribieran Jorge Basadre y José Jiménez Borja, con el seudónimo UNOS TACNEÑOS, en 1926, como propaganda para mantener latente el sentimiento peruano en los nativos de Tacna y Arica, que venían a votar en el plebiscito, y figuradamente porque aquí se instaló la Comisión Plebiscitaria, que los tacneños llamaban comisión jurídica, presidida por el General José Ramón Pizarro. Posteriormente fueron sus ambientes los testigos de la firma del Acta de Entrega de Tacna, en la tarde del 29 de Agosto de 1929.

Por esos pergaminos, por sobre cualquier otra casona con historia, que las hay en Tacna, la que ocupa el Archivo Regional es la más importante y es en ella, y lo propongo desde hoy, donde cada 28 de Agosto, antes de la Sesión Solemne, se ingrese a recordar aquel histórico acto con el que se premió la lealtad de los tacneños que nunca negaron a su nación. Y que sea también propicia esa ocasión para guardar un minuto de silencio por los mártires caídos en defensa del honor nacional y por la pérdida de Arica que, desde ese día, inicia su chilenidad.

Señoras y señoras:

Hace menos de un año que estoy encargado de la Dirección del Archivo Regional, donde otrora investigué y fiché documentación que he utilizado para escribir una novela histórica y libros de crónicas.

Aquí trabajamos con las limitaciones de presupuesto que son inherentes a la mayoría de entidades del sector público. Necesitamos modernizarnos, reorganizarnos. Lograr que la institución de un salto adelante para ponerse a la altura de los tiempos y de la moderna tecnología. Estamos años luz en relación con los archivos de los países desarrollados. Para lograr nuestros objetivos precisamos mucho más que buena intención y entusiasmo.

Convoco a la empresa privada de la región, en especial a la empresa Southern Peru, emblemática de ese sector, que así como realiza una excelente labor en Moquegua, con el Museo Contisuyo y en Arequipa, con proyectos culturales de la Universidad Nacional San Agustín pueda, cuando se lo requiramos, apoyarnos también. Yo estoy seguro que lo harán. Que ojalá pueda ser el Archivo Regional de Tacna uno de sus grandes objetivos de proyección a la comunidad regional. Este pueblo noble, heroico y generoso lo agradecerá.

Invoco a las buenas gentes de mi ciudad natal para que colaboren con su Archivo entregándonos documentos, fotografías, periódicos, es decir todo aquello que pueda incrementar nuestro patrimonio.

“Los pueblos se enlazan con la muerte el mismo día en que se divorcian de su historia”. Si no preservamos, apoyamos e incrementamos este Archivo, que es una fuente principalísima de la historia citadina, desaparecerá gran parte de las bases de la identidad de nuestra Tacna. Eso no lo podemos permitir.

Treinta años son solamente un hito, una simple estación en el tiempo. Por lo pronto esperamos estar presentes en las Bodas de Plata, en un archivo moderno a tono con los tiempos y a la altura del futuro de gloria que el destino le debe a nuestra Heroica Ciudad.

MUCHAS GRACIAS

Tacna, 1 de abril de 2005


Discorso del Direttore Dell'Archivio Regionale di TACNA,
Don FREDY GAMBETTA URÍA,
in occasione del 30° Anniversario dell'Istituzione

Il 1 di aprile del 1975 è stato istituito, come previsto dalla Legge Generale degli Archivi, promulgata durante il Governo Rivoluzionario delle Forze Armate, l'Archivio Dipartimentale di Tacna.  Subito diedero con entusiasmo il loro appoggio personaggi illustri di Tacna, tra gli altri il dott. Jorge Basadre e il dott. José Jiménez Borja. Il primo Direttore fu il dott. Luis Cavagnaro Orellana, designato per le sue alte qualità civiche ed intellettuali oltre alla sua provata consacrazione alla ricerca, all'analisi e allo studio dei documenti collegati con la sua terra natìa. Senza necessità di concorsi né di bandi perché nel suo caso, come in pochi altri, l'uomo fa l'incarico e non viceversa.

L'Archivio, in quanto a materiali, partì da zero. Fu un lavoro paziente e intelligente del suo Direttore, iniziare a raccogliere, catalogare, ammassare il patrimonio documentale che esisteva in città. Per questo, nei primi mesi, la sede, gli Archivi  che dipendono come normativa dal Ministero della Giustizia, fu ricavata in  alcuni ambienti della Corte Superiore di Giustizia che fino a qualche tempo fa aveva giurisdizione su Tacna e Moquegua. Nel compito di selezionare e ordinare i documenti partecipò entusiasticamente l'avvocato Don Víctor Barrientos Bendezú.

Cercare un locale idoneo fu un altro dei compiti prioritari della Direzione del nascente Archivio. In questo percorso apparve la fraterna mano tesa  del buon amico Güido Fernández di Córdova che, generosamente, prestò vari ambienti di un locale ubicato nel sesto isolato di viale Bolognesi, del quale era proprietario.

Nei mesi e anni seguenti il materiale documentale dell'Archivio si accrebbe grazie al trasloco della documentazione del Potere Giudiziale, della Municipalità, degli Uffici del settore pubblico e delle molte persone che raccoglievano documenti riguardanti la città di Tacna, giornali, fotografie ed altri ricordi che conservavano gelosamente. Esiste una sezione formata da preziosi documenti che varie famiglie di Tacna, hanno donato all'Archivio. Vi è una collezione completa de 'Il Messaggero di TACNA', il primo periodico cittadino che apparve il 1 di febbraio del 1840, donato dall'impresa 'Química Sol' e copiata dall'originale di cui era proprietario il dottor Félix Denegri Luna, gran   tacneñista, varie collezioni complete di giornali quali: ' LA VOZ DEL SUR, EL TACORA'  e altri che videro la luce prima della Guerra del Pacifico, durante l'occupazione (Cilena) e nei primi anni della città liberata. Le più recenti collezioni sono de 'La Voce Di TACNA' e 'CORREO'.

Bisogna dire, in un paragrafo a parte, che uno dei principali donatori è stato il suo primo Direttore che, senza sfoggi, silenziosamente, si è staccato dalla  documentazione che gli apparteneva e che aveva acquisito per acquisto o attraverso donazioni che gli facevano coloro che conoscevano la sua serietà e il lavoro intellettuale che portava avanti.

In questa celebrazione in omaggio e ricordo di questa istituzione è necessario ricordare nomi, tanto cari a noi, delle massime personalità di Tacna che mostrarono il proprio amore per la nostra Eroica Città favorendo l'Archivio, sia nella gestione, sia nella pratica, sia donando documenti o libri. Tra loro, Percy Cayo Córdova, Franklin Pease García, César Gutiérrez Muñoz, Alberto Rosa Siles, il principale artefice che permise a Tacna di avere il proprio archivio, Ella Dumbar Temperi, Guillermo Ugarte Chamorro e Félix Denegri Luna.

Una cittadina che merita il nostro riconoscimento e un pubblico omaggio è Virginia Lázaro Villarroel. Lei, essendo la  Direttrice dell'Istituto Nazionale di Cultura, Filiale di Tacna, non mancò  mai, in nessun momento, di collaborare con l'Archivio cedendo tutto il materiale documentale, giornalistico, libri ed opuscoli che si conservavano da tempi lontani nell'antica Biblioteca Pubblica e in altri siti. Intellettuale, sensibile e intelligente non interpose metodi burocratici ne adottò posizioni ostili, come fanno sovente alcuni soggetti che, arroccandosi come regnanti nelle posizioni di funzionari pubblici, osteggiano qualsiasi forma collaborativa dimenticando la transitorietà dell'incarico.

L'Archivio Dipartimentale di Tacna sembrava condannato ad avere un destino da nomade. Al suo Direttore, ed ai suoi amici più vicini, questo non causava stranezza. In questo dolce e crudele Perù come direbbe Basadre, la cultura e quello in relazione con questa è sempre condannato ad essere l'ultima ruota del carro!. Alcuni intonsi credono che lavorare per lei sia una cosa marginale, una semplice posa, quando non un lavoro inutile, una perdita di tempo. Poveri coloro che  la pensano così, ignorano che incoraggiare la creazione, o preservare le testimonianze del passato, sono compiti che si conducono a buon fine se si è coscienti di consegnare i propri sforzi e intelligenza all'unica cosa che non è mortale, e che sicuramente è più longeva delle opere materiali o dei risultati futili.

La seconda dimora dell'Archivio era ubicata in una residenza, della Successione Cárcamo, in viale Bolognesi 1737, e la terza in una casa di proprietà della famiglia Gamero-Alvarez, nella Piazzola del Teatro.

È necessario e giusto, lasciare testimonianza che l'Archivio deve il posto nel quale oggi funziona, all'allora Deputato per Tacna e Ministro di Educazione, Gróver Pango Vildoso. Fu Gróver che riuscì a far cedere in uso, all'Istituto Nazionale di Cultura il Palazzo ubicato nell'angolo della strada Zelache con il passaggio Calderón de la Barca, dal proprietario che era il Ministero dell'Interno, affinché questo, a sua volta lo cedesse nel 1987, all'Archivio Dipartimentale. Doveva essere un cittadino tacneño, un intellettuale amoroso del suo lare nativo perché riuscisse ad ottenere questo agognato obiettivo, e con questo si sarebbe posto fine alla transumanza dell'Archivio. È anche giusto riconoscere che, in vari modi, collaborarono l'allora Ministro della Guerra, Generale di Divisione Don Jorge Fiori Torri, illustre tacneño, ed il Prefetto Don Raúl Urviola Hani. Ai restauri del palazzo, che era stato usato come residenza dei prefetti, contribuì il Municipio locale presieduto allora dall'ingegnere Tito Chocano Olivera. Le opere si conclusero nel 1989.

In tutto questo che vi sto dicendo credo di vedere, da sempre, la difesa dello spirito luminoso del dottor Jorge Basadre, il nostro mentore. Non sembra casuale che tre, dei suoi più cari fratelli minori, come gli piaceva chiamarci, dovessimo vedere questa istituzione alla quale aspettano giorni ancora migliori. Luis Cavagnaro, il suo primo Direttore ed organizzatore; Gróver Pango che la dotò dei locali per l'archivio e l'autore di queste righe occupandosi della Direzione per portare avanti nuovi progetti che spero di raggiungere con il prezioso appoggio della generosa collettività tacneña e dei dirigenti del governo nazionale, regionale e locale, dell'impresa privata e della cooperazione internazionale.

La Direzione dell'Archivio si basa in linea su due organi. Uno è l'Archivio Storico e l'altro l'Archivio Intermedio. Nel primo, curato dal Tecnico Don Ronald Ramirez Fernández, si conservano documenti che hanno oltre 30 anni. Tra loro è possibile trovare un Certificato Reale, firmato dal Re Felipe IV, nel secolo XVI fino ad espedienti di titoli differenti tutti debitamente organizzati in Fondi, Sezioni, Serie e Sub Serie. Nella gestione precedente, con la direzione della signora Elvira Téllez di García e con la preziosa assistenza del dottor Cavagnaro si riuscì a lavorare, in accordo con il Programma di Appoggio allo Sviluppo degli Archivi Ibero-americani, della Spagna, un progetto che si è sviluppato nell'edizione di un Catalogo di Appelli-Cause Civili 1880-1883 che contiene una relazione completa del materiale che custodiamo di quell'epoca cruciale, per la vita di Tacna, compresa tra l'inizio dell'occupazione e la firma del Trattato di Ancón. Appena assunsi la Direzione mi sono interessato, in reiterate occasioni, con la funzionaria del menzionato Programma ADAI, sollecitando aiuto e sottoponendole un nuovo progetto, mi è stato comunicato che in questa occasione se il Perù non partecipa quale controparte non sarà possibile portarlo avanti. Una pena. Tuttavia, busseremo ad altre porte.

Nell'Archivio Intermedio conserviamo il patrimonio documentale dei notai che lavorarono a Tacna e dobbiamo ricevere la documentazione che proviene dai municipi, dal potere giudiziale, dalle direzioni regionali, dalle imprese e progetti dello Stato, una volta scaduti i termini fissati dalla legge.

Per questo aspetto devo dire che da quando fui incaricato della Direzione, ho raddoppiato i miei sforzi affinché, attraverso la Direttrice dell'Archivio Intermedio, Avvocato signora Paula Paya Colque ed il suo personale tecnico, si realizzino periodicamente visite di supervisione agli archivi centrali delle istituzioni. Le relazioni che mi presentano sono le risposte, con le raccomandazioni e conclusioni corrispondenti, dai capi delle ripartizioni per la propria conoscenza. Dopo alcuni mesi torniamo per verificare sul posto se viene fatto quello proposto.

Il nostro obiettivo principale è seminare, diffondere, la coscienza archivistica. Non è possibile che gli organismi dello Stato non abbiano, in molti casi, organizzati i suoi archivi centrali e che in alcuni, lavori personale punito o sul punto di essere allontanato. Non è possibile che non esista negli organigrammi un organo di appoggio al massimo direttivo nell'Archivio Centrale. Molto pochi sembrano comprendere che gli archivi sono la memoria delle istituzioni e che, per questi motivi, i documenti devono essere ordinati, classificati, listati per servire gli utenti che sollecitino un documento e preparati affinché, terminato il tempo che la legge fissa, passino all'Archivio Regionale per la custodia. È molto triste ricevere gli anziani che consultano l'Archivio cercando moduli di organismi dello Stato che sono spariti, o che hanno cambiato nome, per reclamare qualche diritto, e che non possano essere aiutati. Nella nostra inveterata disattenzione, nel pensare solamente a risolvere la cosa immediata, facendo sfoggio della vocazione naturale di pompiere che abbiamo noi peruviani, di accorrere quando l'incendio ormai è acceso, schiviamo o non vogliamo vedere che ogni istituzione compie un ruolo sociale e che si deve al Popolo che paga le imposte.

Ma quello che è più triste, e mi fa male come peruviano e devo dirlo a voce alta, è che dagli organismi tecnici, non potendo contare su di un archivio tecnicamente organizzato, spariscono progetti, piani di lavoro, memorie descrittive. Glieli portano i vivi, "i creoli", che sono conosciuti con un altro nome nel linguaggio volgare, per ritoccarli, aggiornarli, riversarli nella memoria dati se sono stati elaborati in un'altra epoca, quando non esisteva la calcolatrice, cioè a truccarli per venderli a comunità, gruppi di vicini, paesi che richiedono servizi, quando non alle stesse istituzioni. In questo campo ci sono molti che non potrebbero tirare la prima pietra. Conclusione, un archivio ben organizzato eviterà che si commettano questi delitti contro la fede pubblica.

Il lavoro archivistico  oggi si è modernizzato notevolmente con l'uso dell'informatica. La professione di Archivista è non una professione del futuro ma sarebbe dovuto essere prioritaria prima di ieri. Pochi sanno che esiste una Scuola Nazionale di Archivisti della quale escono professionisti che sono contrattati da entità pubbliche e private. Il lavoro di conoscenza archivistica che realizziamo ha come obiettivo la creazione di scuole simili e che poi occorre inserire negli organigrammi dell'archivio centrale il personale specializzato. Per quel motivo mi permetto di suggerire che la Scuola Nazionale di Archivisti inauguri a  Tacna una filiale che potrebbe servire affinché vi studino giovani destinati a rispondere alle domande delle regioni del sud, Tacna, Moquegua e Castigo.

Attualmente gli ambienti della Casa Giuridica, sede del nostro Archivio Regionale, sono completamente occupati. È necessario, quanto prima, costruire un locale affinché vi funzioni l'Archivio Intermedio dato che se domani, per fare un esempio, una sola Direzione Regionale si decidesse a consegnarci il suo patrimonio documentale, in compimento della legge, semplicemente non avremmo dove metterlo.

Nel 1990, il Municipio di allora cedé in uso un terreno nel viale Arica affinché si costruisse il menzionato Archivio. Disgraziatamente, da allora fino ad oggi, trascorsi quindici anni non si è edificato niente. Oggi, quando esisteva l'intenzione che quel terreno ritornasse al municipio, appena iniziata la mia gestione abbiamo inviato multeplici comunicazioni affinché ciò non succeda, ed in  più,abbiamo sollecitato che ci consegnino titoli di proprietà perché, avendone il possesso, è l'unico modo per sollecitare l'inizio al presupposto regionale o alla cooperazione internazionale. Tuttavia, lo dico con pena, sono passati sei mesi e non abbiamo nessun riscontro come risposta alla nostra ingiunzione.

Il principale progetto della mia gestione è riuscire nella costruzione dell'Archivio Intermedio affinché il palazzo che occupiamo, dopo che il Governo Regionale a cui abbiamo sollecitato, riesca a far passare la proprietà dai beni regionali  direttamente  all'Archivio in modo perpetuo, trasformandolo nel primo Archivio e Museo dedicato a Tacna ed ai suoi abitanti dal ritorno in patria. Qui abbiamo materiale a sufficienza  per esibirlo in varie sale. Saremmo un archivio vivo che offre servizi, tra i quali anche la vendita di ricordi, di copie di documenti, scannerizzazione di diari, di riviste, di fotografie. Questo si potrebbe fare con un accordo con PROMPERU e le Scuole del Turismo.

Abbiamo sempre presente che il Palazzo che occupiamo è quella che ha maggiore valore sentimentale per i tacneños. Normalmente dico che in lei abita l'Anima di Tacna, in maniera letterale e figurata. Letterale, perché esibiamo con orgoglio, nel nostro museo, un esemplare autografato dell'Anima Di TACNA che scrivessero Jorge Basadre e José Jiménez Borja, con lo pseudonimo Alcuni TACNEÑOS, nel 1926, come propaganda per mantenere vivo il sentimento peruviano dei nativi di Tacna ed Arica che venivano a votare al plebiscito, e figurativamente perché qui si stabilì la Commissione Plebiscitaria che i tacneños chiamavano commissione giuridica, presieduta per il Generale José Ramón Pizarro. Successivamente furono i suoi locali testimoni della firma dei Verbali di Consegna di Tacna, nel pomeriggio del 29 Agosto del 1929.

Da quelle pergamene, attraverso qualunque altro palazzo con sua la storia che ci sono a Tacna, quella che occupa l'Archivio Regionale è la più importante ed è in lei, e lo propongo da oggi, dove ogni 28 Agosto, prima della Sessione Solenne, si versi a ricordare quello storico atto col quale si premiò la lealtà dei tacneños che non negarono mai alla propria nazione. E che sia propizia anche quell'occasione per osservare un minuto di silenzio per i martiri caduti in difesa dell'onore nazionale e per la perdita di Arica che, da quello giorno, inizia ad essere cilena.

Signore e signore:

È da meno di un anno che sono incaricato della Direzione dell'Archivio Regionale, dove in altri tempi investigai e schedai documentazioni che ho utilizzato per scrivere un romanzo storico e libri di cronaca.

Qui lavoriamo con le limitazioni di presupposto che sono inerenti alla maggioranza delle entità del settore pubblico. Dobbiamo modernizzarci, riorganizzarci. Riuscire a far si che l'istituzione faccia un salto in avanti per mettersi all'altezza dei tempi e della moderna tecnologia. Siamo anni luce, in relazione con gli archivi dei paesi sviluppati. Per riuscire i nostri obiettivi occorre molto più che buone intenzioni ed entusiasmo.

Mi appello all'impresa privata della regione, specialmente la Southern Perú, emblematica di questo settore che come ha realizzato un eccellente lavoro in Moquegua, con il Museo Contisuyo, Arequipa, con i progetti culturali dell'Università Nazionale San Agustín possa, quando lo richiederemo,  di appoggiarci. Io sono sicuro che lo faranno. Che magari possa essere l'Archivio Regionale di Tacna uno dei suoi grandi obiettivi di proiezione verso comunità regionale. Questo paese nobile, eroico e generoso lo ringrazierà.

Invoco la buona gente della mia città natale affinché collaborino con il suo Archivio consegnandoci documenti, fotografie, giornali, cioè tutto quello che possa incrementare il nostro patrimonio.

"I paesi si imparentano con la morte lo stesso giorno in che divorziano dalla propriaa storia". Se non preserviamo, appoggiamo ed incrementiamo questo Archivio che è la fonte principale della storia cittadina, sparirà gran parte dalle basi dell'identità della nostra Tacna. Questo non possiamo permetterlo.

Trenta anni sono solamente una pietra miliare, una semplice stazione nel tempo. Per ora speriamo di essere presenti nelle Nozze d'Oro, in un archivio moderno in linea con i tempi ed all'altezza del futuro di gloria che il destino deve alla nostra Eroica Città.

MOLTE GRAZIE

Tacna, 1 di aprile di 2005
Fredy Gambetta 2005© por Peruan-Ità - Traduzione di Pietro Liberati


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