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BIBLIOTECA VIRTUAL TACNEÑISTA
de FREDY GAMBETTA
Mi más lejano recuerdo de una biblioteca es aquel de la antigua Biblioteca
Municipal, ubicada en la angosta calle Ayacucho, en una vetusta casona,
propiedad de la Beneficencia Pública, al lado de donde se editaba el diario
LA VOZ DE TACNA.
La bibliotecaria era una señora blanca, gorda, que remataba el peinado con
un moño y siempre estaba muy bien maquillada. Era doña Rosa Banchero viuda
de Urday a quienes todos llamábamos, cariñosamente, señora Rosita. Ella era
muy buena, muy amable con los niños y jóvenes lectores, la mayoría escolares
que, más de una vez, le hicieron blanco de sus travesuras. Yo, hasta ahora,
después de tantos años, puedo evocar el olor de la colonia que usaba y el
tono de su “colorete”.
La señora Rosita en sendos cuadernos tenía fichados todos los libros,
enciclopedias y colecciones de revistas y periódicos. También recuerdo que
me mostró un álbum de recortes de periódicos referentes a efemérides
patrióticas con el que facilitaba las consultas que le hacíamos para cumplir
con las tareas escolares.
En mis años de Educación Secundaria frecuentaba la Biblioteca, ubicada en el
tercer piso, del bloque central del edificio de la Gran Unidad Escolar
CORONEL BOLOGNESI. Allí la bibliotecaria era mi inolvidable amiga doña Laura
Camacho de Barahona. Doña Laurita, madre de mis amigos Manolo, Macarena,
Lourdes y Lila, esposa de don Norman, el más versado cronista deportivo que
Tacna ha tenido, era, además, mi cómplice. Digo que era mi cómplice pues
ella sabía que yo fingía enfermarme para no estar presente en las clases de
Educación Física y subir raudo a la biblioteca donde ella me esperaba con
los libros que sabía eran de mi preferencia. Y es más. Voy a confesarlo en
voz baja. Ella me prestaba libros para que me los llevase a mi casa, cosa
que no hacía con “nadies”. Si, ya sé, es barbarismo. Pero da un sentido
extremo de absoluto. Por ella tuve en mis manos una primera antología de la
poesía peruana, bellamente empastada, y los libros de mi nunca bien como se
debe alabado maestro AZORÍN, publicados por la Editorial Lozada que, después,
con los años, he ido comprando en librerías de viejo en varias ciudades.
En aquellos tiempos no podíamos ni siquiera soñar con que algún día el basto
mundo sería tocado por el hada cibernética y aparecerían las computadoras y
el internet que convertirían el orbe en un pañuelo, abarcándolo todo y
permitiendo que todos tengamos acceso al conocimiento, al instante.
“Oh hada cibernética!”, cantaba el poeta Carlos Germán Belli, hace cuarenta
años vaticinando, como buen vate – vate viene de vaticinio – los tiempos que
vendrían. Hoy no es preciso consultar grandes volúmenes, permanecer en una
biblioteca acatando un horario de atención. Ahora simplemente basca usar un
servidor y todo el conocimiento aparecerá al instante. Por eso no estoy muy
seguro de seguir invirtiendo partidas en la compra de libros cuando todo el
conocimiento está ya en el internet. Claro que, por supuesto, no se me
adelanten algunos, nadie niega el placer que para un bibliómano significa
tener en las manos un libro que tiene hasta su propio olor. A mí, por
ejemplo, me encanta oler mis viejos libros. Tienen un perfume inexplicable.
En la costa, sobre todo, la humedad los hace más fragantes.
No creo tampoco que el hábito de la lectura se haya perdido como afirman
algunos pesimistas. Me atrevería a decir que hoy los niños y los jóvenes
leen más porque tienen acceso directo al internet para cumplir con sus
tareas escolares o los universitarios sus trabajos de investigación. Y para
ello deben, necesariamente, leer. Destruyamos algunos mitos, es siempre
saludable.
Para estar a tono con la modernidad la Municipalidad Provincial de Tacna ha
inaugurado la BBILOTECA VIRTUAL TACNEÑISTA, dentro de su portal. Este es un
aporte valioso y una primera experiencia en el país Por ello expreso mi
beneplácito que sea nuestra ciudad la pionera. La Biblioteca Virtual, que
pudo haberse llamado Biblioteca Virtual de la Municipalidad de Tacna, ofrece,
como dice su misión, un servicio de información virtual divulgando una
amplia documentación referente a la historia y a la cultura de Tacna. Con
ello facilita el acceso universal y gratuito a través del internet para
apoyar las tareas de investigación, docencia o la simple curiosidad
intelectual por la cultura tacneña enlazándonos con el mundo ancho y ajeno.
La visión de la Biblioteca Virtual es servir de referente los 365 días del
año divulgando la producción cultural tacneña y así contribuir, con este
aporte, al enriquecimiento del pensamiento universal, en todos sus campos.
No se trata de pensar que solamente se incluirán temas literarios o
históricos. No. En ella tiene cabida todo el espectro de la creación y de la
investigación humanística y científica.
De todo ello se desprenden objetivos muy concretos entre los que destacamos
organizar, conservar y difundir el material virtual sobre el patrimonio
histórico tacneño; apoyar la investigación, en todos sus campos; rescatar y
difundir documentos útiles para el análisis, diseño, ejecución y evaluación
de políticas y programas de desarrollo; crear una herramienta básica para un
estudio integral de la historia, cultura y de todo el conjunto de la
realidad tacneña y, finalmente, promover y fortalecer la identidad regional,
fundamentalmente en los jóvenes, sean éstos hijos de tacneños o de
inmigrantes, con mayor razón.
Cuando en la Municipalidad Provincial no se encontró nada, a favor de la
cultura, hay que empezar de cero. Contribuyamos todos a que este proyecto
crezca, continúe, que lo sigan otras administraciones municipales. El
Alcalde Luis Torres Robledo ha dicho que no todo es “sembrar cemento” y
tiene razón. Aunque la cultura no de votos es lo único que, realmente,
perdura en el tiempo y eleva los espíritus.. Por eso mucha gente de buena
voluntad se ha embarcado en este proyecto y muchos más aportarán para que la
Biblioteca Virtual alcance con creces sus objetivos.
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