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La forma como se celebra la navidad en
el extranjero es diferente a como se lleva a cabo en Perú. Incluso, en el mismo
Perú, las celebraciones han ido cambiando con el correr de los años, pero lo que
no ha cambiado es el amor de familia que nos hace sentir la navidad, ese
sentimiento de amistad, paz, perdón y unión que la navidad logra hacernos
disfrutar y desear lo podamos tener todo el resto del año con nosotros. Ello
depende de cada uno de nosotros, de que nos propongamos hacer que todos los días
del año sintamos ese espíritu navideño que nos alegra y da paz al alma y corazón.
A pesar de que uno la pase contento en navidad, esté donde esté, no se puede
olvidar, ni dejar de desear, como es la navidad en Perú, donde, después de las
doce de la noche y haber saludado a toda la familia, no falta alguna casa donde
se arme la fiesta y se baile hasta que el sol aparezca en el cielo... es la
manera como muchos celebran la navidad en Perú.
Navidad
a la Peruana
Por Dario Mejia
Espíritu Navideño
que nos hace dar y amar,
todo problema arreglar,
festejar con más empeño,
mismo estilo limeño,
que la fecha amerita
que sintamos más cerquita
una navidad a la peruana,
por más que esté lejana
nuestra tierra bendita.
Quiero música criolla
para alegrar el alma,
romper deseosos la calma,
bailar hasta sacar ampolla
y vaciarnos la olla
llena del rico aguadito,
los platos no me limito
para seguir la jarana
con música peruana,
de aquí yo no me quito.
Pongan una marinera,
una dama quiero verla,
bailemos "La Concheperla"
en Perú o dondequiera,
¿quién es la primera?
agarren su pañuelo,
las reto a un duelo,
bailemos en el centro,
vengan a mi encuentro
María, Juana o Consuelo.
¿O prefieren un festejo?
¿La Comadre Cocoliche?
bueno, no se encapriche
que yo no me acomplejo,
rompamos el azulejo
bailando como se manda,
no me diga que se ablanda,
demuestre su salero,
ésta no se la exonero,
así que se me agranda.
Un valse puro corazón,
"La Flor de la Canela"
al ritmo de castañuela,
con guitarra y con cajón
entonemos dicha canción,
derrochando sentimiento
hasta quedar sin aliento;
que continúe la jarana,
tenemos hasta mañana
¡qué viva el nacimiento!
Dario Mejia
Melbourne, Australia |