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Como se presagiaba, las celebraciones
por el Día de la Canción Criolla fueron más numerosas este año. Ello, más que
verse, se sentía venir porque al igual que uno siente la música criolla, también
puede sentir la acogida que está teniendo en la población gracias a la labor de
difusión de diversos grupos culturales comprometidos con sacar adelante nuestro
folklore.
Una encuesta realizada por la Universidad de Lima los días sábado 7 y domingo 8
de octubre entre personas de 18 a 70 años de edad de 29 distritos de Lima y
Callao, siendo 485 personas el tamaño de la muestra, señala de que al 91.9% de
la población de Lima y Callao le gusta la música criolla (88% fue en octubre de
2005) y que el 60.8% suele celebrar el Día de la Canción Criolla (54.3% fue en
octubre de 2005). Dicho aumento, en el gusto por la música criolla, resulta
significativo, pero se debe seguir trabajando para que el gusto aquel continue
aumentando y se vea reflejado en una toma de conciencia por parte de la
población para brindarle un mayor apoyo al artista nacional, especialmente
combatiendo la piratería que tanto daño hace a los artistas y autores nacionales.
Nuestro compositor Augusto Polo Campos señaló hace poco de que la música criolla
debe promoverse y enseñarse, ya sea en casa o en el colegio, porque a los
jóvenes que no se les inculcó el amor y el gusto por lo nuestro, no se les puede
exigir que amen lo desconocido.
"Nadie ama lo que no conoce", lo vienen diciendo desde hace mucho Manuel Acosta
Ojeda, Augusto Polo Campos y muchas voces conocedoras de nuestro criollismo,
como fue el caso de nuestro desaparecido cronista Gonzalo Toledo, quien en
varias oportunidades lo mencionó también.
A pesar de lo alentadoras que son las encuestas, a veces, pienso que no se está
trabajando con nuestra música criolla como debería hacerse ya que le falta más
difusión, sobre todo en las escuelas. Por ello, muchos de los niños y jóvenes,
no le toman importancia o la desdeñan, porque no la conocen realmente.
Un niño que no conoce a su padre o lo ve muy rara vez, difícilmente podrá llegar
a quererlo. De igual manera, si a nuestra niñez no se les inculca el amor por lo
nuestro, difícilmente podrá sentir verdadero amor por nuestra cultura. Y ello se
verá reflejado en el futuro del país, porque se tendrá un pueblo al cual no le
interesará los valores patrios ni el destino del país.
La labor de enseñar a que la niñez y juventud peruana llegue a querer lo nuestro
está en manos de nuestras autoridades, quienes son los que deciden sobre la
educación en las escuelas. Felipe Pinglo había pronosticado hace mucho tiempo
que la labor de difusión no iba a ser fácil, pero se tenía que insistir y luchar
por ello para bien de nuestra música popular y del país. En una carta escrita
por Pinglo al pintor y caricaturista Víctor Echegaray, en junio de 1931, Pinglo
dice: "(...) Víctor, tengo confianza en ti, y espero que ningún pequeño
contratiempo, te haga retroceder. Te advierto que la pelea será dura pero, allí
se ve a los valientes y tú eres de los Barrios Altos, y no defraudarás a los
muchachos de Buenos Aires. Tú sabes cómo lucho por sacar adelante la canción
criolla, pero tengo la esperanza de que el esfuerzo mío y de otros, que no somos
muchos, sirva para que nuestro folklore se coloque en el lugar que le
corresponde, y sea conocido tanto aquí como en el extranjero, pero, con carta de
ciudadanía peruana bien definida, y así algún día dé contribución plena al
progreso nacional".
Hablando de Felipe Pinglo, debo aclarar que el título completo y original del
libro de Ernesto Toledo Brückmann se llama "Felipe de los Pobres: vida y obra en
tiempos de lucha y cambios sociales", el cual se encuentra registrado en la
Indecopi desde hace un año. Aparte de tener una biografía de Pinglo, contiene un
análisis de sus canciones emblemáticas y tablas cronológica comparativas acerca
del contexto político y social del tiempo en el que vivió el bardo inmortal.
Según Ernesto Toledo, Pinglo no se limitó a cantar y componer sino que describe
su momento. Las letras de las canciones de Pinglo reflejan la coyuntura que le
tocó vivir, lo mismo que la influencia literaria del momento.
La investigación de Ernesto Toledo es diferente a las que se han hecho sobre
Pinglo. Le tomó 3 años realizarla y está dedicada a la memoria de su tío Gonzalo
Toledo. Pienso que es un trabajo que debe ser leído por todos aquellos que
sienten interés por la música criolla ya que, sin haberlo leído todavía,
coincido, y lo he mencionado anteriormente, en que Felipe Pinglo se sintió
influenciado por los intelectuales de su época como es el caso de José Carlos
Mariátegui y Leonidas Yerovi. Tengamos presente que a Yerovi le dedicó una de
sus composiciones y Pinglo solía visitar a Mariátegui en la Calle Sequión,
llamada también Calle del Acequión, actual Calle Huari en el No. 271, Barrios
Altos.
Del mismo modo, una persona a la cual le preocupaba el progreso nacional, como
lo mencionó en su carta a Víctor Echegaray, no podía estar ausente de los
problemas sociales que ocurrían a su alrededor, de ninguna manera.
Más información y detalles sobre el libro "Felipe de los Pobres: vida y obra en
tiempos de lucha y cambios sociales", los pueden obtener con Teresa Toledo
Sobrevilla en el email: terepanun@hotmail.com
Dario Mejia
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