Mitos y Leyendas Populares

 

Los mitos, leyendas y cuentos forman parte del folklore narrativo del cual no se escapa nuestra tres veces coronada villa la cual está llena de ellos, especialmente en los barrios antiguos y tradicionales como los Barrios Altos y el Rímac.

Recuerdo que de niño una de las hermanas de mi mamá solía contarnos sobre ciertas apariciones que ocurrían en su pueblo en el departamento de Ancash. En las noches oscuras y frías de los Andes, alrededor de la cocina de leña, mi tía nos contaba diversas historias que nos mantenían despiertos toda la noche, de puro miedo. Con mi madre y tres más de mis hermanos nos habíamos ido a pasar un año a la tierra de mis padres, así que experimentamos la vida, costumbre y folklore de ese pueblo, muy conocido y nombrado en los últimos años, que ya conté en una oportunidad hace 3 años y medio y que no viene al caso ahora.

Bueno, una de las historias o leyendas aquellas era sobre un personaje al cual, en los Andes Peruanos lo conocen como "Pishtaco". Se cuenta que el Pishtaco merodea por los caminos solitarios y oscuros donde espera por sus víctimas para saltar sobre ellos y como la víctima, de puro miedo, queda paralizada el Pishtaco se aprovecha de ello para matarla cortándole la cabeza. Se dice que lo que el Pishtaco busca es la grasa de la víctima, también se cuenta que si uno, al momento de presentársele el Pishtaco, no se asusta y le insulta, ello lo desconcierta y ya no los mata, pero no llegué a conocer a nadie que haya contado que sobrevivió a la aparición de un Pishtaco.

En ese entonces, el pueblo aquel no tenía baño en las casas por lo que la gente acudía a hacer sus necesidades a un lugar descampado que le llamaban "El Canto". Como comprenderán, después de cada historia que escuchábamos, muy atentos y temblando de miedo, nadie quería dirigirse a "El Canto" para "descargar" antes de irnos a la cama.

Remitiéndonos a nuestra querida Lima, ella está llena de historias sobre apariciones, fantasmas y hechos curiosos que su gente ha ido pasando de generación en generación en las noches de luna llena en los callejones y solares antiguos que eran una especie de barrios y ciudades dentro del mismo barrio. Empezaré por una leyenda suave nomás para que no vayan a pensar que los quiero asustar o no dejarlos dormir esta noche.

En la cuadra 8 del Jr. Puno, en los Barrios Altos, existía un callejón antiguo que se cuenta fue uno de los bastiones de la Resistencia durante los infaustos años de ocupación que sufrió nuestra ciudad en la Guerra del Pacífico. El "Callejón de La Confianza" era una especie de otro barrio dentro del mismo barrio, característica que aún conservan algunos callejones que siguen en pie. Se cuenta que no había día en que no apareciera un soldado chileno muerto en el Callejón de La Confianza. Cuando las fuerzas militares iban a preguntar, al callejón, sobre quien había sido el culpable de las muertes, la gente solía responder que en ese callejón todos eran "ángelitos del Señor" así que alguien de fuera debió haberlos traído de noche. El callejón aquel ya desapareció, pero lo que se cuenta del papel que desempeñó en rechazo a la ocupación extranjera sigue contándose en las noches en que la gente de esa zona suele reunirse a rememorar una Lima que va cambiando poco a poco.

Por muchos años existió una especie de mito con respecto a una casa céntrica de Lima. Dicha casa quedaba en los altos de la esquina de la Av. Wilson (hoy Av. Garcilazo de la Vega) con la Av. España. La conocían con el nombre del negocio que había en la planta baja, el cual obvio porque era ajeno a todo lo que sobre esa casa se contaba. Dicen que en esa casa habitaban fantasmas los cuales no dejaban que nadie pernoctara allí. Diversas personas ofrecían recompensa a quien se atreviera a pasar una noche en dicha casa y los que se atrevieron terminaron botando espuma por la boca y algunos hasta en el manicomio. Fue tanta la fama de la casa aquella que la gente contaba un sinfín de historias al respecto, hasta se decía que por quedar, la casa aquella, frente a la Embajada "Gringa", ellos eran los que hacían creer que la casa aquella estaba habitada por fantasmas cosa que así nadie la arrendaría. Brujos, Chamanes y demás se acercaron a limpiar la casa aquella, no se si habrán tenido éxito, pero lo que si sé es que por muchísimos años en todo Lima se tenía mucho respeto por los fantasmas de la casa aquella.

Los famosos "Don Juanes" y los "Sacavuelteros" tienen su Waterloo en los Barrios Altos donde se cuenta que de vez en cuando, por las noches, suele aparecerse una mujer muy hermosa a encantarlos y enloquecerlos con su belleza. La conocen como "La Viuda Negra" de quien se cuenta se le acerca a los nombrados inicialmente cuando estos se encuentran deambulando por las calles en busca de alguna nueva conquista. La Viuda aquella, después de una alegre y entusiasta conversación, se lleva a las víctimas a su supuesta casa donde los invita a pasar la noche. Los galanes aquellos, confiados en sus dotes donjuanescas, creen haber seducido fácilmente a otra mujer, pero al día siguiente suelen amanecer durmiendo entre piedras y escombros de alguna casa deshabitada. Dicen que muchos de ellos han terminado botando espuma y hasta se han mudado al manicomio.

Sobre el Cementerio de Lima, y alrededores, hay infinidad de cuentos de fantasmas y apariciones, pero que mejor no los cuento para que puedan dormir tranquilos esta noche. Dulces sueños.


Dario Mejia
Melbourne, Australia


PERUAN-ITÀ © Copyright 2001- 2002
No part of this site may be reproduced 
or stored in a retrieval system. 
All rights reserved