|
El cajón peruano, llamado por Don Nicomedes Santa Cruz “su majestad, el
cajón”, nace como instrumento a principios del siglo XIV, con la misma
forma que ahora lo conocemos.
Estos eran hechos de troncos de árboles huecos y cortados de diferentes
alturas, que se pulían y cubrían en uno y otro extremo, con piel de
animales.
Se dice que este instrumento de percusión, nacido en Perú, pero con
influencia colonial, se transformó al adaptarse a ritmos criollos y negros.
Gracias a este instrumento, surgieron las danzas como: el landó, el
festejo y la zamacueca. Según los estudiosos de la música, señalaron que
fue a principios de la década de los 50 en que el cajón le da ritmo a la
marinera y al tondero, recién en la década de los 60 se le puede escuchar
acompañando un vals.
En la década del 70 es que nuestro cajón peruano logra su estrellato,
gracias a folklore afro peruano, difundido por agrupaciones como “Perú
negro” y la destacada Victoria Santa Cruz.
Si alguna vez aprecias un espectáculo de Flamenco en Europa, notaras que
el cajón peruano esta tan arraigado entre sus seguidores, que muchos
españoles le dirían que el denominado “cajón flamenco” nació en España.
Nada más falso fue Paco de Lucía, quien introdujo el cajón peruano en
España, tras llevarse uno de estos instrumentos, durante una visita que
hiciera al Perú en la década del 70.
La reconocida cantante Susana Baca afirma: “cuando estábamos apunto de
iniciar una presentación en Francia, uno de los presentadores, nos
introdujo como un conjunto peruano, que emplea una guitarra española y un
cajón español. Entendí algo porque hablaba francés y de inmediato tuve que
aclararles que el cajón es peruano y fue llevado a España por el señor
Paco de Lucía.
Así que toda música criolla requiere de tres instrumentos básicos: voz,
guitarra y por supuesto “el cajón”.
Mi opinión es que el Perú es un país muy rico, en todo el sentido de la
palabra, así que nosotros siendo peruanos debemos apreciar lo nuestro, que
apreciar a tu nación es como apreciarte a ti mismo.
|