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La institución de las primeras milicias organizadas por el apagamiento de los incendios remonta A.C.
al 289 (Tácito en los "Annalis") En el 22 A.C. Augusto
(1)instituyó un cuerpo compuesto de 600 esclavos jefes a la vigilancia nocturna
y a la extinción de los incendios. La organización, fue extendida sucesivamente llevando el número a 7000
"liberti", organizados en 7 coorti sobre 49 centurie cada uno conducido por un tribuno y todo de un Praefectus
Vigilum. Consecuencia del tipo del servicio efectuado tomaron nombre de Vigiles. En el tercer siglo tomaron la denominación
de Militia Vigilum. Con la caída del imperio el servicio de los Vigilum siguió las suertes de la decadencia de Roma,
degradándose en el tiempo hasta desaparecer definitivamente.
Tentativas de restauración no faltaron en la Mediana Edad.
La existencia de guardias del fuego es probada por un decreto de Clotario II, rey de los
Francos, (595,; a ellas fueron
confiados las tareas de vigilancia nocturna de prevención y apagamiento de los incendios. Pero hacia el fin del siglo VIII
se averiguó también la rápida decadencia de este y de otras instituciones: ello fue causado en máxima parte al desinterés y
del obstracismo de las autoridades políticas y civiles del tiempo. Se formaron entonces asociaciones privadas (gilde) de
carácter religioso o también laico que contaron entre sus objetivos sociales la recíproca ayuda en caso de incendios.
Tuvieron sin embargo existencia breve y atormentada hasta cuando los reyes del tiempo, inexplicablemente, al menos en
apariencia, las prohibieron con adecuados edictos.
Pocos historiadores han sabido profundizar estas páginas ignoradas de martirologio de los remotos antepasados de los
Bomberos, obligados a combatir clandestinamente el fuego. Carlo Magno, IX siglo, restableció las medidas contra los
incendios sin rehacer en todo caso un cuerpo especial. Lo hizo en el 1254 el rey de Francia Luigi IX que organizó servicios
de patrulla, (Guet), contra el fuego más de un cuerpo de mílites, (Guet-royal), devuelto más fuertes numéricamente de
Filippo lo Bonito. Las rivalidades exasperadas entre los dos cuerpos fueron eliminadas por importantes reformas obradas por
Giovanni II lo Bueno en el 1363 y de Carlo VII en el 1491, que unificaron las dos trabazones en fases siguientes. También
las luchas y las discordias políticas, los odios entre familias, las venganzas personales, el avieso desahogo de brutales
maldades fueron la causa de la primera chispa o el extenderse fuego.
Muchas trágicas experiencias, que así gran ruina y muchos lutos llevaron, eso indujo a los señores de la época, desde
tiempos indeterminados y ciertamente remotos a instituir equipos encargados de combatir los incendios. En Italia fue
organizando en aquellos años una estructura quedada luego célebre en el mundo y toma a modelo en toda Europa por unos
dos siglos todavía: el Cuerpo del Guardia del Fuego de Florencia(2).
Como en todos los centros medioevali, los tipos urbanísticos de aquella ciudad favorecieron en los siglos oscuros,
incendias catastróficos: calles estrechas y tortuosas y casas multipiano, en gran parte de madera alimentó graves
accidentes que amenazaron más veces la supervivencia de enteros países. En el 1334 un decreto del Gobierno de la Ciudad de
Florencia resumió y describió una organización antepuesta a la defensa contra el fuego que se llamó "Guardia del
Fuego". Hasta el 1400 la estructura incombustible funcionó ininterrumpidamente, sin embargo, siendo gobernada por
disposiciones fragmentarias y a veces imprecisas, no faltaron los inconvenientes. En el 1416 los Magistrados de la República
Florentina emanaron el Estatuto titulado: "De modo et forma acerca de extinguendum ignem en civitate Florentìae"
el modo y la forma para apagar los incendios en la ciudad de Firenze que completó y modificó todas las
disposiciones anteriores.
No está seguro que el guardia fuera dotado con máquinas por incendio, al menos en las primeras décadas: sucesivamente
lo fue independientemente del hecho que a estos tipos de maquinarias dedicara su atención el más gran ingeniero de
todos los tiempos: Leonardo de Vinci. En efecto los estudios hidráulica lo llevaron a ocuparse en particular del
movimiento del agua. Después de haber enunciado centocinquanta años antes de Pascal el principio fundamental de la
hidrostática, estudió lo hidrodinámica y sus leyes y primero entre todas la hidromecánica.
Das sus códigos se evidencian claros los proyectos avanzados sobre las turbinas y sobre las máquinas de levantamiento del
agua. Con el Renacimiento, fino XV°sec, inició un gran movimiento que además de hacer reflorecer las artes las costumbres
y los estudios, crearon los presupuestos por nuevos conocimientos. Fue así que tomaron forma nuevas invenciones que luego
encuentran aplicaciones más distintas.
En el 1578 J.Besson presentó un proyecto de una bomba de incendio, montado sobre de un carro, funzionante con sistema
de compresión del agua con un pistón mandado por una vid sin fin. La bomba fue especializada sucesivamente en Alemania en
el 1602 por Ashansen y vendida al Ayuntamiento de Nuremberg(3).
El chorro que salió de la emplazada bomba parece alcanzara la altura de una casa de tres planes. Otras "máquinas"
para apagar los incendios fueron estudiadas en varios partos de Europa.
En Francia, también por los numerosos desastrosos incendios que devastaron París entre el 1618 y 1667 fue reformado el
despacho del Luogotente civil con una primera reforma relativo las intervenciones en caso de incendios. En los años
siguientes además fueron ampliados fondos, medios y las plantillas.
Pero está en los años de la revolución que el Cuerpo padece una notable promoción a todos los niveles. En el 1795 París
contó con 60 máquinas de incendio, 28 destacamientos por un total de 376 hombres. En Italia en este mismo período no fueron
introducidas innovaciones. Mientras a Florencia el Guardia del Fuego fue reformado empeorando de ello las calidades y los
favores, fue constituida por el Rey de Piamonte, Vittorio Amadeo de Saboya, la Real Compañía de los Brentatori. Compuesta
por 150 soldados sin armas, selectos entre carpinteros, carpinteros y albañiles de probada capacidad, a los órdenes de un
arquitecto y algunos capataces. En el 1801 Bonaparte reforma el Cuerpo de los "Garde-pompes" introduciendo
innovaciones sobre materiales y personal.
En consecuencia del desastroso incendio del julio de 1810 que a cuyo salvó,
Napoleón(4) que siguió
personalmente la investigación para comprobar causas y responsabilidad, emitió una serie de medidas adecuadas al
reorganización del Cuerpo que extendidas a todo el imperio Italia comprendida.
Nacieron en el 1806 y reformados en el 1811 a Nápoles el Cuerpo de los Gastadores Pompieri; a Roma en el 1810 el Cuerpo de
Bomberos; a Florencia en el 1809 fue transformada el Guardia del Fuego junto a los Bomberos; a Milán fue instituida en el
1811 a una Compañía de Labradores Pompieri.
Con la restauración también continúa al Congreso de Viena (1815) las innovaciones introducidas por el Bonaparte padecieron
una decadencia. Los varios Cuerpos de los Bomberos, sobrevivieron más por voluntad popular que no de los reyes,
sucesivamente pero también las pequeñas ciudades siguieron el ejemplo conduce grandes centros instituyendo Cuerpos de
los Bomberos. De notable interés técnico científico el estudio efectuado por el Director de los Artesanos Bomberos de Nápoles, Francesco
Dal Giudice, publicado en el 1848 en que son tratados todos los aspectos y causas de los incendios,
los posibles remedios, las técnicas de apagamiento y los materiales. Se parte de la autocombustión, a los métodos
constructivos de los edificios, all' empleo bombas, a los métodos y materiales de protección para el personal de los
Bomberos(5).
Sucesivamente en el 1851 público un ulterior tratado que describe los métodos de apagamiento y de seguridad de las
personas. Dal Giudice representó en Italia a un precursor de los tiempos, un pionero. La situación socio-política de la
época, (en lleno Resurgimiento), estuvo lejana de una verdadera unidad bajo todos los aspectos. De este período es la
Escalera Porta,(6) del nombre de
su constructor, adoptada por todos los mayores Cuerpos europeos.
Después del 1870 las múltiples exigencias de un nuevo Estado a las tomas con la puesta al día y la unificación de los
modelos administrativos preexistentes no tomadas en examen ninguna medida relativo los Bomberos. Más bien las estructuras
paramilitares fueron suprimidas y remitido a la discreción de las varias municipalidades, la organización y el gravamen de
organizar Cuerpos incombustibles.
De señalar que en el resto de Europa hubo un notable impulso a solucionar los problemas de los incendios. En Francia
entraron en función las bombas accionadas por máquinas de vapor (1870)(7), ya antes 5 años fueron
iniciados el pose de redes hídricas incombustibles en el subsuelo. Fueron organizados encuentros estudio entre las botaduras
Estados y las innovaciones se sucedieron. En el 1885 fue unificado el color de los varios medios incombustibles: rojo con
perfeccionamientos color oro. Fueron creados de los carros que usaron el vapor para desplazarse y por las bombas.
Fueron realizados los primeros "carros mando" con el empleo de telégrafos y teléfonos. Al fin de las 800 las más importantes
organizaciones europeas tuvieron mismos sistemas de comunicación y estaba estudiando el empleo por la tracción, de los motores a
combustión interior.
En Italia, todavía estuvo lejana una organización gubernativa que fuera a los niveles europeos. (I
Pompieri erano presenti solo in 20 delle 69 province del
Regno)
A pesar de esta falta, nació para querer responsables de los Cuerpos de muchas ciudades la Federación Técnica Nacional de
los Bomberos italianos". Usted siguiente publicación de su periódico: Ánimo y Previdencia" permitió la divulgación de
los métodos y las nuevas estrategias para también combatir el fuego en las sedes más lejanas. La revista ricevette reconocimientos
importantes al extranjero y no faltó de presentar nuevas invenciones. En los primeros años del siglo se volvió costumbre el encuentro
de los varios Cuerpos organizado por la Federación Nacional.
Memorable fue aquel organizado a nivel mundial en el 1911 a Turín. Hubieron competiciones, exhibiciones y pruebas de
habilidad. Fue la ocasión para hablar cumplidamente de prevención, actividad éste que la Federación de un década estuvo
promovendo con encuentros en las escuelas del Reino. Los Bomberos tuvieron el patrocinio del Soberano que presenció a uno
de sus días pero, lo que más cuenta, se encontró por miles, proviniendo de las organizaciones más distintas. Los más
numerosos fueron los pequeños Cuerpos municipales voluntarios que ellos también llevaron una abundancia de motivaciones e
informaciones sobre los que, se basaron las propuestas a las colectividades que representaron.
También los instrumentos para combatir el fuego en aquellos años padecieron un notable mejoría, Milán en el 1905 se dotó
con un autopompa de vapor Magirus qué viajó a 40 Km / h y tuvo un alcance de 65 metros. El peso y el estorbo, además de
los tiempos de entrada en ejercicio de los medios de vapor hicieron bien pronto entregarse este tipo de autopompe a favor
de aquellos con motor a combustión interior. La empresa nace en Milán Bergomi que produjo por de diez años autovehículos
para los Bomberos. La recién nacida industria FIAT lanzó en el mercado el camión
"2F"(8) que con versiones
siguientes motorizó más allá de que el ejército también los Bomberos. Los uniformes con giberne, penachos, sables stivaloni
y bandoleras(9) dejaron el sitio
a los uniformes de paño más simple y esbelto, de color azul bombero" con bordos rojos, la obligación de vestir un
cinturón provisto de mosquetón y picozza en servicio, completaron las uniformes un par de botas de piel y el yelmo de cuero
hervido barnizado de negro reforzado con dobladillos y cresta de metal(10).
Primera intervención maciza de los Cuerpos procedentes de toda la península estuvo el terrible terremoto en Mesina en el
1908, a pesar de los medios de comunicación de la época llegaron en tiempos breves y contribuyeron al rescate de numerosas personas.
La Gran Guerra, con los primeros bombardeos impuso una grave emergencia y comportó una transformación de la actividad
de intervención de los muchos Cuerpos y no sólo aquellos más cercanos a la frente.
Padecieron bombardeos más allá de que Venecia, Udine, Verona también Ancona, Chieti Sondrio para sólo citar de ello
algunos y hubo el raid sobre Nápoles de un Zepelín. A Mantua se incendió el polvorín, en el Fuerte de Pietole.
La acción juntada de los Cuerpos de Mantua, Verona, Legnago y Vicenza contribuyó a evitar el estallido del entero
polvorín.
Después de la guerra, el progreso delll'industria automovilístico junto a la creatividad de los engendra
varios Cuerpos vieron la luz nuevos medios, cada vez más perfeccionados por las intervenciones de socorro.
Al fin de los años 20 fueron difundidas las primeras normas en materia de protección civil y aquellos sobre el
trato de agentes químicos y explosivos.
En el desarrollo general de las estructuras incombustibles fue evidenciando a uno serie de inconvenientes causada por
la diversificación de métodos y materiales. Siendo los Cuerpos a las dependencias de los Ayuntamientos cada uno se dotó
con base en los mismas haciendas y necesidad con una fuerte diferencia entre las ciudades del Norte y do Sul.
Un Regio Decreto del 1910 constituyó a uno comisión con lo entiendo estudiar la posibilidad de crear en todo los Comúnes
del Reino un Cuerpo de Bomberos. Sólo en el 1928 fue sancionada la ley en cuyo se fijó la obligación por los Ayuntamientos
con población superior a 40 mil habitantes de dotarle de ello.
Hace falta llegar al 1935 porque sea reconocida a nivel nacional la necesidad de tener un Cuerpo Nacionales Bomberos que
fue creado con el decreto n°2472 del 10 de octubre. Con la coordinación del Prefecto Alberto Giombini inició en los cuatro
años siguientes la constitución real del Cuerpo. Fueron creadas nuevas estructuras, puestas al día con nuevos medios el
parco coche con la distribución de bombas, autoscale, medio navales, todo de nueva construcción. Todo el material fue
elegido con criterios de uniformidad e intercambiabilidad.
En el 1938 el Regio Decreto n 1021 cambió la denominación "Pompieri" que fue reemplazada por "Vigili del
Fuoco". El 27 de febrero de 1939 con la ley n° 33 fue instituido el Cuerpo Nacional de los Bomberos. En el apéndice de
tal ley fueron insertadas todas las disposiciones riguardanti el orden general el personal, las escuelas por la preparación
técnico física, los cuarteles y los materiales, la organización y el funcionamiento de los servicios, la parte financiera
y las normas por la movilización
Usted planificación organizativa se consigue con la ley n°1570 botada en el 1941, con ella son localizados con claridad las
tareas Institucionales y disciplina la organización y los servicios incombustible.
En los años del II°Guerra Mundial el recién nacido Cuerpo Nacional se distinguió por ánimo y abnegación con un notable contribución
de vidas humanas. En las últimas fases de la guerra a los Bomberos fueron requisitos, de parte de los alemanes en retirada,
gran parte de los medios a motor.
En la inmediata posguerra el uerpo se transformó en un grandioso taller. En los cuarteles fue llevado cada medio que aliados
y enemigos abandonaron. Fueron arreglados modificados reconstruidos y devueltos funcionales numerosos medios tanto que al final del
1948 de los talleres salieron conformados perfectamente con el servicio de los Guardias urbanos, rojos flamantes como aquellos
anteguerra, reparados o con repuestos construidos al torno o a la fresa. Carpinteros, elettricisti,saldatori, pintores, junto a
los brujos de los motores cumplieron el milagro.
A los principios del 1949 fue completamente reestructurado el servicio náutico, a todos los Cuerpos estuvo en distribución el
autopompa fiat 640N, fueron echadas las bases por nuevas especializaciones, creáis nuevas escuelas y programado el empleo de radio
por los enlaces entre los mezzi.
En el 1950 fue sancionada la ley que permitió de desarrollar el servicio militar en el Cuerpo. El renacimiento y
la eficiencia de los Bomberos fue puesta enseguida a prueba con los acontecimientos del 1951.
En aquel año el Po rompió los diques a Occhiobello, RO, inundando el 62% de la provincia de Rovigo, gracias a la eficiencia y el
empleo de los medios anfibios apenas entradas en ejercicio a 106.568 personas fueron evacuadas. La operación en el Polesine valió la
Medalla de oro al Valor Civil a la Bandera del Cuerpo y a la admiración no sólo del Pueblo italiano pero de todo el mundo.
A confirmación de las capacidades, los Bomberos italianos fueron solicitados en ocasión calamidad en varios partos de Europa.
En los años siguientes el desarrollo de nuevas tecnologías se basado en los productos petrolíferos, el empleo del GPL, la química, el
estampido económico mezclado a la desordenada inserción en las poblaciones de industrias creó notables problemas de seguridad y
múltiples accidentes. Fueron los años de los grandes incendios a las refinerías. Las nuevas realidades fueron afrontadas con el primero
Congreso Mundial de la Prevención y la Extinción del Fuego tenido él a Roma en el 1956.
En el 1961 es efectuado una reordenación de la instalación organizativa o y estructural del entero Cuerpo con la ley n°469.
Son suprimidos los Cuerpos a nivel Provincial y creado un único Cuerpo Nacional organizado en Mandos Provinciales que son articulados
en Destacamientos y Sitios de vigilancia a su vez.
En el contempo en aquellos años las intervenciones se multiplican: desastres ambientales, Vajont 1963, aluviones, Florencia 1966,
terremotos (Belice1968) los más dramáticos, se suceden siempre viendo los Bomberos en primera línea. Estos acontecimientos, a pesar del
esfuerzo de modernización, destacan la inadecuación y el frammentarietà del entero complejo de la protección civil.
La ley 996 del 1970 instituye la "Dirección General de la Protección Civil y los Servicios Incombustibles", tal ley amplía
las tareas y preve una más detallada articulación del Corpo. Ulteriori modificaciones fueron aportadas con las leyes emetidas en el
1982, L.n° 64 y L.n° 521 del 1988.
Nuevas leyes y normas son succedute a nuevos desastres en el curso de los últimos años: Friuli, Irpinia, Val de Stava, Valtellina, Moby
Prince, algunos de los más trágicos, pero en todo sitio, a prescindir leyes, religiones o razas dentro de los confines nacionales o al
extranjero, en todo sitio la intervención ha sido determinante para profesionalidad, capacidad, salto y dedicación.
Querría cerrar este breve e incompleta cronología histórica con una sola y simple palabra les vuelve a todos los Bomberos: GRACIAS
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L'istituzione delle prime milizie organizzate per lo spegnimento degli incendi risale al 289 a.C. (Tacito negli
"Annalis") Nel 22 a.C. Augusto (1)istituì un corpo composto di 600 schiavi preposti alla vigilanza notturna e alla estinzione degli incendi. L'organizzazione, in seguito fu estesa portando il numero a 7000
"liberti", organizzati in 7 coorti su 49 centurie ognuna guidata da un tribuno e tutte da un Praefectus
Vigilum.
Conseguenza del tipo del servizio effettuato presero nome di Vigiles . Nel terzo secolo presero la denominazione di Militia
Vigilum. Con la caduta dell'Impero il servizio dei Vigilum seguì le sorti della decadenza di Roma, degradandosi nel tempo fino a scomparire definitivamente.
Tentativi di restaurazione non mancarono nel Medio Evo. L'esistenza di guardie del fuoco è provata da un decreto di Clotario
II, re dei Franchi, (595); ad esse vennero affidati i compiti di sorveglianza notturna di prevenzione e spegnimento degli incendi. Ma verso la fine del secolo VIII si verificò il rapido declino anche di questa e di altre istituzioni: esso fu causato in massima parte al disinteresse e dall'ostracismo delle autorità politiche e civili del tempo. Si formarono allora delle associazioni private (gilde) a carattere religioso o anche laico che annoveravano tra i loro scopi sociali il reciproco aiuto in caso di incendi. Ebbero tuttavia esistenza breve e tormentata fino a quando i regnanti del tempo, inspiegabilmente, almeno in apparenza, le proibirono con appositi editti.
Pochissimi storici hanno saputo approfondire queste pagine ignorate di martirologio dei remoti antenati dei Vigili, costretti a combattere il fuoco clandestinamente. Carlo Magno
(IX secolo) ripristinò le misure contro gli incendi senza ricostituire comunque un corpo speciale. Lo fece nel 1254 il re di Francia Luigi IX che organizzò dei servizi di pattuglia
(Guet) contro il fuoco oltre ad un corpo di militi (Guet-royal) resi più forti numericamente da Filippo il Bello. Le rivalità esasperate fra i due corpi vennero eliminate da importanti riforme operate da Giovanni II il Buono nel 1363 e da Carlo VII nel 1491, che unificarono le due compagini in fasi successive.
Anche le lotte e le discordie politiche, gli odi fra famiglie, le vendette personali, il bieco sfogo di brutali malvagità furono la causa della prima scintilla o dell'estendersi del fuoco. Tante tragiche esperienze, che così gran rovina e tanti lutti portavano, ciò indusse i signori dell'epoca, fin da tempi imprecisati e certo remoti ad istituire delle squadre incaricate di combattere gli incendi. In Italia si andava organizzando in quegli anni una struttura rimasta poi celebre nel mondo e presa a modello in tutta Europa per circa due secoli ancora: il Corpo della Guardia del Fuoco di
Firenze(2).
Come in tutti i centri medioevali, i tipi urbanistici di quella città avevano favorito nei secoli bui, incendi catastrofici: strade strette e tortuose e case
multipiani, in gran parte in legno avevano alimentato gravissimi sinistri che avevano minacciato più volte la sopravvivenza di interi paesi. Nel 1334 un decreto del Governo della Città di Firenze riepilogò e descrisse una organizzazione preposta alla difesa contro il fuoco che si chiamava "Guardia del Fuoco". Fino al 1400 la struttura antincendio funzionò ininterrottamente, tuttavia, essendo governata da disposizioni frammentarie e talvolta imprecise, non mancarono gli inconvenienti. Nel 1416 i Magistrati della Repubblica Fiorentina emanarono lo Statuto intitolato: "De modo et forma circa extinguendum ignem in civitate
Florentìae" che completava e modificava tutte le disposizioni precedenti.
Non è certo che la guardia fosse dotata di macchine da incendio, almeno nei primi decenni: successivamente lo fu indipendentemente dal fatto che a questi tipi di macchinari dedicasse la sua attenzione il più grande ingegnere di tutti i tempi: Leonardo da Vinci. Infatti gli studi di
idraulica lo portarono ad occuparsi in particolare del moto dell'acqua. Dopo aver enunciato centocinquanta anni prima di Pascal il principio fondamentale della idrostatica, studiò l'idrodinamica e le sue leggi e primo fra tutti
l'idromeccanica.
Dai suoi codici si evidenziano chiarissimi i progetti avanzati sulle turbine e sulle macchine da sollevamento dell'acqua. Con il Rinascimento (fine
XV°sec.) iniziò un grande movimento che oltre a far rifiorire le arti i costumi e gli studi, crearono i presupposti per nuove conoscenze. Fu così che prendevano forma nuove invenzioni che poi trovano applicazioni più disparate.
Nel 1578 J.Besson presentò un progetto di una pompa da incendio, montato su di un carro, funzionante con sistema di compressione dell'acqua con un pistone comandato da una vite senza fine. La pompa fu successivamente perfezionata in Germania nel 1602 da Ashansen e venduta al Comune di
Norimberga(3). Il getto che usciva dalla citata pompa pare raggiungesse l'altezza di una casa di tre piani. Altre "macchine" per spegnere gli incendi furono studiate in varie parti d'Europa.
In Francia, anche per i numerosi disastrosi incendi che devastarono Parigi tra il 1618 e 1667 venne riformato l'ufficio del Luogotente civile con una prima riforma riguardante gli interventi in caso di incendi. Negli anni successivi furono altresì ampliati fondi , mezzi e gli organici .
Ma è negli anni della rivoluzione che il Corpo subisce una notevole promozione a tutti i livelli . Nel 1795 Parigi contava su 60 macchine da incendio, 28 distaccamenti per un totale di 376 uomini. In Italia in questo stesso periodo non furono introdotte innovazioni.
Mentre a Firenze la Guardia del Fuoco veniva riformata peggiorandone le qualità e i servigi , fu costituita dal Re del Piemonte, Vittorio Amedeo di Savoia, la Reale Compagnia dei
Brentatori. Composta da 150 soldati senza armi, scelti tra carpentieri, falegnami e muratori di provata capacità, agli ordini di un architetto e di alcuni capimastri.
Nel 1801 Bonaparte riforma il Corpo delle "Garde-pompes" introducendo innovazioni su materiali e personale.
In seguito al disastroso incendio del luglio 1810 che a cui scampò, Napoleone(4) che seguì personalmente l'inchiesta per appurare cause e responsabilità, emise una serie di provvedimenti atti alla riorganizzazione del Corpo che estese a tutto l'impero Italia compresa.
Nacquero nel 1806 e riformati nel 1811 a Napoli il Corpo dei Genieri Pompieri; a Roma nel 1810 il Corpo di Pompieri; a Firenze nel 1809 fu trasformata la Guardia del Fuoco in Compagnia dei Pompieri; a Milano fu istituita nel 1811 una Compagnia di Zappatori Pompieri.
Con la restaurazione seguita al Congresso di Vienna anche le innovazioni introdotte dal Bonaparte subirono un declino. I vari Corpi dei Pompieri, sopravvissero più per volontà popolare che non dei regnanti, successivamente però anche le piccole città seguirono l'esempio guida dei grandi centri istituendo Corpi dei Pompieri.
Di notevole interesse tecnico scientifico lo studio effettuato dal Direttore degli Artigiani Pompieri di Napoli Francesco Del Giudice , pubblicato nel 1848 in cui vengono trattati tutti gli aspetti e cause degli incendi, i possibili rimedi, le tecniche di spegnimento e i materiali. Si parte
dall'autocombustione, ai metodi costruttivi degli edifici, all' impiego delle pompe, ai metodi e materiali di protezione per il personale dei
Vigili(5).
Successivamente nel 1851 pubblica un ulteriore trattato che descrive i metodi di spegnimento e di salvataggio delle persone. Dal Giudice rappresentava in Italia un precorritore dei tempi, un pioniere. La situazione socio-politica dell'epoca (in pieno Risorgimento) era lontana da una vera unità sotto tutti gli aspetti. Di questo periodo è la Scala
Porta(6), dal nome del suo costruttore, adottata da tutti i maggiori Corpi Europei.
Dopo il 1870 le molteplici esigenze di un nuovo Stato alle prese con l'aggiornamento e l'unificazione dei modelli amministrativi preesistenti non prese in esame nessuna misura riguardante i Pompieri. Anzi le strutture paramilitari vennero soppresse e demandato alla discrezione delle varie municipalità, l'organizzazione e l'onere di organizzare Corpi antincendio.
Da segnalare che nel resto d'Europa vi era un notevole impulso a risolvere i problemi degli incendi. In Francia erano entrate in funzione le pompe azionate da macchine a vapore
(1870)(7), gia 5 anni prima erano iniziata la posa di reti idriche
antincendio nel sottosuolo. Venivano organizzati degli incontri studio fra i vari Stati e le innovazioni si susseguivano. Nel 1885 fu unificato il colore dei vari mezzi antincendio: rosso con finiture color oro. Vennero creati dei carri che usavano il vapore per spostarsi e per le pompe.
Furono realizzati i primi "carri comando" con l'impiego di telegrafi e telefoni. Alla fine dell'800 le più importanti organizzazioni Europee avevano propri sistemi di comunicazione e si stava studiando l'impiego per la trazione, dei motori a combustione interna.
In Italia, era ancora lontana un'organizzazione governativa che fosse ai livelli Europei.
(I Pompieri erano presenti solo in 20 delle 69 province del
Regno)
Nonostante questa carenza, nacque per volere dei responsabili dei Corpi di moltissime città la " Federazione Tecnica Nazionale dei Pompieri Italiani". La successiva pubblicazione del loro giornale: " Coraggio e Previdenza" permise la divulgazione dei metodi e delle nuove strategie per combattere il fuoco anche nelle sedi più lontane. La rivista ricevette riconoscimenti importanti all'estero e non mancò di presentare nuove invenzioni . Nei primi anni del secolo era divenuta consuetudine l'incontro dei vari Corpi organizzati dalla Federazione Nazionale.
Memorabile fu quello organizzato a livello mondiale nel 1911 a Torino. Vi furono gare, esibizioni e prove di abilità. Fu l'occasione per parlare compiutamente di prevenzione, attività questa che la Federazione da un decennio stava promovendo con incontri nelle scuole del Regno. I Pompieri ebbero il patrocinio del Sovrano che presenziò ad una delle loro giornate ma, ciò che più conta, si incontrarono a migliaia, provenendo dalle organizzazioni più disparate. I più numerosi erano i piccoli Corpi comunali volontari che trassero anch'essi una dovizia di motivazioni e di informazioni sulle quali, si fondarono le proposte alle collettività che rappresentavano.
Anche gli strumenti per combattere il fuoco in quegli anni subirono un notevole miglioramento, Milano nel 1905 si dotò di una autopompa a vapore Magirus
che viaggiava a 40 Km /h e aveva una gittata di 65 metri. Il peso e l'ingombro,
oltre ai tempi d'entrata in esercizio dei mezzi a vapore fecero ben presto abbandonare questo tipo di autopompe a favore di quelle con motore a combustione interna. Nasce a Milano la ditta Bergomi che produsse per
decenni automezzi per i Vigili. La neonata industria FIAT lanciò nel mercato
l'autocarro "2F"(8) che con versioni successive motorizzò oltre che l'esercito anche i Pompieri. Le divise con giberne, pennacchi, sciabole stivaloni e bandoliere
(9)lasciarono il posto alle divise di panno più semplici e snelle, di colore " blu pompiere" con bordi rossi, l'obbligo di indossare un cinturone munito di moschettone e picozza in servizio, completava l'uniforme un paio di stivali di
pelle e l'elmo in cuoio bollito verniciato di nero rinforzato con orli e cresta di
metallo(10).
Primo intervento massiccio dei Corpi provenienti da tutta la penisola fu il terribile terremoto a Messina nel 1908, nonostante i mezzi di comunicazione dell'epoca, giunsero in tempi brevi e contribuirono al salvataggio di numerose persone.
La Grande Guerra, con i primi bombardamenti impose una grave emergenza e comportò una trasformazione dell'attività di intervento dei diversi Corpi e non solo quelli più vicini al fronte.
Subirono bombardamenti oltre che Venezia, Udine, Verona anche Ancona, Chieti Sondrio per citarne solo alcune e ci fu il raid su Napoli di uno Zeppelin. A Mantova si incendiò la polveriera, nel Forte di Pietole. L'azione congiunta dei Corpi di Mantova, Verona, Legnago e Vicenza contribui ad evitare l'esplosione dell'intera polveriera.
Dopo la guerra, il progresso dell'industria automobilistica insieme alla creatività degli ingeneri dei vari Corpi videro la luce nuovi mezzi, sempre più perfezionati per gli interventi di soccorso. Alla fine degli anni 20 furono diramate le prime norme in materia di protezione civile e quelle sul trattamento di agenti chimici ed esplosivi.
Nello sviluppo generale delle strutture antincendio si andava evidenziando una serie di inconvenienti causati dalla diversificazione di metodi e materiali.
Essendo i Corpi alle dipendenze dei Comuni ognuno si dotava in base alle
proprie finanze e necessità con un fortissimo divario tra le città del nord da quelle del sud. Un Regio Decreto del 1910 aveva costituito una commissione con l'intendo di studiare la possibilità di creare in tutti i Comuni del Regno un Corpo di Pompieri.
Solo nel 1928 fu varata la legge in cui si fissava l'obbligo per i Comuni con popolazione superiore a 40 mila abitanti di dotarsene.
Occorre arrivare al 1935 perché sia riconosciuta a livello nazionale la necessità di avere un Corpo Nazionale Pompieri che fu creato con il decreto n°2472 del 10 ottobre. Con il coordinamento del Prefetto Alberto Giombini iniziò nei quattro anni successivi la costituzione vera e propria del Corpo. Furono create nuove strutture, ammodernato con nuovi mezzi il parco auto con la distribuzione di pompe, autoscale, mezzi navali, tutti di nuova costruzione. Tutto il materiale fu scelto con criteri di uniformità e intercambiabilità.
Nel 1938 il Regio Decreto n 1021 cambiò la denominazione Pompieri che venne sostituita da "Vigili del Fuoco". Il 27 febbraio 1939 con la legge n° 33 venne istituito il Corpo Nazionale dei Vigili del Fuoco. Nell'appendice di tale legge furono inserite tutte le disposizioni riguardanti l'ordinamento generale il personale, le scuole per la preparazione tecnico fisica, le caserme ed i materiali, l'organizzazione ed il funzionamento dei servizi, la parte finanziaria e le norme per la mobilitazione.
La pianificazione organizzativa si ottiene con la legge n°1570 varata nel 1941, con essa vengono individuati con chiarezza i compiti Istituzionali e disciplina l'organizzazione ed i servizi antincendio.
Negli anni della II°Guerra Mondiale il neonato Corpo Nazionale si distinse per coraggio ed abnegazione con un notevole contributo di vite umane. Nelle ultime fasi della guerra ai Vigili furono requisiti, da parte dei Tedeschi in ritirata, gran parte dei mezzi a motore.
Nell'immediato dopoguerra il Corpo si trasformò in una grandiosa officina. Nelle caserme fu portato ogni mezzo che alleati e nemici avevano abbandonato. Vennero riparati modificati ricostruiti e resi funzionali numerosi mezzi tanto che alla fine del 1848 dalle officine ne uscirono adattati perfettamente al servizio dei Vigili, rossi fiammanti come quelli anteguerra, riparati o con ricambi costruiti al tornio o alla fresa. Falegnami, elettricisti, saldatori, verniciatori, insieme ai maghi dei motori avevano compiuto il miracolo.
Agli inizi del 1949 era stato completamente ristrutturato il servizio nautico, a tutti i Corpi era in distribuzione l'autopompa fiat 640N, furono gettate le basi per nuove specializzazioni, create nuove scuole e programmato l'impiego di radio per i collegamenti fra i mezzi.
Nel 1950 fu varata la legge che permetteva di svolgere il servizio militare nel Corpo.
La rinascita e l'efficienza dei Vigili venne messa subito alla prova con gli eventi del 1951.
In quell'anno il Po ruppe gli argini a Occhiobello (RO) inondando il 62% della provincia di Rovigo, grazie all'efficienza e all'utilizzo dei mezzi anfibi appena entrati in esercizio furono evacuate 106.568 persone.
L'operazione nel Polesine valse la Medaglia d'Oro al Valor Civile alla Bandiera del Corpo e l'ammirazione non solo del Popolo Italiano ma da tutto il mondo.
A conferma delle capacità, i Vigili Italiani furono richiesti in occasione calamità in varie parti d'Europa.
Negli anni seguenti lo sviluppo di nuove tecnologie basate sui prodotti petroliferi, l'uso del GPL, la chimica, il boom economico mescolato al disordinato inserimento nei centri abitati di industrie creò notevoli problemi di sicurezza e molteplici incidenti.
Furono gli anni dei grandi incendi alle raffinerie. Le nuove realtà furono affrontate con il primo Congresso Mondiale della Prevenzione e della Estinzione del Fuoco tenutosi a Roma nel 1956.
Nel 1961 viene effettuato un riordinamento dell'impianto organizzativo o e strutturale dell'intero Corpo con la legge n°469. Vengono soppressi i Corpi a livello Provinciale e creato un unico Corpo Nazionale organizzato in Comandi Provinciali che a loro volta sono articolati in Distaccamenti e Posti di vigilanza.
Nel contempo in quegli anni gli interventi si moltiplicano: disastri ambientali (Vajont 1963), alluvioni (Firenze 1966), terremoti (Belice1968) i più drammatici, si susseguono vedendo i Vigili sempre in prima linea. Questi eventi, nonostante lo sforzo di ammodernamento, mettono in luce l'inadeguatezza e la frammentarietà dell'intero complesso della protezione civile.
La legge 996 del 1970 istituisce la "Direzione Generale della Protezione Civile e dei Servizi Antincendio", tale legge amplia i compiti e prevede una più dettagliata articolazione del Corpo.
Ulteriori modifiche furono apportate con le leggi emesse nel 1982 (L.n° 64) e L.n° 521 del 1988.
Nuove leggi e direttive sono succedute a nuovi disastri nel corso degli ultimi anni: Friuli, Irpinia, Val di Stava, Valtellina, Moby Prince, alcuni dei più tragici, ma ovunque, a prescindere le leggi, religioni o razze all'interno dei confini nazionali o all'estero, ovunque, l'intervento è stato determinante per professionalità, capacità, slancio e dedizione.
Vorrei chiudere questa breve ed incompleta cronologia storica con una sola e semplice parola rivolta a tutti i Vigili del Fuoco: ... Grazie !
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