UN MILLON 665 MIL PERUANOS SE FUERON DEL PERU EN ULTIMOS 15 AÑOS

Entre los años 1990 y 2005, un millón 665 mil peruanos emigraron del país, según el primer estudio sobre
migración internacional de nuestros compatriotas durante los últimos 15 años, informó la Cancillería.

"Perú: Estadísticas de la Migración Internacional de Peruanos, 1990–2005", es el título del primer estudio
oficial sobre la migración de peruanos durante los últimos 15 años, que fue presentado en la sede de la
Cancillería por el secretario de comunidades peruanas en el exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores, Embajador Jorge Lázaro.

El estudio estima que entre los años 1990 y 2005 un millón 665 mil peruanos emigraron del país, según
información obtenida a través de todos los puestos de control migratorio distribuidos a nivel nacional.

Otro dato relevante es la confirmación que en los últimos 15 años la migración peruana se ha concentrado
mayormente en los Estados Unidos, con 514,491 migrantes; seguida por España, con 238,990.

En cuanto a los países de destino en la región, Argentina ocupa el primer lugar habiendo recibido a 210,642 ciudadanos peruanos. Por otra parte, en Asia, el lugar de destino más importante es Japón donde 63,229 peruanos migraron durante el período en mención. 

La investigación presentada en la sede de la Cancillería ha sido realizada por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) y la
Dirección General de Migraciones y Naturalización del Ministerio del Interior.


EL EXODO LATINOAMERICANO

Los movimientos migratorios han sido parte determinante del desarrollo de la humanidad. Pocos
pueblos podrían con fundamento afirmar que son ajenos  a este comportamiento. 

Históricamente la guerra o las grandes plagas fueron el origen de éxodos. Contemporáneamente la violencia, la falta de libertades, la pobreza, el atraso económico y la ausencia de esperanza de aquellos que deciden buscar mejores índices de vida, son las causas principales de las migraciones masivas de carácter más o menos permanente y las condiciones que obligan a núcleos enteros de poblaciones a solicitar residencia en otros países. 

Internamente la mayoría de las migraciones se producen principalmente del campo a la ciudad y externamente de países en desarrollo a sus pares con mayor ingreso per capita y/o a países desarrollados, dependiendo del interés que impulsa este traslado, que por lo general es la búsqueda de un mejor nivel de vida económico o de seguridad. 

La necesidad de analizar el éxodo latinoamericano surge de la dinámica de la movilidad de la población y
del creciente reconocimiento de la importancia que reviste para los países receptores. De acuerdo al
último informe del Banco Ieramericano de Desarrollo el BID estima que “durante el 2005 los trabajadores extranjeros enviaron al menos US$ 180 mil millones de dólares americanos a su país de origen. En el 2005 llegaron mas de US$ 53,600 millones de dólares americanos desde el resto del mundo solo a América Latina y el Caribe, cifra que vuelve a superar el total combinado de inversión extranjera directa y
ayuda exterior para la región.[1]

El tema central de la XVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno de países de América Latina y Europa de lengua hispana y portuguesa, realizada recientemente en Montevideo fue el
reconocimiento de la trascendencia y creciente importancia de las migraciones internacionales y sus
proyecciones para nuestros países[2], lo cual me lleva a reflexionar sobre un tema que concierne a todas las naciones cuyas poblaciones deciden emigrar a otros países de la subregion, región u otros continentes de mayor desarrollo económico, político y social comparativo que les promete brindar un mayor índice de desarrollo humano que el que actualmente reciben en sus naciones de origen, sin que necesariamente este objetivo se cumpla. 

La migración internacional en América Latina experimentó importantes cambios en su dinámica, principalmente producto de los diferentes contextos sociopolíticos y económicos regionales e
internacionales. Estos cambios en la movilidad de la población están produciendo efectos muy relevantes en todos los ámbitos de las sociedades, desde la configuración de las poblaciones hasta el impacto de
las remesas en sus países de origen, que de acuerdo al último estimado del Banco  Interamericano de Desarrollo solo desde los Estados Unidos 12,6 millones de inmigrantes enviaran a sus países de origen
aproximadamente 45 mil millones de dólares durante el 2006. 

De acuerdo a un reciente estudio publicado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos se calcula
que existe alrededor de dos millones y medio de peruanos que han emigrado al extranjero[3],
fundamentalmente a los países fronterizos con alto nivel de desarrollo –Argentina y Chile-, el Hemisferio
Norte –Estados Unidos, Europa Occidental y Japón. De esta cifra, 144,310 peruanos eligieron la Republica Argentina, de los cuales de acuerdo a estimados de la Policía Federal Argentina y la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina, 20,000 peruanos viven en La Plata.

Estas cifras nos llevan a reflexionar sobre si ¿ésta es sólo una tendencia coyuntural? ¿Es sólo una razón
económica? ¿En que medida aquellos inmigrantes continúan sus lazos con su familia? ¿Sus instituciones? ¿Su país? Es que los gobiernos desean que esta sea la tendencia coyuntural o que se vuelva estructural hasta que se sature y finalmente perdamos profesionales formados en el país o mano de obra calificada?

Una cosa es cierta, aquellos que emigran continúan manteniendo su posición socio-económica en los países que residen.

Rosalina Gallardo Allemant
Abogada y Diplomática


Las opiniones expresadas son de exclusiva responsabilidad de la autora. 

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