El Cusco, ciudad milenaria, está en remate
Cusco, città millenaria, è in liquidazione
Jorge Zavaleta

El Cusco, ciudad milenaria, está en remate

Al Cusco, una de las maravillas monumentales del planeta, le queda poca vida. Es víctima del vértigo comercial. La actual especulación de la propiedad, arrasa con el arte, la belleza y su rica historia. La valiosa arquitectura es derruida sin piedad.

Para enfrentar el drama que agobia el Cusco, bien se puede tomar en consideración los proyectos de rehabilitación de Kingston en Jamaica, Quito de Ecuador o Barcelona de España. Estos casos ilustran el potencial de la colaboración público-privada.

El caso de Quito ha logrado crear un clima de confianza para la inversión privada. En Colombia y Brasil, los gobiernos municipales han conseguido mejorar el ahorro y el mayor acceso a las fuentes de crédito para la inversión.

La ciudad del futuro está obligada a atraer, generar y retener actividad empresarial, pero sin olvidar la equidad y la cohesión social. "Piedra en la piedra, el hombre, dónde estuvo?/ Piedra en la piedra, en la base harapos?", volvería a preguntarse el poeta Pablo Neruda.

Pero el ombligo de los andes sudamericanos se ha convertido en una alucinante fábrica de dinero para unas cuantas transnacionales del turismo, en tanto la valiosa arquitectura popular -colonial e Inca- es derruida sin piedad y en forma irreversible.

Las transacciones inmobiliarias no tienen nada que ver con la responsabilidad social, en tanto en la región cusqueña se extiende el universo nacional de los más pobres entre los pobres. Un nuevo terremoto, más intenso que el cataclismo de 1950, castiga a la ciudad imperial, al extremo que el Señor de los Temblores, creado por los misioneros españoles, va dejando de ser venerado por los sufridos nativos.

Después de la desaparición del terrorismo de los años '90 y la progresiva estabilización macroeconómica del país, la Capital Inca va siendo tomada por un puñado de hoteles de cinco estrellas, el monopolio de la vía férrea y el tren a Machu Picchu. Hiram Birgman, descubridor de la fortaleza, escribió en 1912 que "la civilización Inca, que empleó miles de años para desarrollarse, se caracterizó por el ingenio inventivo, la destreza artística y un conocimiento de la agricultura, que no ha sido más tarde aventajado". Visitar Machu Picchu cuesta un ojo de la cara.

Para defender su patrimonio, los cusqueños improvisan pequeños negocios, desde restaurantes, hostales, cafeterías, cabinas de Internet, discotecas. En las cien manzanas del centro histórico, las normas de seguridad civil son tabla rasa. Una nueva geografía de centralismo y marginalidad confabula contra el pueblo. La mayor parte del dinero que dejan los visitantes retorna a las matrices de las compañías hoteleras y algo a la administración de Lima.

España e Italia, países con más presencia cultural en estas tierras, vienen impulsando proyectos de mejoramiento ambiental, y han medido el inmenso peligro de habitar el Centro Histórico cusqueño, cuyos servicios de agua potable y alcantarillado han colapsado en las casonas coloniales, habitadas por decenas de familias, que no tienen a dónde ir. El Cusco incaico -ciudad sagrada de templos y palacios- imitaba la forma de un puma yacente. La cabeza del felino era la fortaleza de Sacsayhumán y el núcleo urbano se extendía entre los ríos Saphy y Tullumayo, que discurren bajos las calles cubiertas de piedras.

Los Barrios de San Blas, San Pedro, San Cristóbal y Santa Ana, de marcado sabor indígena, con inmuebles de incalculable valor, no pueden ser rehabilitados por la complejidad de los derechos de propiedad y por la abierta corrupción de las autoridades, que trafican con las licencias de construcción. Los funcionarios del Instituto Nacional de Cultura (INC) no conciben en qué radica el valor del barrio y nunca se han puesto a pensar.

Sólo los que pagan altas sumas de dinero pueden levantar caprichosos edificios al margen de la armonía arquitectónica de la ciudad. Los tradicionales barrios de los artesanos, imagineros y pintores, hojalateros, herreros, etc., están siendo destruidos. Casi similar tragedia atraviesan las casonas abiertas al exterior, donde los estilos barroco, neorrenacentista, neoclásico y/o republicano no son tomados en consideración. Las casas más antiguas todavía conservan los albañales que daban acceso a bebederos y a los pozos de recolección de agua.

El Centro Guamán Poma de Ayala y el Fondo Italo - Peruano advierten que en tanto Cusco conserve la tipología de sus casonas y su imagen, vale oro. Pero muy pronto esa ciudad será una ciudad cualquiera. Los inmuebles son invalorables como parte de un conjunto urbano singular, pero como edificaciones aisladas, generalmente en muy mal estado de conservación y muy costosas para restaurar, no valen tanto.

La densificación de las construcciones no respeta ni patios, ni segundos patios, ni huertas. Los espacios verdes no sólo conferían una imagen agradable, casi bucólica, sino que constituían el pulmón del centro histórico. Las crónicas de antiguos viajeros señalan que el Cusco era como la Roma Sudamericana y destacaban las construcciones de materiales graníticos y pórfiros, que se rompen con la mayor dificultad, y en casos muy raros, de greda extremadamente resistente.

Hay un proceso irreversible de la demolición de casas originales para construir nuevas. La magnitud del daño se disfraza un tanto con el artificio de conservar parte de las crujías de fachada, pero la única solución aceptable es conservar las casas en su conjunto. Las casas de tipología colonial o republicana son numerosas, y persiste la amenaza de que pierdan inclusive elementos arquitectónicos aislados, como portones, balcones y corredores de madera.

Hay notoria especulación urbana que hace que los precios de los terrenos y edificaciones sean de los más elevados de la ciudad. Los dueños de las casas que conservan su tipología tradicional tienen expectativas desmesuradas sobre el valor de las mismas, y al no conseguir el dinero imaginado, se traduce en desinterés por conservarlas y en deseo de levantar nuevas edificaciones. La presión de los inversionistas y la complicidad de la administración estatal, provoca esta confabulación con la sagrada historia de una ciudad como el Cusco.

Las ciudades súper pobladas de América

En América Latina existen unas cuarenta ciudades con una población superior al millón de habitantes, y cinco que figuran entre las aglomeraciones más grandes del mundo: Sao Paulo, Ciudad de México, Buenos Aires, Río de Janeiro y Lima.
Latinoamérica es altamente urbanizada. Arquitectos como Richard Batley, de la Universidad de Birmingham, considera que las ciudades de América Latina no pueden ser entendidas como el resultado inevitable de la globalización, sino como una concurrencia de factores sociales y económicos, respaldados por el gobierno y en asociación con la sociedad civil.

Las dos terceras partes de la población de esta parte del mundo viven en ciudades, proporción que seguirá aumentando con los procesos migratorios del campo. América Latina es la más urbanizada del mundo en esta parte del siglo XXI.
La privatización de los servicios públicos no ha tenido el éxito esperado, y ahora los más lúcidos liberales reconocen que no hay recetas fijas, y que es indispensable el rol activo del Estado para hacer de los centros históricos, nuevos ejes de la economía. A las elites económicas nacionales les toca una última oportunidad de conservar la identidad dentro de la diversidad.

Adjunto una cronica vinculada a Italia sobre el Cusco, publicada en el Washington Hispanic, Cambio16  y Mercurio de Chile Cordialmente Jorge Zavaleta

  Cusco, città millenaria, è in liquidazione

A Cusco, una delle meraviglie monumentali del pianeta, resta poco da vivere. È vittima della vertigine commerciale. L'attuale speculazione sulle proprietà, spiana, con l'arte la bellezza e la sua ricca storia. La preziosa architettura sarà distrutta senza pietà.

Per affrontare il dramma che scuote Cusco, si può prendere in considerazione i progetti di recupero di Kingston in Giamaica, Quito in Ecuador o Barcellona in Spagna. Questi casi illustrano il potenziale della collaborazione pubblico-privata.

Il caso di Quito è riuscito a creare un clima di fiducia per gli investimenti privati. In Colombia e Brasile, i governi municipali sono riusciti a migliorare il risparmio e ad un maggiore accesso alle fonti di credito per gli investimenti.

La città del futuro è obbligata ad attrarre, generare e mantenere attività imprenditoriali, ma senza dimenticare l'equità e la coesione sociale. "Pietra su pietra, l'uomo, dove sta? / Pietra su pietra, dentro i suoi stracci? ", si chiederebbe ancora il poeta Pablo Neruda.

Ma l'ombelico delle Ande  sud-americane si è trasformato in un'allucinante fabbrica di denaro per alcune multinazionali del turismo, mentre la preziosa architettura popolare, coloniale ed Inca  viene distrutta senza pietà ed in modo irreversibile.

Le transazioni immobiliari non hanno niente a che vedere con la responsabilità sociale, mentre nella regione cusqueña si estende l'universo nazionale dei più poveri tra i poveri. Un nuovo terremoto, più intenso del cataclisma di 1950, punisce la città imperiale, all'estremo che il "
Señor de los Temblores", creato dai missionari spagnoli, perde progressivamente la venerazione dai nativi ormai rassegnati .

Dopo la scomparsa del terrorismo negli anni '90 e la progressiva stabilizzazione macroeconomica del paese, la Capitale Inca continua ad essere violata per un pugno di hotel a cinque stelle, dal monopolio della ferrovia per il treno di Machu Picchu. Hiram Birgman, scopritore della fortezza, scrisse nel 1912 che "la civiltà Inca che impiegò migliaia di anni per svilupparsi, si caratterizzò per l'ingegno inventivo, la destrezza artistica ed una conoscenza dell'agricoltura che non è mai stata superata". Visitare oggi Machu Picchu costa un occhio della testa.

Per difendere il proprio patrimonio, i cusqueños improvvisano piccoli commerci, ristoranti, ostelli, caffetterie, cabine di Internet, discoteche. Nei cento isolati del centro storico, le norme di sicurezza civile sono 'tavola rasa'.  Una nuova geografia di centralismo ed emarginazione complotta contro il popolo. La maggior parte del denaro che lasciano i turisti ritorna nelle casse delle compagnie alberghiere e qualche cosa all'amministrazione di Lima.

Spagna ed Italia, paesi con la maggiore presenza culturale in queste terre, stanno sostenendo progetti di miglioramento ambientale, ed hanno valutato l'immenso pericolo di abitare nel Centro Storico di Cusco i cui servizi di acqua potabile e le fognature hanno sono al collasso nei palazzi coloniali, abitati da decine di famiglie che non hanno dove andare. La Cusco incaica, città sacra di templi e palazzi, aveva la forma di un puma giacente. La testa del felino era la forza di Sacsayhumán ed il nucleo urbano si estendeva tra i fiumi Saphy e Tullumayo che scorrono sotto le strade coperte di pietre.

I Quartieri di San Blas, San Pedro, San Cristobal e Santa Ana, di marcato sapore indigeno, con immobili di incalcolabile valore, non possono essere restaurati per la complessità dei diritti di proprietà e per l'aperta corruzione delle autorità che trafficano con le licenze di costruzione. I funzionari dell'Istituto Nazionale di Cultura (Inc) non concepiscono da cosa proviene il valore del quartiere e non si sono messi mai a pensare.

Solo coloro che pagano grandi somme di denaro possono alzare bizzarri edifici al di fuori dell'armonia architettonica della città. I tradizionali quartieri degli artigiani, venditori di immagini sacre, pittori, stagnini, fabbri, etc., vengono distrutti. Uguale sorte tocca agli edifici aperti all'esterno, dove lo stile barocco, neorealista, neoclassico e-o repubblicano non è tenuto in considerazione. Le case più antiche ancora conservano le fogne che davano accesso ad abbeveratori ed i pozzi di raccolta di acqua.

Il Centro Guamán Poma de Ayala ed il Fondo Italo - Peruviano avvertono, fintanto che  Cusco  conserva la tipologia dei suoi palazzi e la propria immagine, vale oro. Ma molto presto questa città sarà una città qualsiasi. Gli immobili non sono valutabili come parte di un insieme urbano singolare, ma come edificazioni isolate, generalmente in uno stato di conservazione disastroso  e con i costi di restauro molto alti, non valgono tanto.

L'intensificazione delle costruzioni non rispetta né, giardini né cortili, né orti. Gli spazi verdi non solo conferivano un'immagine gradevole, quasi bucolica, ma costituivano il polmone del centro storico. Le cronache di antichi viaggiatori segnalavano che Cusco era la Roma Sud-americana e sottolineavano le costruzioni di materiale granitico e porfido che si rompono con maggiore difficoltà, ed in casi molto rari, di creta molto resistenti.

C'è un processo irreversibile di demolizione di case originali per costruirne nuove. Le dimensioni dei danni viene mascherata in parte con l'artificio di conservare parti di facciata, ma l'unica soluzione accettabile sarebbe conservare le case nel loro insieme. Le case di tipologia coloniale o repubblicana sono numerose e persiste la minaccia che perdano gli elementi architettonici isolati, cche le caratterizzano quali portoni, balconi e corridoi di legno.

É noto che la speculazione urbana fa i prezzi dei terreni e degli edifici e  siano i più alti della città. I padroni delle case che conservano la tipologia tradizionale hanno aspettative smisurate sul valore delle stesse e non ottenendo il denaro immaginato, si disinteressano della conservazione ed aspirano a costruirne di nuove. La pressione degli investitori e la complicità dell'amministrazione statale, provoca questo contrasto con la sacra storia di una città come  Cusco.

Le città super popolate d'America

In America Latina esistono una quarantina città con una popolazione superiore al milione di abitanti, e cinque sono quelle che hanno i più grandi agglomerati  del mondo: San Paulo, Città del Messico, Buenos Aires, Rio di Janeiro e Lima.
L'America latina è altamente civilizzata. Architetti come Richard Batley, dell'Università di Birmingham, considera che le città dell'America Latina non possono essere capite come il risultato inevitabile della globalizzazione, bensì come un concorso di fattori sociali ed economici, appoggiati per il governo ed in associazione con la società civile.

Le due terzi parti della popolazione di questa parte del mondo vivono in città, proporzione che continuerà ad aumentare coi processi migratori del campo. L'America Latina è il più urbanizzata del mondo in questo inizio del secolo XXI.
La privatizzazione dei servizi pubblici non ha avuto il successo atteso, ed ora i liberali più lucidi riconoscono che non ci sono ricette fisse, e che è indispensabile il ruolo attivo dello Stato per fare dei centri storici, nuovi assi dell'economia. All'élite economiche nazionali tocca un'ultima opportunità di conservare le identità dentro la diversità.


Un articolo legato all'Italia su Cusco, gia pubblicata sul Washington Hispanic, Cambio16  e Mercurio del Cile Cordialmente Jorge Zavaleta
trad. Pietro Liberati

PERUAN-ITÀ © Copyright 2001- 2006
No part of this site may be reproduced or stored in a retrieval system. 
All rights reserved  liberatiarts